Gonzalo Osés

Gonzalo Osés
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jueves, 17 de octubre de 2019

Desenroque del ego


Esta tarde hacia las tres de la tarde más o menos, hace cuatro semanas que la vida me respondió a mis preguntas vitales, de cómo ser asertivo, ponerme en valor, y dejar de querer agradar a todo el mundo. o cómo dejar de vivir en automático, mirando para otro lado cada vez que mi alma me cuestionaba, si ese era mi propósito vital.

Desde entonces, sonrío para brindar a la vida mi gratitud por estar vivo. 

He aprendido a ser asertivo, a que no me valga cualquier reacción de mis interlocutores, a que no todas las personas tienen algo que aportarme en mi camino. A respetar y tener paciencia con las que sí me aportan, y mucho. 

A no dudar de mí mismo, en vez de contaros lo que voy a hacer, o a quejarme sobre h o b por las redes sociales de captación de datos, me pongo a ello, paso a paso. Empiezo a respetarme, a amarme. 

Y sí, tuve un toque de atención de la vida, que en modo de vivir materialista y denso que respiramos, puede llevar a muchos a preguntarme en bucle que tal mi recuperación física, cuando lo importante es mi sanación de conciencia. Así que hazme un favor, no me llames para preguntarme qué tal estoy, si no qué aprendo cada día, o lo que se te ocurra que mire a la vida de frente y podamos aportarla. 

El gran aprendizaje ha sido, a desenrocar mi ego, de mi castillo, dejar de encastillarme en ideas tan identitarias como llevar mi casa, frente a la forma que tiene mis padres de hacerlo, que dejaron todo por venir a cuidarme. O Antes de ayer, con un amigo que quería empujarme la silla de ruedas en el centro sanitario, mientras yo quería autopropulsarme para sentirme autónomo. Menos mal que él tiene menos ego que yo. 

Resulta curioso cómo en este denso planeta nos asimos a ideas artificiales que tienen muy poco que ver con la esencia de la vida. ¿Por qué nos hemos educado sin saber respetar a una persona que piensa lo contrario que nosotros? ¿Por qué no puede haber infinitos puntos de vista diferentes de la misma situación? ¿En qué invalida a una persona que actúa de forma distinta?

Buscando un post mío antiguo me encontré con este “plegar egos” que escribí hace casi un año, donde decía “Para 2019, me bajo de la confrontación, aunque no tengo claro cómo lo voy a hacer”. Menuda lección me está dando la vida, sin tanto enroque de mi ego. Curiosamente la vida es mucho más fácil, llena y plena. 

¡Feliz desenroque!

PD: si lo que digo te parece una chorrada, perfecto, ningún problema, tan solo es mi reflexión, no una bandera que hay que defender contra hermanos y amigos. 


sábado, 12 de octubre de 2019

Dejarse ayudar

¡Joder!  

Como ayudador que soy, ¡Qué difícil es dejarse ayudar! 

Porque de forma natural creo puentes que acercan personas que están a ambas orillas de un río intentando dialogar. Tan solo por el placer de hacerlo, sin esperar nada a cambio, sin el marketiniano gesto de dar para recibir, con el que el vetusto sistema educativo social intenta reinventarse, tras siglos de promocionar la competencia entre personas recién nacidas, sin hacer caso ni de sus dones ni sus talentos. 

Vale que seamos seres sociales, porque se nos ha olvidado curarnos y educarnos a nosotros mismos. Y tengamos que ceder para que otras personas nos ayuden. E incluso cuando tenemos un grave accidente, como me pasó a mí hace tres semanas, el equipo médico de la UCI del hospital Virgen de la Salud de Toledo, no solo me salvó la vida, si no que evitaron que tuviera graves secuelas físicas de por vida. Gracias.

De la misma manera, estoy recibiendo la energía en forma de reiki a distancia, de personas de luz, que me están ayudando mucho en la recuperación de mi cuerpo a una velocidad que me asombra hasta a mí, comparando con otras lesiones que tuve por caídas en carretera en otras décadas. Quizás, la clave de su ayuda es que me la han dado sin esperar nada a cambio.

Y tienes que entender, que no se trata de recuperarme para estar cómo antes del accidente, si no, comprender qué mentalidad y actitud me llevaron a esa situación, a vivir mi vida en automático. Toca sanarme y encarar esta oportunidad vital de forma plena y consecuente con quién soy, y lo que he venido a aprender, transmutar y qué conocimiento aportar a la sociedad. 

