Gonzalo Osés

Gonzalo Osés
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jueves, 27 de febrero de 2020

#FeedbackLibro “bla bla bla”

 

Donde dije, digo, Diego. Sí, sé que escribí que mientras escribía mi segundo libro durante un par de meses no iba a leer otros libros, para no influenciarme. Lo sé, pero ayer en el Museo de La Neomudejar CAV (Centro de Artes de Vanguardia) no pude resistirme a comprarlo, leerlo y bloguearlo.

Es un placer leer la disertación que realiza a través de 50 capítulos sobre un tema tan importante como es el bla bla bla. Además de la cuidada edición del canto de las páginas acabadas en dorado. 


Un genial planteamiento, que refleja la sociedad que estamos construyendo, donde se valora al peso las hojas de disertación, así como lo mucho que las valoramos si entroncan con nuestros valores, miedos y expectativas. Dando exactamente igual, de quién es la autoría del artículo, de la web, del libro, como es el caso, quién lo haya creado se ha guardado el ego occidental, y no necesita el salario emocional, para el postureo en el Instagram. ¡Qué grande o grandes!

Llama la atención la numeración de las esquinas superiores, siendo en la de la izquierda el punto inicial del capítulo donde se está, y el de la derecha el último punto que está tratando.  



En definitiva, más que un libro es de esas genialidades, que se ven en la Neomudejar, y me llevan a una nueva reflexión, a seguir en mi libro, bla bla bla... 

martes, 25 de febrero de 2020

Liminilidad en Horeca



Ayer al visitar la feria HIP (Hospitality Innovation Planet), es decir, canal Horeca (Hoteles, restaurantes y cafés), me acordaba del momento tan liminilidoso al que asistimos, donde coexisten lo nuevo con lo anterior. 


Por un lado, el espacio de charlas sobre cocina fantasma, delivery, automatización total de la cocina de restaurantes (Macco), las conseguidas texturas de carne de pollo (Heura foto 1) y atún (Tunato foto 3) vegetales, la impresión 3D de carne (Nova Meat foto 2), la app que facilita a los restaurantes a disponer de un sumiller (The Wine O´clock), o si te subías a la planta a ver los stands de los digitales… estaban abarrotadas de personas menores de cincuenta años, hablando en un lenguaje que te entendías a la primera. 


Luego cuando nos fuimos a los stands principales de los proveedores tradicionales para empezar a chequear proveedores de maquinaría, packaging, ingredientes, nos sorprendía el choque cultural, al plantarles una cocina fantasma y su posterior replica si la cosa iba bien. Hubo gratas excepciones (David por explicarnos cómo cocinaba el horno sin salida de aires), pero la mayoría habituados a las grandes compras de grupos hosteleros estaban encantados de contarnos las cien referencias de su gama, cuando sólo preguntábamos por una. Por cierto, la edad media superaba la cincuentena, y es de aplaudir porque son comerciales que sobrevivieron a la crisis anterior, donde otros sucumbimos. Auténticos supervivientes, que bordarán en unos meses su capacidad para adaptarse al medio siempre cambiante de la hostelería. 

Ambos entornos se fusionarán en el momento que lo exponencial, digital, iot, robótica, entrenamiento intenso de algoritmos pase a ser algo rutinario de cada día, y los vendedores entiendan que su empleo no está en juego, siempre que no sea fácil, rutinario y aburrido. 

Pocas profesiones son tan emocionantes como la solución de problemas ajenos a través de la venta.

¡Plena venta!


sábado, 22 de febrero de 2020

First Lego League Madrid 2020


Reconozco que lo de hacer cosas normales y rutinarias me aburre solemnemente. Para combatirlo nada mejor que asistir a las clases magistrales de innovación a la par que gestión de talento, que nos imparten los equipos de cuatro a diez personas, entre 10 y 16 años que concursan en la First Lego League. Hoy en la final autonómica madrileña en la Universidad Camilo José Cela.

Es un placer ver cómo proponen soluciones al desafío lanzado este año para hacer ciudades sostenibles, y cómo les condiciona el ecosistema donde viven, así como la educación que están recibiendo tanto en el cole, en casa y en su localidad.

La selección se divide en dos, por un lado, las misiones que ponen a prueba el robot que son evaluadas por los árbitros, y por otro una presentación ante los jueces donde se analizan el proyecto científico que han creado planteando su solución al desafío y cómo la han investigado y desarrollado; los retos que han superado en el diseño del robot tanto en el hardware como el software; y sobre todo, y casi lo más importante para mí, si realmente se han divertido y cómo han fluido los talentos de cada miembro del equipo, respetándose para conseguir un resultado exponencial. 

