Gonzalo Osés

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martes, 7 de enero de 2020

Sin muletas a escribir el libro


El pasado viernes, Rubén, mi fisio de la Fraternidad, me planteó dejar la muleta en casa para pequeños paseos. Llegaba ese momento tan ansiado, volver a ser aparentemente independiente, si exceptuamos que todavía llevo un hierro de 39 cm que sustenta mi tibia. 

De nuevo, me tocó crear una mesa de dialogo con mi cerebro, porque si fuera por él, seguiría anclado a la silla de ruedas. Y hackearle, animando a mis brazos a quedarse en casa, mientras mis piernas les miraban de soslayo esperando su ayuda. Los primeros segundos, la sensación fue de pánico. Luego, volví a una cotidianidad que me asombra, preguntándome cómo ese escalón de un centímetro que hay en el acceso a mi cocina, fue una barrera infranqueable hace dos meses en mi silla de ruedas. 

Si no me he matado, ni me he quedado con graves secuelas ha debido ser para algo, así que me dispongo a contarlo en un libro, porque en un post no me da tiempo a desvariar lo suficiente, con el fin de perderme para encontrarme. Así que, durante unos meses, no leeré la pila de libros interesantes que tengo pendiente, para no influir en la fricada que voy a escribir. Y por tanto no habrá post sobre ellos. 

Como ya sé el marrón que supone autocorregirse, acorto los tiempos de escribir, editar y publicar, porque este no es un libro para encontrar trabajo, como fue el anterior, si no, para salir del armario energético, y que comprendas que mi caída no fue algo accidental, si no, una oportunidad para ser coherente con mi existencia en esta vida. 

Objetivo, tenerlo impreso para San Jordi. Vamos al lio.

¡Feliz lio!

jueves, 19 de diciembre de 2019

Tres meses


A las 3 de la tarde de hoy jueves 19 de diciembre de 2019, toca celebrar mis tres meses de vida. 

Tres meses, para aprender en el plano físico, mental y energético.

Físico
Sorprende lo bien hecho que está el cuerpo humano y lo rápido que responde para recuperar la movilidad, desde ayer, me dejan ir a rehabilitación sin muleta, y para otras excursiones si debo llevarla. Lo que no sabía que mi curva de la felicidad va camino de desaparecer, como consecuencia de las dos horas de rehabilitación diaria, desde hace mes y medio, donde algún día espero llegar con la bici estática a Paris. ¡Ah! Y gracias a mi fisio Rubén de la mutua Fraternidad Muprespa, los mareos se han suavizado mucho al irme descontracturando el cuello con sus manos mágicas. 

Mental
He aprendido a observarme, verme como un espectador de mis comportamientos y lo más sorprendente es ver cómo me ofusco por pequeños retos que se ponen por delante, y no los resuelvo a la primera, lo resuelvo, y me preocupo en des ofuscarme, ya que aprendes a relativizar las rabietas que me sigo cogiendo con cuarenta y pico años, como se nota que debo aprender a gestionar mis emociones. Lo bueno, es que como ya sé a qué se deben los vértigos, ahora cuando me dan me rio, y los llamo pedos divertidos, ya que es irse de viaje durante unos segundos, y luego la realidad vuelve a estar en su sitio.

Energético
Mi viaje vital, tuvo una parada en boxes hace noventa y un días, aprendí a ser paciente empezando conmigo mismo, para descolgarme de ese corre corre que no te deja ni pensar, ni sentir, ni ser consciente del momento que estamos vivos sin imaginar el futuro ni recordar el pasado. Espero, cuando vuelve a navegar y fluir dentro de la corriente del día a día, no caiga de nuevo en la sumisa rutina. Toca seguir bajando escalones en mi interior, para ascender en el exterior. 

Espero que te toque la lotería el 22, a mí me tocó el 19, y llevo tres meses dándole vueltas a la puesta a punto para dejar de vivir mi vida en automático, y ser física, mental y energético pleno en el mágico 2020. 

¡Feliz plenitud!

sábado, 14 de septiembre de 2019

El poder invisible en acción

























¿Puede sanar una lectura? 