Lo difícil, llega cuando decenas de personas quieren ayudarte con su presencia física. Así que hace dos semanas, aprendí a ser asertivo y bajar del pedestal a las personas que más que ayudar, querían limpiar su energía con la mía, poniendo en valor lo que creían que me ayudaba cuando lo único que hacían era inflar su ego. 

Lo realmente complicado, viene de mi círculo más cercano, sobre todo de mis padres y amigos, que por fin, los cuento con los dedos de las dos manos, y no con el Facebook, los cuales han dejado lo que estaban haciendo y se han venido, a cuidarme, todo el día (mis padres) o a ratos (mis amigos). Al principio, cuando estás sin energías y sin casi fuerzas, se agradece todo. 

El problema comienza cuando empiezas a recuperarte, cuando tus genes te recuerdan que has nacido para estar de pie, para andar, para valerte por ti mismo para aportar a los demás, para poner en valor a cada persona.

Aquí es donde te cortocircuitas, por ejemplo, con los enfermeros que piensan que tu cuerpo es como un saco de patatas, porque pueden pensar que la mayoría de personas al nacer delegan todas sus decisiones y deciden ser ovejas, para que otros decidan por ellos qué, cómo y cuándo. Pero los que hemos nacido lobos, intentamos valernos por nosotros mismos. ¿Por qué les cuesta tanto preguntar si puedes hacer una cosa? Es la forma más sencilla de aceptar que todavía necesitas su vital ayuda para moverte o trasladarte.

Lo realmente jodido de gestionar, es cuando el karma se venga de mí por la cantidad de personas que he subido a las mesas para que desfilen su talento, y sean conscientes de que son la referencia en lo que les apasiona, en vez de sentarse tras las mesas de forma sumisa para aprenderse de memoria lo que diga el docente de turno. 

Pues el karma me está dando con toda la mano abierta. Porque al final, en las personas que más confío, las que lo dan todo por mí, desde mi vida, a su tiempo lineal actual, utilizan una estrategia que para mi asombro también obtienes iguales o mejores resultados que los planificados por mí, en mi día a día actual, donde la acción más nimia es digna de un gabinete de estrategia. 

Moraleja, la lección de esta semana, es aprender a tener paciencia, y a dejarme ayudar, por las personas que realmente son mi círculo cercano, y por los profesionales sanitarios que me están ayudando a estar cada día más sano. Me da que debe ser el colmo de un ayudador, dejarse ayudar. 

¡Feliz paciencia!


martes, 2 de abril de 2019

Galicia Camino Emprendedor 2019



A los 18 aprendí de la vida, caminando de Villa Franca del Bierzo a Finisterre. A los 28 de Oviedo a Santiago. El pasado sábado pude devolver una pequeña parte de esos aprendizajes, caminando como mentor en la tercera etapa de Galicia Camino Emprendedor, de Padrón a Santiago. 

El viernes, Padrón descanso de aportadores de valor como son Rosalía de Castro y Camilo José Cela, me daba la bienvenida, y tras sentir flotar las piedras de Santiaguiño do Monte y el simbolismo de su jardín botánico, conocí a Fernando Soto, restaurador de motos clásicas, al cual la crisis le dio la oportunidad de dedicarse a su don, recuperar sueños rodantes. 


Al día siguiente, me encontraba con los Ronselianos: 6 emprendedoras, 6 mentores, 4 observadores y los dos creadores de la idea Rafa Vazquez y Luis Deber. Los primeros 11 kilómetros eran para conocerse entre todos, luego 6 kilómetros de mentoring directo por parejas. Y el resto del camino en silencio, cual reflexión personal de cada caminante… Valeee, lo reconozco, no me calle… pero no hable con mi emprendedora, si no, con otro mentor. 


Se podría decir que mi emparejamiento tenía morbo, porque fue con una emprendedora que, si bien vale su energía en oro, las incubadoras markertinianas por la que ha pasado antes de Fundación Ronsel, la habían hinchado el ego del tamaño de un globo aerostático. Y por otro, el menda, “el Risto de los mentores”. La sangre no llego al rio, porque en vez de tirarle un vaso de agua a su ego, basto, con centrarla en saber qué soluciona a sus clientes, y a los usuarios finales, y ahí es donde los premios marketinianos no aparecen. 

