Gonzalo Osés

Gonzalo Osés
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viernes, 20 de julio de 2018

Altas motivaciones


Me he currado la suerte de poder ser mentor y profesor de emprendedores con la EOI (Escuela de Organización Industrial), con lo que he podido aprender de decenas de personas desempleadas que se miraban al espejo de los miedos y se ponían el mundo por montera. Pudiendo observar de cerca los dos agujeros negros del empleo español, los parados de más de 50 años y los ninis. 

La conclusión sobre los mayores, la exprese en el post Reemprender, donde alucine con la capacidad de las mujeres de pivotar, mientras los hombres tan sólo se atrevían a iterar en tecnologías. 

Tras publicar ese post a la semanas me surgía la oportunidad de mentorizar a cuatro emprendedores de iniciativa juvenil de 17 a 28 años, que venían de un curso de impresión 3D y makers, donde se les puso en valor, dotándoles de herramientas, valores y aptitudes, con lo que en mayor medida están desarrollando sus proyectos sabedores de que tienen que ir con una marcha más larga, al tener que complementarlo con un trabajo u otras formaciones, por lo que sólo uno se ha caído, dos van a otro ritmo, y una persona se ha lanzado a la piscina. 

En cambio, el último mes, ha sido un baño de dura realidad, al mentorizar a otras personas desempleadas de iniciativa juvenil que también venían de un curso web, pero que enseguida se fueron desinflando por el camino, sin poder asirse a una mínima motivación.

A la par, hace unas semanas asistía al demoday de SEKlab junior donde flipaba con las adolescentes de No More cuya aplicación obedece a una clara y triste motivación. App que te pido que te descargues y lleves activa para evitar nuevas víctimas de manadas. 

Hace un par de años escuche a mi amigo Javier Sirvent (pesadilla en la oficina) que a los directivos que le tocaba reformar les preguntaba por su pasión, que les motive al cambio.

En mi caso, como sabes si me lees, investigo cómo pagar a la gente por su talento, sin tener que calentar la silla, ni hacer la pelota a un jefe que ni toleran ni aguantan. Para lo cual, me fijo en el hobby de cada persona y sus patrones de comportamiento de éxito, para un futuro modelo CC2BS

La semana pasada coincidí con una de las personas alma del SEK, y me explico que hace tiempo que pasaron de metodologías de selección de altas capacidades, (el famoso BI para el resto que hicimos BUP en el kostka de San Ildenfonso), a altas motivacionales. ¡Acabáramos! Esa es la clave del asunto, la motivación que te saca de levanta cada mañana, y te mantiene firme por muchas fucknights que se te pongan por delante. 

Como dj de conocimiento es mucho más agradecido empoderar a personas motivadas, por lo que este verano, haciendo bueno, mis años de septiembrero me he hecho con unos cuántos mapas sobre altas motivaciones, así que como sé que sólo se cumplen los deseos, espero poder aprender en breve de personas con altas motivaciones, las cuales, son la piedra filosofal que hacen sucumbir al examen de las altas capacidades o diferentes. 

Hay canteras de mármol como Montessori, Waldorf, Liceo Europeo, y SEK donde enseñan al bloque de mármol a cincelarse así mismo. Canteras que sigo, y entre sus cinceles busco la forma de crear corrientes que motiven a los miles de cantos rodados que esperan a la vera de la cuneta a ponerse de nuevo en marcha. 

jueves, 18 de mayo de 2017

go gO GO!


Estoy en el AVE, volviendo de Alicante tras presentar el evento de transformación digital Vodafone Fast Forward Sessions. A mi vera, está Andrés Pérez Ortega en Twitter @marcapersonal, y claro aquí estoy escribiendo estas líneas, aplicándome el cuento, porque claro, no se puede evangelizar sobre lo importante que es tener tu propio campo de juego en la red, como es tu blog, y seguir teniéndolo amarrado en puerto, con la excusa de que no tienes tiempo, y eso es algo que Andrés lo dice en cada charla que da.

Y ¿qué ha pasado para no haber querido zarpar a navegar cada semana? Pues sencillo, unos cuantos huracanes que han provocado la tormenta perfecta. Te cuento, no sé, qué pasó a mediados de abril, pero tengo la sensación de que se ha liberado todos los códigos rojos de los lanzamisiles del marketing. De repente, recibí propuestas de acciones como la de hoy, y claro, como decir que no, a algo, con lo que sueñas. O como la inigualable experiencia de participar en una UTE (Unión Temporal de Empresas), en una licitación pública a dinamizar un espacio público para la innovación, cual lagartijas frente a las grandes consultoras nacionales. O participar en un MOOC para una universidad mexicana de referencia…

A todo ello, se unió, el final de la segunda edición del programa GO2work de la EOI y el ayuntamiento de Guadalajara, que dinamizo, y en el cual, partiendo de la base que un 60% eran personas desempleadas, un 30% micro autónomos lanzándose a nuevos negocios, y otro 20% asalariados buscando ese autoempleo que les permita dejar ese trabajo precario o lleno de bulling y en el mejor de los casos probar si esa idea de negocio que amaban les podría servir paga pagar las facturas. Pues bien, tras cinco meses, el 85% se haya lanzado a cobrar a su primer cliente, si, no sólo venderle y facturarle, si no cobrarlo. Un 10% hayan desistido y el último mes se hayan buscado un trabajo asalariado, y un 5% haya abandonado el programa a mitad del mismo, por no verlo útil…