Lo que si puede es ayudar a comprender a nuestra mente, ciertos patrones de comportamiento energéticos que realizamos de forma inconsciente e intuitiva. En mi caso, en parte así ha sido con mi última lectura “el poder invisible en acción” de Caroline Myss (RBA). 

Este libro me lo dejo la última persona a la cual hice daño de forma gratuita, por no saber ser asertivo de forma empática, convirtiéndome en un devastador huracán emocional. Lo siento, y gracias por este aprendizaje.

Tras la tempestad viene la calma, y en las acogedoras bahías de sus páginas he podido fondear mis energías y comprender el poder de mi vibración. A través de frases con tanto calado como:

-       “…estamos unidos por un campo energético común, podemos sintonizar con los campos energéticos de otras personas amigas, familiares o desconocidos… las fronteras físicas o temporales son meras ilusiones” de la página 75

-       “somos espiritualmente responsables los unos de los otros”, página 71

-      “Amarnos adecuadamente…desear vivir, aceptar la vida como un don, no por lo que nos da, si no, por lo que nos capacita para dar” de la 165

-      “todo el mundo nace con algo que crear” de la 138
-       
-      El acto de bondad más simple puede tener más efecto sobre el bienestar de una persona que meses de terapia. Tal vez se deba a que es en las interacciones con otras personas donde reside el poder” página 169

Cientos de frases dignas de enmarcar y que te hacen reflexionar a la hora de desgranar el quid de la cuestión de este libro, el campo energético que tenemos, y como procesamos nuestros sentimientos e intuiciones a través de los 7 centros energéticos llamados chakras. Los cuales, desgrana uno a uno ensañándonos a comprender cómo gestiona tu energía cada chakra. A lo que añade varios ejemplos de lectores que les ocurrieron esas experiencias, con lo que se hace una lectura amena.  

De todas, me quedo con una reflexión, “no puedes ayudar a todo el mundo”, lo cual, a mí, a día de hoy, me libera enormemente de medir mi felicidad a ayudar a todas las personas que se me cruzan por mi camino. Y, por tanto, me siento agradecido a la lectura de este libro de sabiduría, el cual, me ha ayudado a escucharme más a mi interior. 

Al final, otro libro que viene a enmarcar la importancia del amor altruista, sin ego, sin juzgar, donde la diferencia radica en la gestión de tu energía y la sintonización con otras personas para vibrar en armonía.

Muchas gracias por el aprendizaje 

Feliz lectura

jueves, 29 de agosto de 2019

El camino espiritual



Aunque lo intuyes en las primeras 67 páginas, hay que llegar al último párrafo  de la página 210 para entender en qué se centra el libro, “el camino espiritual que se explica en este libro ayuda a conectarnos con el Ser Superior y así sincronizarnos con su agenda y saber realmente  qué es lo que se necesita atraer en cada momento de la vida”. 

¿Y de los registros? Pues casi nada. Es decir, según el autor hay que realizar este camino para estar en la séptima dimensión, y ahí los registros es muy fácil canalizarlos. Amigo, en ese estado de gracia, de alta vibración es fácil canalizar registros y ser un creador de amor incondicional sin quedarte sin energía. Porque desde mi humilde experiencia, para canalizar registros akáshicos no hace falta ser pleno. 

Una vez que asumes que el autor describe los pasos a dar para realizar un camino espíritu libre de apegos y circunstancias de anteriores vidas. Te relajas a disfrutar de su lectura, eso si, muy encapsulada, regada con múltiples ejercicios de decretos “repeticiones de oraciones cuál mantra para que se convierta en un hábito”.

Quizás, hay demasiado reduccionismo de temas importantes, de hecho el libro que me leí la semana pasada “el acompañamiento de almas” choca que se relativice tanto este tema aquí. Así que el resto...

Eso, si, sirve para entender de forma sencilla y amena, una cantidad de términos que empiezan revolotean como karma, viaje astral, lazos karmicos, merkabah, llama violeta, llama Triana, Dharma, etc... 

Con lo cual, lo comido por lo servido. 