Desde ese momento, el dialogo fue energético encontrando pistas para su emprendimiento, cual flechas amarillas, mientras las validamos cruce tras cruce, y que yo aguantaba la etapa sin desfallacer, la conversación era enriquecedora a cada paso. 

Al día siguiente, tocaba reflexionar y exponer un plan de acción. Cogí prestado un cuadro, para representar como la emprendedora ahora que había desinflado su ego, tenía que cuidar el ego de sus clientes cual bebes, sin perder la mirada de los clientes finales, los usuarios. 


La energía que se respira en Santiago de Compostela es especial. Algo ha cambiado en nosotros, en mi mentee, y en mí, porque la mejor forma para aprender es enseñar, y seguidamente permitir que te enseñen, cambiando los roles, y permitiéndote dejar acompañar en otras etapas del camino. 

En el camino muere el ego, en Santiago renace el alma emprendedora. 

PD: Espero que Fundación Ronsel y la Xunta de Galicia emprendan nuevas etapas del Galicia Camino Emprendedor

PDII: fotos de Luis Deber, Jaime Estevez, y otros amigos. 

martes, 5 de febrero de 2019

Más cariño y menos atacar


Desde que soy consciente que, al cambiar mi talante, aflora mi talento, el impulso del Momentum, me ha permitido acceder a unas conferencias con grandes innovadores, donde no se permite ni tuitear en directo, ni la convocatoria es pública, tan sólo, ir, escuchar, aprender y si surge preguntar para aportar. No sabes que relax abandonar el Twitter en directo. 

Pues bien, la semana pasada el conferenciante era un buen conocedor de un profesional tan innovador que, a pesar de sus desplantes, sus genialidades cambiaron el mundo.

Llegado el turno de preguntas, se me ocurrió preguntarle que nos recomendaría ese genio sobre un tema estratégico del bienestar social español, y la respuesta fue muy instructiva:
-      Conferenciante: “Este genio atacaría al sistema establecido”
-      Yo: “ataca, ataca” me salía de lo más hondo.
-      Conferenciante tras meditarlo unos minutos: “pero yo no lo voy a hacer porque se pierde demasiada energía, que sería más enriquecedora que la utilizáramos para construir”.

Ayer, aprovechando que volvía a Cuenca a dar clase de validación del modelo de negocio de los emprendedores de la edición III de la EOI y de la Junta de Comunidades, volví a ver a algunos de la pasada edición, y me llamó la atención, el cariño con el que hablaban de sus productos, ya fueran esponjosas magdalenas, bolsos o paneles solares móviles.

Lo cual, me lleva a reflexionar, que destruir emocionalmente a una persona es demasiado fácil, y tendemos a pensarnos inferiores haciendo bueno aquello de “la mejor defensa es un buen ataque”, cuando lo único que conseguimos es una guerra de egoallos. 

En cambio, si te dedicas desde que abres los ojos por la mañana a poner mucho cariño a cada acción que haces a lo largo del día, incluida las interactuaciones con otras personas que no conozcas, raro es que tu cerebro se deje hackear por otras personas o marcas para venderte algo, activando tu miedo, y poniéndote a la defensiva.

Puede que me equivoque, por ello te planteo que lo hagas a lo largo del día, y luego me cuentas. Yo voy a ello, y si te cuesta, te recomiendo que si estás en Madrid, pasees por la calla de Alvarez Gato, y ponte delante del espejo cóncavo y luego con el convexo, y tras respirar unos segundos ponte a atacar mentalmente al que tienes enfrente... Creo que es impsible, la risa te desbordara. 


Aaaaaaa juuuuugaaaaarrrrrr

martes, 15 de enero de 2019

Palabras que son amores



Cuando mi mentora María José Cano, leía mi post de la semana pasada “tocar sin romper”, me decía “si le quitas la verdad, le quitas la esencia”, a lo que añadía al hablar de asertividad, las palabras de su padre Pedro Cano Chozas “escucha, ve y cuando conozcas a la persona que tienes delante, habla”, a lo que añadía ella, sin ego. 

Mi objetivo es mantener esa verdad, la cual me llega sin casi conocer a la persona, así que estoy aprendiendo a sortear tu ego, utilizando palabras cual amores, sin la intención de ver quién la tiene más grande. Dejar de ser el toca pelotas. Sin quedarme en detectar el problema, y aportando información para que desbloquees tu solución, cual vuelta de llave. No es conseguir que hagas lo que te digo, si no, que te atrevas a realizar, lo que te dices. 

