Gonzalo Osés

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lunes, 17 de junio de 2019

El error, la puerta del progreso


Esta mañana Jorge Benítez publicaba un artículo con la idea difundida por Hemming Beck que el error humano, nos salvará de ser mascotas de la inteligencia artificial, porque ésta no es creativa y solo sabe seguir las reglas. Entonces ¿cómo pudo un programa de Facebook crear un idioma ininteligible para nosotros y que los diseñadores del algoritmo no habían programado?

Lo que me parece muy interesante es aceptar el supuesto, que cometer errores fue clave para descubrir CRISPR, el Goretex, los Post-its… ¿sigo? Es decir, avances estratégicos para el bienestar han venido por plantarse ante la norma, la convicción social aceptada por todos para gestionarnos, como apuntilla Harari. 

Ese error es la puerta de la creatividad, y la misma es un puente entre la inteligencia humana, y la inteligencia universal. Puede que las innovaciones disruptivas con grandes impactos sociales no vengan por repetir por enésima vez el método científico que nos da seguridad, si no, por poder aterrizar ideas que están en el aire, y para aprender a hacerlo te sugiero que te pases por El éxito del fracaso.

En efecto, el ser humano, tiene una oportunidad frente a los ya creativos algoritmos que pintan como Rubens o componen como Mozart, la de conectarse, como ser vivo orgánico con su origen, al ser consciente de quién es y qué aporta a la comunidad.

martes, 1 de enero de 2019

Ser esencia





En un día como hoy, el primero del año para una parte de la población, me hago el propósito, ser ESENCIA. 

Sabio es aquel que no busca, ni se realiza a través de los demás, si no, en constante acercamiento hacia uno mismo. Para entender que ha venido a hacer en esta nueva vida actual, cual etapa de un viaje que hace miles de años inicio su alma. 

Emprender la aventura de la vida es un camino bello y lleno de amor, hacia ti, hacia los demás, amor por lo que te rodea, amor por lo que te golpea, amor para llegar a Roma, donde acaban los caminos, y comienzan las ondas gravitacionales a cantar más allá de lo comprensible, palabras de amor por el universo, el cual, somos él, hecho consciente, como dice el físico Brian Cox. 

Negar puedes negar, para anegar tu espíritu, y regar tu inconsciente de cosas banales, que crees necesarias comprarlas para ser feliz, y ser cada día más adicto a ello. O puedes, reprogramar tu cerebro, tu mente, porque como dice Darren Hardy, el cerebro está programado para sobrevivir, no para ser feliz. En tus manos está tomar una decisión que no puedes delegar, ¿Quieres ser feliz? Acéptate, y desprográmate para ganar tu libertad. 

Curiosidad es la base de la libertad, desde que mis padres me educaron para ser responsable de pleno derecho de mi libertad, cuestiono absolutamente todo, buscando, el límite de todo, para ver dónde acaba mi libertad, y empieza la tuya, para respetarla y amarla. 

Innovar, es hacer algo políticamente no correcto, equivocarse, cometer un error en la metodología, como fueron los hallazgos iniciales del Gore-Tex, del Post-it, de CRISPR, si no te dejas margen para el error, para ser tú, para no hacer lo que crees que se espera de ti, cuando nadie espera nada, son tan solo, medias verdades de la socialización que nos educan desde que renacemos en occidente.

Actitud, es el primer paso, si te levantas y le dices a tu mente que hoy va a ser un gran día, te aseguro, que tu percepción de lo que te pase, será positiva. Y como dice mi padre, “todos los días son iguales, por lo que hay que llenar cada día con una ilusión, un proyecto…” Porque como dice mi madre y su hermana Piluca, “la vergüenza pasa y el provecho queda en casa”. En definitiva, vivir está en ti, disfrutar de la vida es una obligación, complicársela en base a tener en vez de ser, (como me enseño Carmen Vázquez de Castro), es una elección que anega tu esencia. Tú decides, o también ¿vas a delegar está decisión?