Ganar esta fase para ir a la final nacional se suele conseguir cuando se juega unas cuantas ediciones, y se va asimilando la esencia de los valores de la FLL, olvidándose de las ansias de las direcciones de los colegios por ganar, de la presión de los padres retransmitiendo en directo su presentación, de que en vez de un examen es una fiesta, de las directrices de su entrenador, y sacando su esencia, su compañerismo, su convivencia, sus capotes que se echan los unos a los otros, y se dan la oportunidad de volver a ser niños y adolescentes, a jugar, a experimentar, a atreverse a bajar la luna para echar un partido, sin perder la esperanza y la ilusión por la que todo se puede lograr.

Este año, un equipo compuesto por mujeres ha arrasado, puede que si se suma tecnología, método y compañerismo bajo una visión femenina, se dé con la clave alquímica del éxito. Mucho que aprender de ellas. 

Lástima que hasta el año que viene no se dé la próxima clase magistral, mientras llega ese momento, me quedó con las reflexiones y las reacciones de mis profes, para seguir ampliando el campo de juego de la educación que nos traemos entre manos, y que en un par de décadas lideran ellos. Gracias.

¡Pleno aprendizaje!

miércoles, 18 de septiembre de 2019

¿Evolución sin confrontación?


Innovación, disrupción, revolución, estar fuera de la zona de confort, son palabras que llevan a lo mismo, a pegar un puñetazo en la mesa y romper el equilibrio establecido entrando nuevos lobbies en la ecuación, como han hecho las plataformas digitales, o hizo el pueblo en la Revolución Francesa. 

Muchos nos movemos a base de superar retos, y si convertimos molinos de viento en gigantes opresores, ya la motivación es máxima. Superado el reto, ésta decae, cual adictos a la seducción, a la consecución de objetivos. Lo que viene después, se convierte en rutina, que en fondo es de dónde salen los réditos del negocio. El chascarrillo de hoy, es que pone más ganar elecciones que llegar a acuerdos sostenibles de gestión. Por eso, ahora, lo innovador en las escuelas es enseñar a trabajar en equipo.

Puede que la confrontación sea necesaria para mejorar nuestra existencia en este planeta. ¿Conoces evoluciones de la sociedad creadas sin la premisa de solucionar un problema? Si es así, por favor, coméntamelo, gracias. 

Podríamos cambiar la segunda acepción de la definición de inteligencia de la RAE “capacidad de resolver problemas”. 

PD: El lugar de la foto, está a tan solo tres kilómetros de la puerta del Sol de Madrid... A lo mejor, la realidad no es cómo hemos querido creer. 

martes, 6 de agosto de 2019

Quien abre camino...



Sin patria, sin rey, sin sombra, sin techo,
Sin lobos que digan si tengo derecho.
Sin rumbo, ni asfalto, peaje ni encaje,
Sin premio, sin precio, quiero ser salvaje.

La oscuridad me da miedo,
Soltar la mano me da miedo,
Quien abre camino, no tiene quien le dé consuelo.

Con todo, con todo, atravesaré la vida.
Con todo, no me quedaré en la orilla.

Sin credo, sin ley, esa es mi certeza.
No quiero un jardín, sólo campo y maleza.
Sin foco, sin flash, sin astro ni estrellas.
Sin fe en la luz que viene de fuera...

Esta canción por nombre “Quien abre camino” del barcelonés Enric Montefuco me llegó al alma en su concierto del 17 Festival Ribeira Sacra mientas me conectaba con las meigas gallegas. Desde entonces acuna mi ser. 

Vuelvo a los madriles, tras 23 estimulantes horas en Barcelona, tras enterarme que unos amigos, diseñadores, a los que admiro, volvían esta semana a su ciudad, tras trabajar innovando el resto del año por Sudamérica. Después de la emocionante conversación, que bien vale un ida y vuelta en el AVE, creo que el himno de Montefusco describe muy bien el mundo real de la innovación, el que escapa a los focos de las redes sociales de captación de datos.

También, estaba en Barcelona, una alma libre, maga del aquí y del ahora, de la coherencia del ser en el presente, el verdadero regalo de la vida, ¡disfrutarla! Energía en estado libre, sin apegos, sin querer domesticar a nadie, tan solo, con su alegría dibuja sonrisas en los que la rodean.

