Gonzalo Osés

Gonzalo Osés
Mostrando entradas con la etiqueta venta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta venta. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de febrero de 2020

Liminilidad en Horeca



Ayer al visitar la feria HIP (Hospitality Innovation Planet), es decir, canal Horeca (Hoteles, restaurantes y cafés), me acordaba del momento tan liminilidoso al que asistimos, donde coexisten lo nuevo con lo anterior. 


Por un lado, el espacio de charlas sobre cocina fantasma, delivery, automatización total de la cocina de restaurantes (Macco), las conseguidas texturas de carne de pollo (Heura foto 1) y atún (Tunato foto 3) vegetales, la impresión 3D de carne (Nova Meat foto 2), la app que facilita a los restaurantes a disponer de un sumiller (The Wine O´clock), o si te subías a la planta a ver los stands de los digitales… estaban abarrotadas de personas menores de cincuenta años, hablando en un lenguaje que te entendías a la primera. 


Luego cuando nos fuimos a los stands principales de los proveedores tradicionales para empezar a chequear proveedores de maquinaría, packaging, ingredientes, nos sorprendía el choque cultural, al plantarles una cocina fantasma y su posterior replica si la cosa iba bien. Hubo gratas excepciones (David por explicarnos cómo cocinaba el horno sin salida de aires), pero la mayoría habituados a las grandes compras de grupos hosteleros estaban encantados de contarnos las cien referencias de su gama, cuando sólo preguntábamos por una. Por cierto, la edad media superaba la cincuentena, y es de aplaudir porque son comerciales que sobrevivieron a la crisis anterior, donde otros sucumbimos. Auténticos supervivientes, que bordarán en unos meses su capacidad para adaptarse al medio siempre cambiante de la hostelería. 

Ambos entornos se fusionarán en el momento que lo exponencial, digital, iot, robótica, entrenamiento intenso de algoritmos pase a ser algo rutinario de cada día, y los vendedores entiendan que su empleo no está en juego, siempre que no sea fácil, rutinario y aburrido. 

Pocas profesiones son tan emocionantes como la solución de problemas ajenos a través de la venta.

¡Plena venta!


jueves, 29 de junio de 2017

Hasta los cojones


Hoy el post iba de otra cosa, de la humildad que te da viajar, conocer pares cómo tú, pero una llamada comercial me ha sacado de mis casillas, y creo importante soltar mi cabreo por aquí, porque, aunque sea un mensaje en una botella en un mar infinito de la información, a lo mejor alguien reflexiona.

PD: si tienes el día guay no lo leas, que paso de que me demandes por jodertelo, como me han hecho a mí. ¿A cuánto estará la demanda por cambiarte el talante? Otra cuestión a plantear en un Smart contract.

Al grano, me llama una comercial de la empresa donde alojo casi todos mis dominios (una veintena) y webs, ahora mismo unas tres, todas de ellas claves para mi negocio y mi marca personal, pues bien, la pregunta es ¿Por qué he dejado que suspendieran el hosting de la web venderaempresas.es ?... ¿Perdón? ¿Cómo que suspender, si esa web es la de mi libro???? Su contestación es que me envía un mail para hacer el pago y recuperar la web… Es el servicio, pero parece la mafia. Casi que tengo que agradecerla su curiosidad.

Miro en la cuenta de correo de referencia, y me encuentro un mail de hace un mes, avisando de la renovación y dándome un plazo de 7 días, si no, a la nevera. También veo el otro de que suspenden el servicio… Y el nuevo para pagar, lo hago y recupero la web. 

¿Cuantos ingresos, recomendaciones o posibles colaboraciones he podido perder? Esta claro que a ellos, eso, les da exactamente igual. A lo mejor, si voy ojo por ojo, y digo quienes son ellos, aprenden de verdad, pero no es mi estilo. De momento, ya no les recomiendo, y veré cómo juega su competencia, el problema es que es muy pesado los traslados. 

Sí, la culpa es mía por haberme pasado esos mails, cuyo asunto no era alarmante, o por no tener una cuenta específica para avisos de proveedores que sólo piensan en dar un buen servicio, pero son cero empáticos con sus clientes, y es que la causa que motivo el no pago, fue que la tarjeta caducó, ¿y no se pudieron dar cuenta y avisar? O viendo que no se podía hacer el cobro, no podían haber llamado o enviado un SMS a cobro revertido, o plantear una app de comunicación directa urgente que sustituya al spam del mail…

En serio, a cuánta gente hay que echar a la calle, para que aprendan a fuego en su nuevo autoempleo (camuflado de emprendimiento), que no nos compran por lo que hacemos, ni cómo lo hacemos, si no, por la confianza y tranquilidad que reportamos a los clientes, personas normales como tú y yo, y lo último que se espera es que nuestros procesos sean los que provocan esa desconfianza.

Lo dicho, hasta los cojones, de que las personas se crean que cuando se pone el chip de currito de empleado de empresa, se le olvide su lado humano, su lado empático… La guinda del pastel es que el mail que ponen para sugerencias da erróneo por tiempo excedido ¿?

¡Ah! Feliz juernes

jueves, 8 de junio de 2017

Es el tiempo, estúpido


El lunes pasado cumplía 42 años, y puede que sea porque estoy madurando, pero de repente me di cuenta que no deseaba especialmente ningún bien material. A ver, antes de que saques el colmillo, claro que soy parte de esta sociedad, y no me importaría que Amancio me donara unos milloncejos de esos que le sobran, y tener un yate y un… vamos lo del anuncio de la primitiva de la zanahoria que nos ponen delante para que sigamos consumiendo, y cómo no lo tengo, me genere ansiedad y…

Retomemos la conversación, sabiendo que lo de la primitiva es plan C, realmente me di cuenta, ¡por fin! Que, si bien el dinero ayuda y mucho a estar alegre, en el fondo, cuando haces balance de tu vida, no es echas de menos lo que no tenías materialmente, si no el tiempo que no te regalaron otras personas para estar contigo.

También voy aprendiendo a aguantarme a mí sólo, sin tener que estar llamando o feisbuqueando para sentirme acompañado. Por fin, empiezo a valorar mi tiempo de vida real, este momento en el que estoy escribiendo estas líneas, incluso a ser consciente de que lo disfruto. Puede que, aprendiendo a valorar mi tiempo, aprenda a valorar más el de los otros. Cuanto me recuerda esto a que la mejor manera de ser empático con un decisor de compra es valorar más su tiempo que el mío.

En definitiva, ya he empezado esa etapa en la que el tiempo es la clave, es lo único que se nos escapa y no podemos controlar. Sí, puede que lo alarguemos de forma indefinida siendo inmortales, pero cada año desaparecerá, aunque cumplamos mil.

Al final cada persona o bot te regala su tiempo si tú eres consciente de lo valioso que es, no se trata de dar para recibir en un futuro, si no, de darlo porque se disfruta regalándolo, sin buscar contraprestaciones ni zanahorias mentales o afectivas.