Una sugrencia, eliminaría de la portada las palabras “registros akáshicos” porque no se dedica a ellos ni el 3% del libro, dando más valor a lo que si es “el camino espiritual para ser”. Lo cual, puede ser más estratégico. 


martes, 13 de agosto de 2019

Los lunes al sol


Es el título de una película de Fernando Leon, que retrata un aspecto que ha vivido la mayoría de personas que conozco, el desempleo. 

Esa situación, en la cual te invade una sensación de infelicidad mayúscula. Al haber asumido gratuitamente que si no aportamos valor a los demás, somos inútiles para la sociedad y por tanto, no merecemos recibir ni una cantidad económica para pagar nuestro status social vía facturas. Ni lo más importante, tener derecho a asistir al atasco mañanero de cada lunes, donde las almas libres del fin de semana, se visten con  la actitud de cordero Mientras llegan a la oficina convertidos en dóciles humanos sumisos ante la duda a cómo llegar a final de mes.  

Pues bien, como puedes ver en la foto, ayer tuve un fantástico lunes al sol, reeditando con una prima una foto que hace 41 años estuve con mi madre. ¡Que se dice pronto! En lo alto del monte Veleta a 3.300 metros de 0altura. Disfrutando con la familia de un momento que se debería repetir dentro de 41 años. ¿Dentro de 41 años con...? 

Puedes pensar, que como acompaño personas en su renacer profesional, por ello, me remuneran, pues estoy, en plenas vacaciones. En parte, no te falta razón, sí, estoy de vacaciones, a la par que trabajando. Como buen autónomo, unas horas antes estaba en el coche whasapeando con una emprendedora que mentorizo y conectando a otros emprendedores entre sí. 

Es decir, desde hace unos meses, empiezo a ser consciente, que no hace falta que curre 40 horas semanales para cubrir mis necesidades vitales. Tras irme desapegando cosas materiales, en las cuales, su adquisición o renting no residen mis estados de alegría ni mi espiritualidad. 

Puede que camine hacia una vida en la que me compensan por mi talento, para apartar valor a otras almas en su tránsito de su realización personal, allá donde sea necesario mi presencia. Viajando como zona de confort. 

PD: Hoy es Venus Start Point, la conjunción del planeta Venus con el sol, cual eclipse. Noche para meditar y escuchar los deseos del alma, y en lunas venideras, atreverse a ejecutar ese propósito vital, ¿cual es el tuyo? Que te permita convertir tu vida en sonrientes lunes al sol. 

PD II: hoy es martes y trece y el refranero está hecho para coartar tu libertad personal y limitar tu maestría. Es decir, hoy viaja meditando a otros estados de conciencia de tu alma como cuando duermes. 


Buena meditación 

martes, 6 de agosto de 2019

Quien abre camino...



“Sin patria, sin rey, sin sombra, sin techo,
Sin lobos que digan si tengo derecho.
Sin rumbo, ni asfalto, peaje ni encaje,
Sin premio, sin precio, quiero ser salvaje.

La oscuridad me da miedo,
Soltar la mano me da miedo,
Quien abre camino, no tiene quien le dé consuelo.

Con todo, con todo, atravesaré la vida.
Con todo, no me quedaré en la orilla.

Sin credo, sin ley, esa es mi certeza.
No quiero un jardín, sólo campo y maleza.
Sin foco, sin flash, sin astro ni estrellas.
Sin fe en la luz que viene de fuera...”

Esta canción por nombre “Quien abre camino” del barcelonés Enric Montefuco me llegó al alma en su concierto del 17 Festival Ribeira Sacra mientas me conectaba con las meigas gallegas. Desde entonces acuna mi ser. 

Vuelvo a los madriles, tras 23 estimulantes horas en Barcelona, tras enterarme que unos amigos, diseñadores, a los que admiro, volvían esta semana a su ciudad, tras trabajar innovando el resto del año por Sudamérica. Después de la emocionante conversación, que bien vale un ida y vuelta en el AVE, creo que el himno de Montefusco describe muy bien el mundo real de la innovación, el que escapa a los focos de las redes sociales de captación de datos.