En definitiva, dos clases magistrales sobre cómo “atravesar la vida, y no quedarse en la orilla”. 

¡Muchas gracias!

Con todo, sigamos abriendo camino, ya que es nuestra esencia. 

Aquí, tienes el videoclip de la canción, disfruta:



PD: foto inicial de escultura jardín de Fundación Joan Miró

martes, 19 de febrero de 2019

Va de retro



Te presento mi nuevo Iphone 6S, si no es un Xr, de casi mil euros, y sabes por qué, pues por varias razones, la principal es que a día de hoy, no hay un Iphone que aguante la tecnología 5G, la cual, el año que viene tiene que correr por contrato en una de las ciudades españolas, y para el 2021, empezará a volar por tu ciudad. Aparte, no quiero estar endeudado pagando un iphone que ya no es tan innovador como hace un lustro, ni mucho menos que las aplicaciones de mi móvil tengan acceso a mis datos biométricos faciales. 

El caso es que cambiar la batería y la pantalla de mi IPhone 6 se iba a unos 170 €, con lo que empecé a mirar reacondicionados por 225 €, y de repente me topé con un iphone 6S 32 GB nuevo por 350 €. Con todo el hardware nuevo, y con el miedo de la escasa capacidad que tenían las 16 GB de mi iphone 5… Menos mal que me encontré un artículo en Applesfera mostrando que con los servicios de almacenamiento en los servidores de otros, mal llamado en la nube, casi no utilizábamos la memoria. 


“tiene 57.083 fotos en icloud” que ocupan 31,8 GB… y todo pendiente de descargar en mi móvil de 32 gigas… casi 60.000 fotos en cuatro años… ¡Redios! Tan sólo por la vergüenza de ir a la tienda a pedir socorro, empecé a borrar fotos y ver que podría no compartir con mi móvil las fotos de icloud, pero después de sudar la gota gorda. No entiendo cómo Apple no se enrolla un poco, y mejora su usabilidad. Se nota que no está Steve ya. 

*

A la par, hace unos días, Yago Uribe un colega experto en marca personal digital y en tener decenas de miles de seguidores en Instagram, colgaba una foto con un slogan “sino hay foto no ha existido, cuyo texto pongo integro. Y con el cual, estoy bastante de acuerdo, sobre todo si te estás reinventando y te adentras en un mercado nuevo. 


Ahora bien, 57.000 fotos indican que un cambio de modelo en la investigación de mercado de los clientes, ahora somos nosotros quienes le contamos a Facebook a través de Instagram que nos apasiona, para enchufarnos publicidad de cosas a las que les hemos puesto una emocionalidad de las que carecen. 

Como freelance me pregunto si tiene sentido llevar a lo personal una estrategia de comunicación de venta. Por mucho que lo personal y lo profesional sean la cara de la misma moneda, deberíamos poder respetar nuestra vida real. Y dejar de pensar que vamos a ser más felices con subir fotos sonrientes o de comida a las redes de captación de datos online. 

* La parte gris oscura de la barra es el sistema operativo

jueves, 14 de febrero de 2019

Cómo potenciar el talento de su hijo


Necesitamos una alteración de las actitudes paternas hacia el talento y el éxito, un cambio en las actitudes de los maestros hacia los estudiantes altamente creativos, así como en las actitudes que los mismos niños adquieren incluso antes de ir a la escuela”.

El párrafo anterior es el antepenúltimo del libro “Cómo potenciar el talento de su hijo” de David Lewis escrito en 1979… cuya traducción de 1982 me encontré hace un mes en el mercadillo de Fuengirola, antes de pillar el libro "vitamina creativa para mentes inquietas" de Juan Pastor y Violeta González  sobre creatividad, y que me sirve para argumentar que son los padres quienes limitan los dones que con los nacen los niños. Bueno, los padres y de nuevo, el profesorado al seguir enseñando como enseñamos. 

