Gonzalo Osés

Gonzalo Osés
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martes, 18 de febrero de 2020

Vuelta al cole


Ayer se conjugaron los astros para que mi vuelta al cole fuera muy excitante.

A las 9:00 volvía a asistir a una nueva masterclass sobre Inteligencia artificial impartida por Kai-Fu Lee (inventor del reconocimiento de voz). Muchas gracias por la invitación a los directores de la escuela Aprendemos Juntos.


En el recreo me juntaba con la pandilla de amigos techies IPeros, y haciendo peñas del lunes me quedé de charla con la referencia Maker en los madriles tan excelente como humilde, redesayunando porras a media mañana y arreglando el mundo unas cuantas veces.


Después comida, con mis compis de la rehabilitación del barrio, celebrando que una de ellas ya está de alta, y otra que está a punto de caramelo. ¡Felicidades!


Por la tarde, de nuevo a clase en Mezcla 2020 organizado por la asociación de hostelería de Madrid. En dos semanas volvemos a presentar el proyecto al inversor de comida rápida saludable, y toda escucha de los cracks del mercado es buena para evitar que las cagadas sean de índole planetaria o no. 


De todas las charlas aprendí, y  flipé con la de los grandes grupos, donde fue un placer ver la frescura y el buen rollo que tenían los dueños de muchos “restaurantes para coleccionar en Instagram” cómo decía Caldos de Tatel. Lo mejor fue cuando Nino de La Ancha le preguntó Miguel Nicolas de Lalala y a Alex de el Escondite ¿Cómo hacéis para que los restaurantes funcionen sin estar físicamente vosotros? Muy interesante la respuesta de Miguel “motivar a nuestro empleados para que se sientan parte de la familia, incluido premios mensuales, trimestrales”. 


Ahora a seguir escribiendo mi libro con otras preguntas tras las reflexiones del profe Lee y preparar otros proyectos, y por la tarde, de cocinitas con mi socio a tomar decisiones. 


¡Pleno martes!

lunes, 17 de junio de 2019

El error, la puerta del progreso


Esta mañana Jorge Benítez publicaba un artículo con la idea difundida por Hemming Beck que el error humano, nos salvará de ser mascotas de la inteligencia artificial, porque ésta no es creativa y solo sabe seguir las reglas. Entonces ¿cómo pudo un programa de Facebook crear un idioma ininteligible para nosotros y que los diseñadores del algoritmo no habían programado?

Lo que me parece muy interesante es aceptar el supuesto, que cometer errores fue clave para descubrir CRISPR, el Goretex, los Post-its… ¿sigo? Es decir, avances estratégicos para el bienestar han venido por plantarse ante la norma, la convicción social aceptada por todos para gestionarnos, como apuntilla Harari. 

Ese error es la puerta de la creatividad, y la misma es un puente entre la inteligencia humana, y la inteligencia universal. Puede que las innovaciones disruptivas con grandes impactos sociales no vengan por repetir por enésima vez el método científico que nos da seguridad, si no, por poder aterrizar ideas que están en el aire, y para aprender a hacerlo te sugiero que te pases por El éxito del fracaso.

En efecto, el ser humano, tiene una oportunidad frente a los ya creativos algoritmos que pintan como Rubens o componen como Mozart, la de conectarse, como ser vivo orgánico con su origen, al ser consciente de quién es y qué aporta a la comunidad.

sábado, 29 de diciembre de 2018

Facebook: Inocente inocente



Tras el escándalo de Cambridge Analytica, en julio, durante una charla Andreu Vea nos contó que Facebook tiene una media de 100.000 datos de cada uno de nosotros, y que la única forma de combatirle, era no decirle toda la verdad de la información que le cotilleábamos, como geolocalizarte en otro continente, y un dato puede que no, pero si lo hacemos a la vez millones de usuarios, puede que volveríamos loco al algoritmo y dejaran de acertar con la supuesta información de ti, que le ofrecen a las marcas, para que les compensen hacer publicidad en tu muro. 