Como escribe Irene Compte Irene Compte “Mi deseo es que más y más, nuestras palabras puedan ser al mismo tiempo tan hermosas como flores (asertivas, bellas, claras, elegantes, compasivas) y tan certeras como flechas dando en el blanco de una diana (el mensaje habrá cumplido su objetivo, ya sea éste informar, persuadir, seducir, motivar o vender).”

Como dice mi padre “aprovecha tu corazón”, a lo mejor llega el momento de comunicar desde ahí en vez desde el estómago. 

jueves, 10 de enero de 2019

Asertividad cuestión de autoestima



Para mí, que no soy es asertivo, pero desea serlo, bloguear el libro "La asertividad, expresión de una sana autoestima" de Olga Castanyer, es todo un reto. Vamos a ello.

Lo primero, decir que la presente edición de octubre de 2017 es la Cuarentava, si, ¡40! Cuya primera edición data de un lejano 1996, donde eso de ser asertivo en mis tiempos de la cafetería de la universidad, me sonaban a chino. 

23 años no son nada, y en mi caso, si me lo hubieran explicado en la uni mientras estudiaba Administración de Empresas, pues hubiera sido las siguientes dos décadas bastante más fáciles.

El libro se nota que tiene sus años, al prescindir del marketiniano “hágalo usted solo”, tan de moda en los libros de autoestima actuales, y en varios momentos, te recuerda que el ejercicio hay que hacerlo con un profesional terapeuta. Lo cual, pasado la extrañeza, se agradece un libro (continente de información) donde te recuerda que al César lo que es del César, ¿acaso aprendiste a emplearte de lo tuyo por tu cuenta?

Desde la página 65 te das cuenta, que es un libro eminentemente práctico y que no tiene sentido leérselo en automático en un par de días, si no, que, para ayudarte, necesita que hagas los ejercicios de cada capítulo y reflexiones sobre tu ser. 

Como sugerencia añadiría, las diferentes listas de herramientas a un enlace web, donde puedas tenerlas más a mano y tirar de ellas en cada momento, independientemente de dónde estés o a qué te enfrentes… Ya que me lo den hecho, pero mi curro no es memorizar las frases, si no, ser consciente de que hay que ponerlas en prácticas.

Resulta una grata sorpresa el capítulo 7, enfocado a lo importante que es educar a los niños asertividad, tanto en la escuela como en casa. Me da que si hace dos décadas lo hubieran hecho, hoy no tendríamos una sociedad tan crispada por el vuelo de una mosca. 

En definitiva, un libro que te enseña a ser asertivo, a la par que, a conocerte un poco más, en algo tan importante, como es tu propia autoestima. Y que da lo que promete. 

martes, 8 de enero de 2019

Tocar sin romper


Ser esencia, ser coherente, si no aprendí cuando mi ego se sintió atacado, ¿por qué hacerlo contigo? 

Estoy serenando mi autoestima, para no herir la tuya, aprendiendo a ser asertivo. Para que mis palabras iluminen tu don interior, y se materialice en talento, sin rasgar tu alma. Respetarte, amarte. 

El año pasado: 

-      Facebook no entendió la inocentada y me bloqueo la cuenta por phissing.

-      Perdí mi deseada colaboración con BBVA Open Talent por no escribir fino, no citar tal cual las declaraciones del expresidente, y no saber que tenía que haber enviado el texto a protocolo. 

-      En un foro de tecnología estuvieron a punto de echarme, por cuestionar al miembro más importante, cuando pensaba que cuestionaba lo que representaba. Cuestión de formas. 

-      Del libro de Sonia Diez, aprendí la diferencia entre equidad e igualdad, pero me pudo no entender la esencia desde la que escribió “¡Educacción!”, quizás hace un lustro.

-      En Startup Weekend tener el san Benito de ser el Risto de los mentores es agotador.

El jueves blogueare un libro sobre asertividad, los ejercicios los pongo ya en práctica, aunque cueste, pero no hay otra. 

“Si quieres recoger miel, no des puntapiés al avispero” es el primer capítulo del libro que me estoy leyendo. 