David pone el foco en la forma que planteamos la resolución de problemas, auténtica droga para el cerebro de un niño de menos de 5 años. Destacando que manipulamos los datos para que la solución sea una sola, y qué pasa si hay otras posibles soluciones, pero el docente no la admite, pues que lleva al aprendiz a creer que es un error, a sentirse fracasado, ansioso, frustrado, a desconfianzar consigo mismo, y al final a no esforzarse lo más mínimo. ¿Para qué? En su propia palabra, “problema: tarea que requiere la manipulación de supuestos a fin de alcanzar un objetivo... y los niños los resuelven para comprender el mundo” 

Mientras leía el libro me acordé de un comentario que de texto que hizo en tercero de BUP, el profe me dijo “no te puedo suspender porque lo que planteas no está mal, pero no es lo que se espera”, me tenías que ver, un chaval malo en lengua y pésimo en matemáticas, planteando una nueva vía en la literatura de un autor, pero al profe le faltó horizonte para premiarme por ello, y debí acabar con otro bien más a la colección. 

Otro libro valiente que no se calla, y que se sigue vendiendo, como cosquillas como si los padres de ahora no hubieran aprendido la lección cuando fueron niños… Que por cierto también tiene palabras amables para los padres como “en el drama de la moderna vida familiar, parece que a los padres se les otorga cada vez más el papel de malo.” Para pasar a describir las posibles causas de por qué los padres limitan a sus hijos, sin pelos en la lengua. 

En el manuscrito encontramos distintos test para avaluar qué tal somos como padres y cómo podemos mejorar como profesores o mentores, y enriquecer al aprendiz que todavía recuerda su don, porque al parecer a los niños pequeños les hablamos muy lentos como a unas cien palabras por minuto, pero pueden comprender hasta 175 o 200.  Otra frase mítica es que queremos “niños encantadores en vez de inteligentes”, y la consiguiente descripción de qué acciones debe hacer y no hacer El Niño para un gran crecimiento y que son problemáticas para los padres. 

Parece curioso que, de nuevo, el fracaso sea un tema letal, siendo importante no focalizar en si ha tenido éxito o no, si no en lo que ha aprendido. O como dice él “su hijo nació para tener talento: capacidad intelectual, social y creativa”.  Justo lo que se pide ahora como trabajadores a los que fuimos niños hace 40 años.  

Te recomiendo que leas la siguiente foto de la página 243, donde describe el sistema educativo de occidente como “absolutismo moderado por la incompetenciamuchas escuelas son carreras transportadoras para la mente, que toman inteligente niños y los convierten en mediocres tras diez o quince años”. Sobre el para que los dejan así, estoy leyendo un libro muy interesante que te cuento el jueves que viene. 





jueves, 7 de febrero de 2019

Vitamina creativa para mentes inquietas

Y tras un libro como el de Dale Carnegie, ¿qué libro valiente me podría leer que estuviera a la altura…? La decisión estaba clara, “Vitamina creativa para mentes inquietas” del creador de creativos Juan Pastor  y de Violeta González. Dos crisperreseros de la creatividad, la cual han inoculado en cientos de empresas desde la ibex a startups, pasando por pymes y micropymes. 

De verdad, me sorprende que este libro exista, y pruebe que España lidere el sector de la creatividad culinaria, o de la moda no es una coincidencia, si no, la punta del iceberg… Se nota que no necesitan lucirse, por lo que se agradece su sencillez y claridad, a la par que contundencia. 

Este almanaque iniciático a la creatividad, admite todos los niveles de aprendizaje, desde el básico, donde Violeta y Juan sabedores que el cerebro humano necesita confianza, esgrimen datos de mega referencias. Luego hacia el punto 4 empiezan a dejar de guardar la ropa, y en la página 68 y 69 consiguen que haya tenido un orgasmo de lucidez, por fin, dos referentes se atreven a escribir, “para qué sirve la creatividad y para qué no”. 

Después tiran un poco de Canvas como piedra de toque, porque es de las pocas herramientas que te permiten hacer una radiografía del negocio sin que el ego de quien provoca el roto comercial  se dé por aludido. 

El segundo regalo son las 11 técnicas para dilucidar mejor las frustraciones del cliente, que hace que seamos más certeros en el encaje de la propuesta de valor. 

El presente que nos hacen es explicar de forma detallada no solo como crear un plan de acción de innovación, si no, como llevarlo a cabo con cierto éxito en 90 días. Y por mi experiencia en pymes y micro pymes te aseguro que cuadra mucho. El mundo de los emprendedores es otra guerra, es todo o nada… donde no hay posiciones internas de la empresa ganadas durante años, porque no hay empresa, tan solo una aventura, por zarpar. 