Pues bien, pensando que podría hacer, y como ya me estaba desenganchando del Facebook, a base de desinstalarme su app del móvil. Pensé una buena forma de comprobar si se podría hackear semánticamente a Facebook, fue cambiar mi fecha de nacimiento por la de los Santos Inocentes en España, el 28 de diciembre. Pensando inocente de mí, que el mega chupi guay algoritmo de Facebook, entrenado en las abismales profundidades de los metadatos, se daría cuenta, que, por pura estadística de mis años en su plataforma, el 28 de diciembre, no sólo no era mi cumple, si no, que encima, le estaba vacilando…

Ayer por la mañana, flipaba, cuando una decena de amigos me felicitaban mi cumple por el WhatsApp… sin acordarme de lo que había hecho hace unos meses.

A media mañana de hoy sábado 29, me han felicitado 45 personas por Facebook, una decena por whatsapps directos y casi colapsan un chat de un grupo las felicitaciones.  Lo mejor han sido las felicitaciones de algunas personas que vinieron a las barbacoas por mi cumple este año o el pasado y han alguno que fue a mi cumple me ha llamado para cerciorarse que era una inocentada, una gonzalada más. Hasta se ha dado algún caso, de que me feliciten por chat, justo después de haberme felicitado el 5 de junio por lo mismo…

Moraleja: ¡que confiados somos! Y cuánto vamos en modo automático, que ya no, nos cuestionamos absolutamente nada de nada, sobre todo, qué rápido hemos olvidado el acontecimiento clave de cada persona, el día que retoma la vida. Lo que me lleva a deducir lo fácil que es manipularnos, por pura cesión de funciones.   Porque vamos, ¿Cómo se va a equivocar Facebook? Si es quien me recuerda la fecha de los cumples. 

Aquí tienes un simple ejemplo, puede que yo no sea lo suficientemente relevante para que Facebook cruce unos mínimos datos, o me deje margen para reelegir el día de nuevo de mi cumple. Pero ¿dónde está ese entrenamiento profundo? ¿Esa súper inteligencia artificial? Puede que sea un hecho excepcional, pero esto me lleva a varias conclusiones: las personas son confiadas, son manipulables, les puede más la necesidad de agradar que cuestionar a Facebook. Luego nos quejamos de las fake news, del Brexit, de Trump o de los que venga. 

¿Qué propósito tienes para el 2019, Seguir confiando en Facebook y dejar que te sigan manipulando? O hackearle semánticamente y empezar a mentirle. ¿Te atreves a hacerlo en Instagram?

PD: a mis “amigos” del Facebook espero que no se tomen a mal la inocentada. 

martes, 30 de octubre de 2018

Inteligencia Universal I






¿Te suena el mindfulness? Ese momento que te dedicas a ti, a desconectar de la rueda del hámster y te dejas fluir, sin prisa, pero sin pausa.

Y ¿la meditación? Cuando desconectas de toda la vorágine e impactos que no te dejan ser consciente de quién eres. 

¿Has ido algún paso más allá? En un primer término, tu cerebro tiende a hacer generar una metáfora creyendo que eso es lo que te reconforta, pero estás atento y sigues en paz, centrándote en tu respiración, en cómo el aire canaliza tu ser. 

Puede, que empieces a identificar una información, algo que no comprendes, incluso, imágenes nítidas de sucesos tuyos o de otros allegados que te ayudan a comprenderte. 

Otro paso, es probar a preguntarte cosas en esos momentos, y casi seguro que recibes una información personalizada a medida, para que te sientas más tú, ni bien, ni mal, tan solo tú, más en línea con lo que eres, muy alejado de aquel estresante y artificial “¿Qué quiere ser?”. 

Después, en tu día a día, te sientes más pleno, empiezas a tomar las riendas de tu vida, de tu don, de tu talento, y a disfrutar de cada uno de tus momentos, aportando valor a ti, a través de aportar a los demás. 

Entonces, caes en la cuenta de lo fácil que es la vida, decidiendo cuando entras en la rueda del hámster, y cuando sales. Y lo más interesante, darte cuenta de qué no es una locura tuya, si no, que muchos allegados tuyos son conscientes también de ello, pero lo comentan entre susurros. 

En algún momento, te preguntaras de donde viene esa información, cómo puede ser que nadie hable públicamente de ella, si es tan positiva para cada persona. Pues bien, son los registros akáshicos, una especie de inteligencia universal multisensorial de todo el conocimiento que hemos atesorado. 