Respiro por aprender a remansar la información que me llega, y dártela en la frecuencia que sepas gestionar. Para no herir tu ego, y no pienses que creo que eres un juguete roto, por mucho que hayas perdido tu empleo. 

Sanar sin operar

martes, 18 de diciembre de 2018

Plegar egos



La mejor forma de comprobar que un familiar se recupera de una situación delicada de salud, es ver como los egos de cada uno van tomando posesión de las conversaciones, convirtiendo la dialéctica en una guerra de trincheras. 

Se me escapa la razón por la cual no hemos eliminado el ego como especie. Con los miedos y los prejuicios crean el triángulo perfecto por el que se desaguan las personalidades y actitudes de cada uno de nosotros. ¿Quién gana? Nosotros no.

Hay por ahí un meme, o un twitter de Javier Reverte, haciendo referencia que no tiene sentido discutir por el simple hecho de llevar la razón, por arribar tu bandera, porque tu verdad prevalezca… De hecho, hay un refrán que dice, “dos no discuten si uno no quiere”.

Más que hastío y cansancio de responder a los que aburguesados que piensan dentro de su calentita caja de confort. Es la certeza, que no tiene sentido perder inhalaciones en convencer de algo a alguien que no sabe que puede que tenga un problema. 

Cuando te das cuenta que lo único cierto en la vida actual, es que nacemos para morir. Los egos sobran, las medallitas, los y tu más, las comparaciones carecen de sentido, por lo menos para mí. Si tú quieres seguir dialogando con tu espejito mágico, chapeau, pero no esperes encontrarme al otro lado. 

Para 2019, me bajo de la confrontación, aunque no tengo claro como lo voy a hacer, porque hay mucho por solucionar, crear, conectar, construir, y la base para ello, es plegar egos, desarbolar banderas, tender manos o mejor aún, pasar del que te grita (sobre todo en las redes online), que en algún momento se cansará de hablar solo. 

Como sigo en 2018, la he vuelto a cagar hace un rato, por sacar a pasear mi ego, en vez de escuchar a la otra persona, o mejor dicho, leer de de forma activa en el Whastapp, el canal de comunicación, que nos incomunica cuando la conversación se acelera...caminante no hay camino... 

¡Feliz verano!

martes, 27 de noviembre de 2018

Startup sin ego


Cuando me preguntan si la idea es buena, respondo que el desierto es largo, y para atravesarlo el equipo que tu ego te deje elegir será clave. Pues bien, pocas veces he podido comprobar cuánto daño hace el ego en una startup, como ha sido este finde en Startup Weekend Madrid en Google for Startups, al que acudí de nuevo como mentor (oficialmente coach). 

El embudo de alineación de personas diferentes que se hace el viernes es digno de estudio en Harvard, destacando una idea que detecto un problema que tenemos una gran mayoría de personas al comer en restaurantes. Pues bien, se le juntaron cinco personas a la persona que la planteó. Y ahí empezó el problema, seis personas son muchas para ser diligentes. Se les planteó a ellos y a otros dos grupos de seis componentes que alguna de ellas se fuera a otro grupo o a alguna idea muy votada, pero con pocos socios, pues bien, nones… A la vez, una idea que resulto muy votada, casi no tuvo socios, por lo que tuvo que casi rogar que se unieran a ella cuatro personas. 

El sábado por la mañana ambos grupos recibían palos en la ronda de mentores. Eran sugerencias nuestras, pero no nos hemos educado para escucharla. Pues bien, el grupo de cinco (el de la foto), recibía con entereza las sugerencias, no contestaba, y las ponía en práctica con diligencia. En cambio, el de 6 se atragantaba, con nuestros comentarios, al no entender ningún coach por qué se habían cargado la idea inicial, metiendo dos banales, que hacían insulsa la propuesta. La respuesta, es que dos de lo que iban a ayudar sacaron el ego a pasear, planteando sus ideas, y cómo eran seis, se hicieron tres parejas defendiendo sus ideas, sin atreverse a salir a validar sus egos. 

Así llegamos a la hora de cenar, los primeros empezaban a tener una validación testable, tras deshacerse de esas dos ideas que carecían de sentido. En cambio, la idea que tuvo que rogar socios para ir para adelante 24 horas antes, ahora, no sólo habían validado, si no, que tenían una web, una campaña lanzada en Instagram, un pre acuerdo de socios y varios pre acuerdos con proveedores.