Por ser purista, difiero en dos puntos y medio: 
1)  Los niños nacen creativos, y se hacen adultos al perder la curiosidad, a los que hay que enseñar creatividad y actitud no limitante es a los progenitores.
2)  Lo que dicen que es networking es el vino español, el networking real es a lo que llaman crear relaciones.
1/2) Genial el capítulo de la meditación, y no se trata de tener la mente en blanco para dejar volar la imaginación, sino, para conectar con la Inteligencia Universal a la que todos los seres tienen acceso, y los creativos somos más sensibles a esta conexión.

Ya sea por pura curiosidad, por aprendizaje, por querer mejorar en el curro, porque no te echen, porque ya te han echado, y se te hace largo cruzar el desierto de emprender el camino a vivir de tu don y de tu talento cambiando tu talante, es de las inversiones más útiles que puedas hacer. Y si me equivoco, me lo dices de cañas físicas, porque eres un reto, digno de conocer. 

En definitiva, 100% recomendable, y ahora mismo, empiezo a releer varios capítulos para aprender a ayudar mejor.  

jueves, 31 de enero de 2019

El libro de la vida


Quizás el libro “Cómo hacer amigos e influir sobre las personas” de Dale, Dona y Dorothy Carnegie, sea el libro más útil que he leído, más que el "El efecto compuesto", que “¿Quién controla el futuro?” o aquel fantástico “La nueva educación”.

Por hacer una sugerencia, molaría que en próximas ediciones le pusieran una tira en la portada con un slogan como “más que para influir o hacer amigos este libro sirve para SER persona”. El título original es excelente para la cultura anterior (la actual), pero para mí ya desfasada de buscar un redito en los demás.

Me encantaría ser multimillonario para regalar este libro a todos los recién nacidos. 

Es tan bueno, que me he negado a leérmelo en una semana, saltándome mi regla, porque los cientos de ejemplos de ilustres personas son un bocado gourmet para quien nos apasiona conectar personas.

La edición de mi ejemplar, de nuevo me asaltó en el mercadillo de Fuengirola, la cual, es de 1992, siendo la enésima reimpresión de la edición revisada en 1986, por su hija Dorothy, y muchos profes y alumnos que ya consideraban desfasados algunos ejemplos que no eran ni comprensibles ni admisibles en una sociedad en evolución), con lo que se cargaron un tercio de la obra original escrita hace ya 82 largos años. 

Soy el primero en revindicar el respeto a las minorías, a la igualdad de género, de sexo, a la equidad de talento con talante, e incluso a la misma oportunidad de vida de todos los seres, ya sean humanos, animales, vegetales (que también sufren) o a las energías que dejaron su parte material y están en tránsito. Por lo que voy a dejar que una versión original me encuentre, para ver si El Quijote yanqui soporta el cambio sin un tercio de su ser. ¿Si eres cristiano aprenderías de una revisión de La Biblia? 

Puedes no estar de acuerdo conmigo, pero si relees la dedicatoria que le puso una persona que le regalo este libro a un gran amigo suyo, lo comprenderás. 

martes, 9 de octubre de 2018

Sinceridad: la disrupción de la escucha


Cuándo alguien me sugiere una idea que no espero, instintivamente le digo que no, luego, al segundo me pregunto “¿Y por qué no?” Y el siguiente segundo, pienso “tío recula que es una solución interesante”, seguidamente en el tercer segundo le digo “tienes razón”, con lo que a la par que abre los ojos con sorpresa, dibuja una leve mirada sonriente. Tres segundos que combato a diario para aprender a empalizar con lo inesperado y disruptivo, mientras hackeo mi cerebro reptiliano. 

Si ni yo estoy entrenado para escuchar disrupciones ¿cómo me sorprende que las organizaciones se revuelvan en sus entrañas cuando les sugiero ideas por twitter en SU evento?

Más aún, cuando los empleados de marketing que organizan eventos, quieren ser trending topic sin que les distorsionen el discurso que tanto esfuerzo les ha llevado.  Olvidando que son ellos los que posicionan su marca en un lugar de supuesta escucha, disrupción e innovación. Sabiendo que si hacen un evento público se exponen a la sugerencia constructiva externa. La cual, la toman como una afrenta al no tenerla prevista. Dime de qué presumes y te diré de qué careces. Empleados jugando a canalizar disrupción. ¡Tela! 

Lo tremendo, es como ayer, cuando hacen una presentación de un estudio y el investigador que presentaba las conclusiones no sabía entender sus propias diapositivas. ¿Es aceptable en una organización que asesora a otras en innovación? 