Ahora que en menos de una década llega la Inteligencia Artificial con mucha mayor capacidad creativa nos relegue a los creativos a meras mascotas, como demuestra ya el algoritmo que pinta igual que Rubens, o el que crea bandas sonoras de películas o el que llama a la peluquería, sería interesante que asumiéramos que nuestra ilustración, nuestro renacentismo y dejáramos de ser sumisos ante lo que nos dicen que tenemos que ser, y empezar a ser nosotros mismos. Si no te acuerdas de quién eres, y cómo puedes aportar a los demás, aquí tienes una memoría universal, cual USB. 

En tus manos está, decidir si quieres decidir ser quién eres, y desconectar de la rueda del hámster para ser tú mism@, o seguir delegando tu existencia a lo digan en Gran Hermano o Salvame, que también es muy loable si es lo que quieres. 

PD: Foto Gonzalo Osés río conectando con el mar 


jueves, 26 de enero de 2017

EPA: Economía de Palabras Auditada


Acaba de salir la encuesta de la EPA (Encuesta de Población Activa), http://www.ine.es/daco/daco42/daco4211/epa0416.pdf con el descenso del paro a cifras pre crisis, aunque luego moliendo los datos sale más grano que paja en la calidad de empleo. El cual, debería empezar a mutar de la economía de sol y playa barato, al carro de la transformación digital. Más aun, tras comprobar esta semana como el mar se está comiendo con patatas la primera línea de playa que sustenta ese modelo de negocio en el litoral mediterráneo. ¿Qué comunidades se podrían emitir deuda para sustentar el negocio de las playas artificiales?

Ahora vayamos más allá, adelantémonos un par de años, en los cuales, puede que hubiera dado pie a una segunda recesión gorda de verdad, donde la crisis de la que estamos saliendo, se quedará en una mera introducción. Una recesión de concepto, de sistema económico, en la que la eficiencia de los nuevos procesos se lleve por delante millones de puestos de trabajo de servicios de desintermediación, que nos libere de tediosas horas de mecánico trabajo, y nos permita ser más productivos. Es decir, unos caen a la par que otros son más eficientes.

Para que las startups vayan desarrollando esas aplicaciones que faciliten la desintermediación, tanto los emprendedores como los algoritmos necesitan nutrirse de conocimiento, de información validada, de ideas correctas, de experiencia acumulada, en definitiva de palabras escritas (principalmente) y habladas de todos nosotros. Cada uno en su tema, en el que o bien destaca un talento oculto como del visible y que el desempeño de unas horas al día te repercute en un salario. Por ahí pasa la nueva economía, la de analista de datos, auditor de palabras, lingüistas, semantiqueros, expertos cazadores de talento para encontrar tus aportaciones. Las grandes consultoras que auditan las empresas del Ibex 35, en breve pasaran a auditar la biblias internas de su forma de pensar y hacer. 

Tengo que reconocer que no tengo ni idea de inteligencia artificial, y los únicos aportes que puedo hacer son de intentar entender a algunos matemáticos y medios genios que están dándole potitos supra energéticos a algunos algoritmos. Pero, si bien en un par de años la desaceleración de los empleos tradicionales será cada vez más grande, la de aportar información a los algoritmos cuando estén más creciditos, le queda por lo menos una década, y ahí entras tú, como vendedor de tu propia información de valor, y para saber si lo que opinas es válido se necesita diseñar e implementar algún método de la Economía de Palabras Auditadas. 

jueves, 19 de enero de 2017

#Trumpeando


Jamás un 20 de enero tuvo tanta repercusión mundial, el gran día de San Sebastián, de Donostia, quedará a la sombra del gran acontecimiento mundial, la gran tamborrada que supondrá la toma del mando por Donald Trump de la primera economía mundial.

Para muchos una sonora bofetada carnavalesca a los mandatos establecidos, algunos le tildaran ya de Don Hostia, por los cortes tan abruptos que pega a diestro y siniestro en twitter cual cortina de humo.