Adivina quién ganó. Pues la idea que nadie quería, arrasó, tuvo hasta 47 carritos de la compra hasta las dos de la tarde del domingo. En cambio, la idea que tuvo muchos adeptos iniciales, quedó tercera, porque era muy buena, pero la gestión de egos fue pésima. 

Ahora toca poner en práctica lo aprendido este finde, sobre todo, en gestión de mi propio ego, pero eso es otro cantar, que te lo cuento otro día.

Namaste

lunes, 2 de abril de 2018

Reemprender
















Reemprender la marcha no es fácil, más aún si es la vida laboral de cada persona lo que está entre manos, y no te quiero decir nada, si lo haces pasados los 45 años, es una tarea titánica que si sigues leyendo verás cómo las mujeres son capaces de reinventarse adentrándose en terrenos desconocidos, a diferencia del hombre que no se atreve a pivotar. 

El martes 20 de marzo, a estas horas, estaba la ciudad de los rascacielos medievales, velando sonrisas para el demoday de la segunda edición del coworking de la EOI (Escuela de Organización Industrial), y la Junta de Comunidades en Cuenca, y tan solo en calidad de profe, de admirador de un grupo de emprendedores, que me habían conquistado el alma, por su humildad, honestidad, humanidad y con sus dosis de humor, y mira que he conocido grupos de coworkers, pero en este no hay decimoquinto malo, se nota el buen ojo y la gestión de María José Cano en el tentadero hace unos meses, a la par que se agradece la gran disposición de las personas de la CEOE de Cuenca para que cada clase o mentoria fuera sobre raíles.

Al día siguiente tenía el lujo de desayunar con las magdalenas esponjosas de Artesanas Cuenca, liderado por África Aparicio, experimentando la degustación de las magdalenas en seco, a las que no hace falta darse un chapuzón en leche para ser esbeltas. Quizá la clave de su éxito, radique aparte de los materiales de primera, en venir de otro sector laboral y realizar una consultoría para fabricar las mejor bollería artesanal castellana, a la par que sacar lo mejor de sí misma.


Te cuento, hace cuatro años, tras 29 trabajando de administrativa, la despidieron y durante un año no encontró trabajo de ningún tipo, ni a cualquier precio, con 48 años, divorciada, una hipoteca y dos hijos estudiando, no la quedo otra que reinventarse. Fue una idea de su hermana, hacer la bollería natural que comían de pequeñas en casa de su madre… Dicho, y hasta el hecho, hubo muchas pruebas de su madre y su tía para dar con la clave de algo que hacía décadas que no hacían, y tan solo de forma casera… Para más inri, África jamás había abierto un horno industrial. Hoy cuatros después, tiene un negocio que paga cuatro nóminas y tiene 30 puntos de venta en Cuenca donde sus manjares vuelan. Al coworking vinieron para ver cómo construir más sonrisas fuera de la comarca de la felicidad, puede que estas magdalenas tengan gran parte de culpa de esa esencia.




Más tarde, cual catador de #Nosolopapas aprendí a dos carrillos comiendo en Tomates Verdes Fritos (que bien podría destacar en el barrio más cool de Madrid), de las hermanas de AZBags design, Pilar y Rocío, donde un deceso familiar, las hizo replantease la vida, la primera divorciándose y la segunda dándose cuenta que de lo que curraba no la llenaba. Las encantaban los bolsos, y Pilar que no había cosido en su vida, se lanzó a ello. Al igual, que África se puso el mundo por montera, y tras tener su tienda conquense y clientas en Madrid ahora se abren al mundo ofreciendo el bolso en el que caben todas las experiencias que puedas acumular en un día.




El café fue con Sandra, una fisioterapeuta que vuela alto camino del infinito y más allá con su residencia para ictus, paliativos y cuarta edad.

Al día siguiente iba a aportar mi testimonio sobre emprendimiento, en un taller de innovación social para mujeres desempleadas de más de 45 años, que organizaba impartía Esmeralda Giraldo de Fundación Cideal en Puente de Vallecas, en el Valle del kas, mi barrio de nacimiento, así que, en vez de soltar mis reducidos conocimientos, le pedí a África y a Pilar que me dijeran las frases que las llevaron a cambiar,
-       África Aparicio “nadie mejora su destino si no cambia su camino”; y
-       Pilar “a cierta edad ya no hay que fingir, de aparentar la persona que no eres, se tú misma, y conecta tu vida con tu corazón, con tus emociones”.