También, estaba en Barcelona, una alma libre, maga del aquí y del ahora, de la coherencia del ser en el presente, el verdadero regalo de la vida, ¡disfrutarla! Energía en estado libre, sin apegos, sin querer domesticar a nadie, tan solo, con su alegría dibuja sonrisas en los que la rodean.

En definitiva, dos clases magistrales sobre cómo “atravesar la vida, y no quedarse en la orilla”. 

¡Muchas gracias!

Con todo, sigamos abriendo camino, ya que es nuestra esencia. 

Aquí, tienes el videoclip de la canción, disfruta:



PD: foto inicial de escultura jardín de Fundación Joan Miró

martes, 23 de julio de 2019

Convertir la energía en amor



Las plantas generan el oxígeno, el cual forma parte del aire que respiramos, convirtiéndolo en gasolina para nuestro cuerpo. 

A su vez, la comunicación oral se basa en hacer vibrar ese aire por nuestra caja de resonancia, (la cabeza), y convertirla en una vibración que les llegue a nuestros interlocutores, los cuales nos escucharan de forma activa si lo hacemos con un amor incondicional hacia ellos, sin querer venderles nada, tan sólo haciéndoles partícipes de nuestra alegría. 

El jueves pasado me enfrente a mi propia sombra, debía presentar el demoday del cuarto coworking Ribeira Sacra de la EOI e Igape en Monforte de Lemos en un auditorio para 90 personas, y sin micrófonos, ya que estos se acoplaban. Y yo con una voz que por miedo a tu reacción de lo que suelo decir, me la he capado desde pequeño, dejando mi mensaje en mi garganta… con una voz que parece eternamente afónica.

La solución fue llamar a la 112 de la voz, Mamen Delgado (anterior voz del 1004), la cual me explico que me olvidará de gritar, y me centrará en respirar desde el diafragma como cuando medito, dándome tiempo a respirar, a vocalizar de forma pausada para que se me entienda… 

Para mi asombro, tres horas después, ejercicios de respiración entre cada una de las 17 presentaciones de maestros de la vida que son los emprendedores de esta edición, había dinamizado la presentación hasta aprender sobre la marcha a parar los tiempos para crear expectación o tocar la fibra cuando el proyecto lo requería, al ser muchos de ellos proyectos de elevado impacto social. Y lo mejor, conservaba la voz. Al ser la primera vez, que transmito desde el amor incondicional y la admiración. 

Cada día soy más consciente de que la info que me llega debo trazar su puente, por mucho vértigo que me dé echarla a volar por las vibraciones del alma. Y la única forma de que te llegué limpia es alzar mi vibración desde el lugar donde transmito. 

PD: el microfono que se ve en la foto era solo para el video que se estaba grabando. 

martes, 2 de abril de 2019

Galicia Camino Emprendedor 2019



A los 18 aprendí de la vida, caminando de Villa Franca del Bierzo a Finisterre. A los 28 de Oviedo a Santiago. El pasado sábado pude devolver una pequeña parte de esos aprendizajes, caminando como mentor en la tercera etapa de Galicia Camino Emprendedor, de Padrón a Santiago. 

El viernes, Padrón descanso de aportadores de valor como son Rosalía de Castro y Camilo José Cela, me daba la bienvenida, y tras sentir flotar las piedras de Santiaguiño do Monte y el simbolismo de su jardín botánico, conocí a Fernando Soto, restaurador de motos clásicas, al cual la crisis le dio la oportunidad de dedicarse a su don, recuperar sueños rodantes. 


Al día siguiente, me encontraba con los Ronselianos: 6 emprendedoras, 6 mentores, 4 observadores y los dos creadores de la idea Rafa Vazquez y Luis Deber. Los primeros 11 kilómetros eran para conocerse entre todos, luego 6 kilómetros de mentoring directo por parejas. Y el resto del camino en silencio, cual reflexión personal de cada caminante… Valeee, lo reconozco, no me calle… pero no hable con mi emprendedora, si no, con otro mentor. 