Puede que un problema sea que hay muchas empresas donde el/la responsable de marketing también lo es de innovación o de creatividad o de disrupción o de la palabra que no entendamos, pero que si la asumimos como nuestra creemos que vamos a ser empáticos con los clientes. 

Resulta extraño que un valor como la sinceridad, que en teoría es a lo que nos enseñan de pequeños, con el mantra “no mentiras”, nos resulte tan molesto cuando lo recepcionamos, como un gancho a la mandíbula. Es un baño de realidad casi siempre validada, entre lo que realmente somos y como tal nos perciben, y lo que estamos empeñados a querer ser. (Ampliar con el post "¿Qué quieres ser?"). 

Se me escapa por qué hay mentores e inversores de startups que me dicen a viva voz “Gonzalo alguien tiene que ser sincero” o “eres el único que eres 100% sincero”, mientras en los chats de WhatsApp colectivos me den caña… Ok, asumido, aunque me arriesgue de nuevo a una nevera profesional. 

¿Cómo vamos a mejorar si rechazamos de plano la escucha activa? ¿Cómo vamos a reconocer nuestro talento innato si no somos sinceros? ¿Las empresas son conscientes de lo que son en vez de lo que quieren ser? ¿Somos felices en una vida impostada? 

PD: foto de un grafiti de la pared del polideportivo municipal de Manzanares (Castilla La Mancha). 

jueves, 15 de febrero de 2018

Competencias 2033


El pasado fin de semana me juntaba con un centenar de personas innovadoras y en su mayoría informáticas, de las cuales la mayoría al intentar profundizar sobre lo que hacían, y al algo muy técnico y concreto me decía, informática y solucionadora de problemas.

Una de las personas era director de colegio, de esos donde construyen personas, y nos lanzó un guante ¿Qué competencias hay que formar ahora a los niños que en 2033 tengan 18 años?

Hay un hilo del foro con ello, y cada persona resolvedora de problemas plantea una línea de actuación complementaria o disruptiva con lo anterior, con la que se va generando un batería de rutas para explorar muy interesantes.

Esta semana se está celebrando el Madrid Design Festival, y ayer la exploradora de tendencias Marisa Santamaría ayudaba a entender el mapa del presente continuo que es en sí mismo el ilustrador Aitor Sarabia al plantearle como rediseñar el mundo.

Lo bueno, es que cada vez hay más maestros como Marías Acaso y Césares Bonas, a la par que cada vez más personas se atreven a plantear lo que creen que viene y las competencias necesarias para afrontarlo de forma pública en meetups, aunque deban cuidar la forma de decirlo para no causar rechazo entre las que van a escucharle.

Y la solución es… A Javier Olivan lo definió hace unas semanas Bernardo Hernández como la persona que detectaba muy rápido cual era el problema, a la par que aportaba una solución. ¡Claro que por algo Javier es una de las personas de confianza de Mark… Zuckeberg!!! Ojalá fuéramos todos Olivanes, porque incomprensiblemente somos una especie que tenemos pánico al cambio. En mi caso, me quedo en detectar rápido el problema y busco a las personas que pueden aportar soluciones sostenibles, los excelentes son ellas, a mí con canalizar talento con talante me sobra.

Y me cruzo en el camino de solucionadores y constructores de innovación como Javier Sirvent, del cual tengo bastante curiosidad por la bomba mediática que va a lanzar este sábado en Santander Social Week, habrá que estar atento al hashtag.

Reconozco que cuando te dan una pista buena de la solución es muy gratificante, como fue lo que aprendí del Ángel Garrorena a salir a la calle a validar tu propuesta de valor directamente a la calle cual lean sales, rompiendo con los tiempos de lluvia fina de las tesis doctorales. Como el lunes pasado, en la clase de validación del modelo de negocio en el programa de aceleración de emprendedores de la Escuela de Organización Industrial y el Ayuntamiento de Cuenca, donde pude utilizar esos mini trucos de magia que obran el milagro, al poder ver sonreír a una persona cuando vuelve a recuperar sensaciones al probar que su oferta de valor se la compran personas que conoce, porque les soluciona una necesidad…

Seguiremos explorando y encontrando pistas, para que te atrevas a cambiar y encontrar la solución a la medida de tu libertad de decisión, y la responsabilidad que ello conlleva. O puede que la clave no sea plantearse que hay que solucionar problemas, si no, generar directamente oportunidades, que no necesidades.


go gO GO!