Aparte Pilar, hizo un interesante inciso, (germen de este post), las mujeres al haber realizado muchas labores en su casa a lo largo de su vida, aceptan más fácilmente reemprender su vida en un sector que nunca han trabajado, pero que tienen cierta conexión. Aquí, la doy la razón, a los hombres nos cuesta mucho más reinventarnos de nuevo en algo que no hemos tocado. Y lo corroboro, de todos los emprendedores de más de 45 años que conozco, diría que ninguno se ha lanzado a algo que no tuviera nada que ver con su anterior trabajo. De hecho, creo que hay un programa de reinserción laboral específico para hombres que se llama “hombre tenías que ser”.

Esa mañana descubría de nuevo a personas como Erika Manghiert con una actitud digna de enmarcar, cambiando su vida para ayudar a los demás, o a Isabel con una frase que me encantó al hablar de pacto de socios y los bienes como dice ella, separados…


El jueves mientras comía en el restaurante Tobogán en el pabellón del reposo donde Camilo José Cela de la Universidad que lleva su nombre en el campus de Villafranca, donde te dan la bienvenida estas palabras “jamás nos acostumbramos a entender como habitual y cierto lo extraordinario y raro… hago votos porque estas aulas formen a sus alumnos en el mejor servicio del bien y hagan cierta la idea de Lope de Vega cuando llamó a la Universidad la naturaleza del alma”. Teníamos la mentoria  del la aceleradora de edu acción SEKlab con la emprendedora María Eugenia de Mentelista, la cual, dejo una multinacional para conseguir que otra generación de españoles no fueran analfabetos lingüísticos. La primera parte de la mentoria la hice con el financiero de momentos vitales David Moreno, donde al hacer las mentorias con él, aprendo un montón de como construir relaciones. La segunda parte de la mentoria transcurrió durante el café mientras David daba clase, María Eugenia se permitió el lujo de parar y regalarse dos horas para sí misma, dándose cuenta que momentos como ese construyen una vida plena. Currar, siempre hay que currar, pero no hace falta que estés en horario de oficina, cuando estás cambiando la educación.

El viernes tenía mentoría con Raquel Ramos del coworking de la EOI y del Ayuntamiento de Guadalajara, donde me ha permitido aplicar la metodolgia Lean Startup paso a paso, respondiendo con creces a cada reto semanal, y aprendiendo una metodología esta metodología para tomar decisiones validadas. Como fue deshacerse de la utópica idea de hipotecarse con una papelería a darle rienda a su pasión el scrap, al reinventarse como profesora de ese noble género, al encontrar una clave en sus validaciones que le genera un nuevo nicho de mercado gigante y que es secreto de mentorización.

Para más inri, comía con Rosa Garcia, excoworker de la tercera edición del coworking de Guadalajara, y me dejaba alucinado con las 8.000 visitas que había recibido su web Ayudadiabetes en pocos meses. Otro caso, de reinvención al aterrizar en el mundo de la diabetes.

Puede que tan sólo sea un testeo limitado, pero me da que hay una tendencia, de la que se debería aprender, para recuperar a un sector de la población que se queda está quedando varado tras haber liderado su ecosistema. Por otra parte, para los que se enroquen con su ego masculino, decir que, en mi anterior curro del año pasado, a mí me sustituyo una mujer, posiblemente por tener mucha más mano izquierda que yo. 

Es decir, el mercado laboral se enfrenta a dos agujeros negros que absorben la energía de las personas, por un lado, los desempleados de más de 45 años que se han convertido en un tercio del mismo, pero que puede que se reduzca en breve al sector masculino. Lo cual, me da para seguir buscando y ver qué se está haciendo con los NINIS que ni les da la gana estudiar, ni por supuesto pasan de ponerse a intercambiar conocimiento por dinero. Ese es un camino que tengo curiosidad por explorar. 

Como esos arboles del campus de Villfranca demuestran, por mucho que les hayan cortado  todas sus ramas, éstas vuelven a brotar y en la primavera entrante volverán a generar sombra en la que reencontrarse en el estio. Espero que nos empezamos a acostumbrarnos a entender como habitual y cierto lo extraordinario, que en este post he intentado relatar, por mi profunda admiración a estas mujeres y su capacidad de superación y seguir creando bienestar a su vera.

go gO GO!