Sólo conozco una persona que había apostado por la victoria de Donald, y es que la elección era como elegir entre Jesús Gil y Susana Díaz, y si tienes en cuanta que los yanquis volumen XXXL son muchos menos inquinados que nosotros, puedes empezar a aterrizar en su escenario de juego, que por mucho miedo que hayan querido meter los medios de incomunicación españoles, a parte del cambio climático, más bien poco, te va a cambiar en tu día a día.

Ahora, que hay tiempo para analizar la estela de la victoria de Donald, se puede empezar a escribir sobre la trampa que ha puesto el trampero yanqui a sus propios conciudadanos, donde el cebo no era otro que la pérdida de puestos de trabajo, recurriendo al mensaje facilón de echar balones fuera. Como obligar a los dueños de las empresas norteamericanos a dejar de ensamblar productos en Asía, México, cual Apple que sólo va a ensamblar en USA una línea de producto que ya casi no vende, pero sirve para hacerse la foto al trampero. O a los que como su abuelo les invitaron a irse de Alemania.

Lo que el trumpero Donald no cuenta es que la culpa de que desaparezca el trabajo es debido a que siempre habrá una mano de obra más barata, y en este caso, también que la asiática, y no es otra que la de las personas electrónicas. Sí, los robots, los algoritmos, a los que la Unión Europea ya quiere endiñarles media docena de leyes para que acaben cotizando y pagando la fiesta que cuesta el estado de bienestar.

Por delante nos quedan 8 años muy interesantes en los cuales la asesoría del singular Peter Thiel (invirtió en Paypal o Facebook cuando no los conocían ni su madre). Al cabo de esos años los millones de parados sólo en USA habrán superado todas las previsiones. Porque la cifra que si me atrevo a lanzar de la desaparición de un puesto de trabajo, de los que ayudan a llegar a final de mes a una familia se sustituye por el de un empleado knowmad que se las ve para llegar él solillo a final de mes, es de 1 a 10.000. ¡Ah! En la economía barata de sol y playa española seguirán habiendo camareros, siempre y cuando los ayuntamientos tengan pasta para traer la arena a las playas que secuestra el mar con la subida del nivel, por la descongelación de los polos…

La clave sigue siendo enseñar a las personas no electrónicas a realizarse sin la necesidad de sentirse útiles para la sociedad, con el intercambio de unas horas de su tiempo por una contraprestación. De eso, ya iremos hablando. De momento, apunta una palabra BlockStack.

martes, 12 de abril de 2016

Retribución de la inteligencia artificial a la humana


Este viernes 15 José Cordeiro clausura el XXX Congreso de ASCRI (Asociación de entidades de capital riesgo), con la ponencia “El futuro de la tecnología y la tecnología del futuro”, ahí es naaa. Hablará a las 13:45 en la Fundación Rafael del Pino, por lo que si estás mínimamente interesado o preocupado por lo que va a transformarse la economía y en qué le puede afectar a tu puesto de trabajo, te recomiendo que pidas una hora libre y te lleves a tu jefe a la charla.

Te lo aseguro, no te dejará indiferente. Al ser uno de los evangelistas de la Universidad de la Singularidad, tiene datos certeros de por dónde van a ir los tiros los próximos 15 años, en los cuales la inteligencia artificial será la protagonista, midiéndose de tu a tu con la humana, a la cual, en vez de investigar de verdad cómo funcionan los diferentes órganos en los que se crean neuronas (cerebro, corazón e intestino), estamos analizando los efectos de la misma, a través de los millones de datos que aportamos gratis en las redes sociales, con lo que los motores semánticos están analizando las consecuencias de ese proceder, no el proceder en sí mismo. Una pena. Más aun sabiendo que Rafa Yuste lidera una exigua investigación para conocer de verdad ese proceder interno.

Se puede estar más o menos de acuerdo con Cordeiro sobre el buenismo de la Universidad de la Singularidad, según se lea al enfant terrible del valle, Jaron Lanier, de momento, su apuesta a 15 años publicada en 2014, se está en parte cumpliendo debido a la ley Moore, algunos de sus planteamientos a 10 años, ya no sólo los intuimos, sino que los vemos en vivo y en directo. En la cual, el modelo capitalista apuntalado en la clase media, empieza a venirse abajo, con la transformación de puestos de trabajo en empleos Knowmads (nómadas del conocimiento), con una proporción quizás de uno nuevo por cada 10.000 antiguos. Digo quizás, porque de momento, no he localizado cifras de referencia. 