Se podría decir que mi emparejamiento tenía morbo, porque fue con una emprendedora que, si bien vale su energía en oro, las incubadoras markertinianas por la que ha pasado antes de Fundación Ronsel, la habían hinchado el ego del tamaño de un globo aerostático. Y por otro, el menda, “el Risto de los mentores”. La sangre no llego al rio, porque en vez de tirarle un vaso de agua a su ego, basto, con centrarla en saber qué soluciona a sus clientes, y a los usuarios finales, y ahí es donde los premios marketinianos no aparecen. 

Desde ese momento, el dialogo fue energético encontrando pistas para su emprendimiento, cual flechas amarillas, mientras las validamos cruce tras cruce, y que yo aguantaba la etapa sin desfallacer, la conversación era enriquecedora a cada paso. 

Al día siguiente, tocaba reflexionar y exponer un plan de acción. Cogí prestado un cuadro, para representar como la emprendedora ahora que había desinflado su ego, tenía que cuidar el ego de sus clientes cual bebes, sin perder la mirada de los clientes finales, los usuarios. 


La energía que se respira en Santiago de Compostela es especial. Algo ha cambiado en nosotros, en mi mentee, y en mí, porque la mejor forma para aprender es enseñar, y seguidamente permitir que te enseñen, cambiando los roles, y permitiéndote dejar acompañar en otras etapas del camino. 

En el camino muere el ego, en Santiago renace el alma emprendedora. 

PD: Espero que Fundación Ronsel y la Xunta de Galicia emprendan nuevas etapas del Galicia Camino Emprendedor

PDII: fotos de Luis Deber, Jaime Estevez, y otros amigos. 

martes, 29 de enero de 2019

Momentum


¿Conoces @y_uribe? Ha pasado en menos de seis meses de tener en la cotizada Instagram un millar de seguidores a 20.000!!!., Además, desde hace un año ha pasado de ser un emprendedor compulsivo, a empresario, generador de negocio coherente con su ser,  expandiéndolo por la península y creando puestos de trabajo para sus colaboradores.  

Aparte de su eterna sonrisa, ¿Cuál es su secreto?  Como él mismo me dijo cuándo le pedí un libro valiente, el libro “El efecto Compuesto” de Darren Hardy le había empezado a cambiar la vida, y a día de hoy te digo que tanto Yago como el que escribe, estamos empezando sendos Momentums en lo personal y sobre todo en lo laboral. 

Darren como antiguo editor de la revista de negocios Success, lo llama Mo para acercarlo, y lo describe como aquel columpio en forma de plancha redonda metálica horizontal con un cilindro en el centro, al cual te subía con los amigos y poco a poco daba vueltas a toda velocidad. Pues bien, al principio, al empezar a empujar, costaba un riñón mover aquello, y no digamos si algún amigo se había sentado antes, con lo que alcanzar una mínima velocidad era un suplicio. Con lo que demasiadas veces desistías. Pero las veces que no desistías y a pesar del esfuerzo aquello iba poco a poco girando sobre si, llegaba un momento, que bastaba con sentarse y acompañar la velocidad con un suave empujón de pierna a modo de palanca, para que aquello diera decenas de vueltas y darnos la sensación de volar. 

Es decir, tan solo, cuando te permites darte lo que te mereces, (con humildad. actitud, valentía y esfuerzo), el universo* te lo da, en forma de ayuda de otras personas que ya están sentadas y te hacen palanca para que te sientes y vueles con ellos, aportando tu valor a los demás de forma coherente con tu ser. Como escribe Darren el éxito llama al éxito.

La clave es la actitud positiva para auto generarte un hábito que, tras solo 21 días seguidos, puedas ver los primeros indicios de resultados, y tras 31 meses, seas consciente de ser la persona que recordabas al nacer, no la que te decían que tenías que ser. 

Mucho tiempo quizás para la mentira del cortoplacismo a la que aceptamos jugar. Por ello, te recomiendo que te leas “El efecto compuesto” porque ni la mayor montaña de egos mal entendidos pueden enterrar una ayuda tan práctica. Y te lo digo como procastinador de tomo y lomo que estoy dejando de ser. Porque lo importante es este momento del que eres plenamente consciente. 

*Sobre el universo, recuerda la afirmación del Brian Cox (el Punset inglés), “la vida es el universo hecho consciente”.