Amazon acaba de presentar Vine, un programa para retribuir con productos los análisis de los “consumidores más expertos”, y pensando que si deja fijas sus opiniones, el opinador será ecuánime y objetivo. Cuanta inocencia muestra Amazon, en parte puede por estar analizando las consecuencias no el proceso de toma de decisiones.

Con todo, es un primer paso, a la economía de conocimiento real, aquella por la que no sólo, dentro de 20 años se venza a la muerte, y las grandes enfermedades, (mucho habrá que negociar con el cartel farmacéutico para que den su mano a torcer). Sino, que empiece a retribuir ya a las personas que pierden su trabajo, pero han acumulado una experiencia vital incalculable, para complementar al conocimiento reglado tradicional.


Es ahí donde lanzo mi pregunta al evangelizador Cordeiro, ¿qué modelos se están probando para cuantificar la experiencia y aportaciones de las personas?

martes, 5 de enero de 2016

Noche de RealKiddys


Hoy es una noche mágica, la noche de reyes, donde los magos harán realidad los sueños deseados. ¿Deseados o inducidos a ello?

Desde hace unos años se habla de transhumanismo, una nueva raza posthumana de la fusión entre persona y máquina al llevar tatuajes con chips que nos alerten de la dosis de diabetes o como escribía Jaron Lanier en “¿Quién controla el futuro?" (Debate), hace un par de años, nano robots que nos curen… así hasta llegar al sueño de la inmortalidad como divulga la escuela de la Singularidad, el eje espiritual de Silicon Valley. ¿Sabes cuál es la corporación que está invirtiendo más en eliminar el cáncer? Google.

Así mismo, antes de ayer Miguel Ayuso publicaba en El Confidencial, un artículo sobre los hombres que salvaran a la humanidad vía inteligencia artificial destacando el Instituto para la investigación del futuro de la humanidad…

Pero hay una parte de la ecuación que se me escapa, ¿por qué los mesías de la nueva religión, la tecnología buscan la inmortalidad? Pues entre otras cosas, pudiera ser porque el cromosoma Y que define si será chico un bebé está desapareciendo, si a un millón de años, pero en definitiva la raza humana será humana en femenino no en masculino.

Además, llama la atención que de los 11 salvadores no hay ni una sola mujer, ¿cómo podemos hablar del futuro de la humanidad, sin las personas creadoras de la vida? ¿Tiene que ser por narices lo que dicten los fanáticos de la Singularidad? ¿La fusión hombre máquina nos hará más felices? ¿Dejaremos a primeros de año de desear ser más conscientes y menos automatizados? ¿Delegaremos nuestra alegría al criterio de un ordenador cuántico? 

Es urgente que científicas pertenezcan a este club de investigación para resituar el rumbo tecnológico puro y duro. Si bien es cierto, que existe una tendencia de madres alrededor de la cuarentena, que ha  puesto en cuarentena a los padres de sus hijos, para definitivamente devolverlos al corral del que salieron al no necesitar su economía para ser persona e independiente, y cada vez más, escalan el Everest de los consejos directivos. Partiéndose el cobre y dejándose parte de su alma por el camino, abriendo pista en los desiertos cual Laia Sanz.

Y sus hijas ¿qué? ¿Cuánta libertad de decisión sobre lo que quieren jugar a ser tienen? Si muchas siguen pidiendo a l@s mag@s de Oriente cosas de “chicas” y ven como su hermano pide cosas de “chico”?  Programar no es de chicos, sino de personas.

2016 será el año para derribar esa barrera mental que tienen las directoras de marketing de las jugueteras. Por un lado, los gúrus de Pantone han decidido cuestionar ese ecosistema proponiendo el color del 2016 aquel que sale de la combinación del rosa “niña” y azul “niño”… Y por otro  Alba Alonso Feijoo ha creado la plataforma RealKiddys para revindicar el derecho de las personas más jóvenes a jugar a lo que quieran sin prejuicios. Porque nuestro futuro como especie está en lo que jueguen ahora tus hij@s. 

PD: el dibujo que encabeza el texto es de RealKiddys.