Cómo se consiguen esas cifras, pues muy sencillo, implicándose como si fueran tus hijos. Y no quedarse en darles unas formaciones, y allá se las tengan. Si no, trayendo no sólo a los mejores profesionales que conozcamos, si no, personas que ya han caído, y saben lo que no es ni tener para cañas, entre las que me incluyo. A lo que hay que añadir sus mentores de proyecto, y los especialistas de materias específicas, e incluso asistirles con un coach para que asuman situaciones personales que les bloqueaban. Porque como les digo a la nueva tripulación de la tercera edición del GO2work de la que llevamos un par de semanas. Esto no sólo va de aprender aptitudes para satisfacer necesidades y llevar dinero a casa, si no sobre todo, de cambiar de actitud y compromiso con uno mismo, para que la próxima hostia que nos demo en el mercado, nos rompa sólo un dedo y no la pierna que nos deje parados y fuera del mercado.

Seguimos, go gO GO!

miércoles, 15 de febrero de 2017

Cuarto y mitad de trabajo


Puedes no tener hijos, pareja, hipoteca sin clausula suelo, amigos, coche, pero como no tengas trabajo, estás jodido. Porque seamos sinceros, si no consigues aportar tus conocimientos ocupando unas horas, a cambio de prestación económica, estás ko. Sí, se puede ir de mega happy power, pero al final, al no tener ni para cañas, te vas recluyendo en ti y en tus miedos, desapareciendo de tu entorno social, a la par que te abandonas en brazos de tus miedos más arcaicos. Cavándote tu propio agujero negro por el que se pierden los hay que y florecen los es que.

Vivimos en un país muy innovador, tanto que lidera la tasa de desempleo, estamos avanzando a la Unión Europea lo que viene, muchas horas calentando sillas y aporreando teclados con una bajísima productividad. A la par que somos una referencia en automatización de procesos industriales.

Y ya no son las flipadas que escriba aquí, Elon Musk (Paypal, Tesla…), el nuevo Steve Jobs plantaba hace unos días que en un par de décadas sobraran mucha gente y que para no quedarnos desfasados deberemos digitalizar nuestros cerebros, como plantea la corriente transhumanista y la singularidad.
A menudo dialogo con los mega positivistas, los cuales argumentan que se crearan nuevos empleos, como los de youtuber actuales, sí, pero ¿cuántos Rubius hay? Poquitos, muy poquitos. Sigo pensando que la relación es la desaparición de 10.000 puestos de trabajo por cada empleo knowmada que se crea, y del cual, soy buen ejemplo.

Soy de los que creen que cientos de millones de personas dejaran de estar infrautilizados, dejaran de hacer sus inútiles labores actuales, dejaran de ser humanos sumisos pertenecientes a plantillas de corporaciones de miles de empleados, aporreadores de teclados.

Pero mientras los futuristas plantean cómo será nuestra vida a 20 años, la cuestión es ver cómo vamos a cambiar ya la variable que rige nuestra vida actual, a otro concepto, por el cual las personas seguirán en un estado de bienestar, pero no trabajaran ni estarán menos alegres que ahora.

Y no hay nada como aterrizar en la vida real. Esta mañana he estado en la presentación del conciso y práctico segundo estudio de Transformación digital y RRHH realizado por Incipy con la ayuda de Inesdi... ya es bastante que de las cíen grandes empresas españolas más de la mitad declarara haber empezado el cambio de cultura empresarial... El agujero negro llegaba cuando una de las ponentes decía "se van a crear dos millones de nuevos empeños en la industria digital, pero ahora no hay casi nadie formándoese para ello",  entre tú y yo, cuesta menos diseñar algoritmos para que hagan esas mini tareas, que los 20 años de formación que tiene que tener un niño, para dejarle la relación de tus clientes en sus manos

Eso, respecto a las dinosauricas corporaciones. El mercado de empleo ya a avanza hacia el pago del talento, sin tener. Que trabajar para una gran compañía como demuestra la App Ibbü donde configuran una comunidad de expertos en ocio, viajes, moda, para que asesores a sus clientes y te paguen por ello. 

En definitiva, mientras las grandes coorporaciones empiezan a hablar de transformación digital, las pymes, micropymes, autónomos empezamos a caminar hacia el knowmadismo en plena economía del conocimiento. 

jueves, 26 de enero de 2017

EPA: Economía de Palabras Auditada


Acaba de salir la encuesta de la EPA (Encuesta de Población Activa), http://www.ine.es/daco/daco42/daco4211/epa0416.pdf con el descenso del paro a cifras pre crisis, aunque luego moliendo los datos sale más grano que paja en la calidad de empleo. El cual, debería empezar a mutar de la economía de sol y playa barato, al carro de la transformación digital. Más aun, tras comprobar esta semana como el mar se está comiendo con patatas la primera línea de playa que sustenta ese modelo de negocio en el litoral mediterráneo. ¿Qué comunidades se podrían emitir deuda para sustentar el negocio de las playas artificiales?

Ahora vayamos más allá, adelantémonos un par de años, en los cuales, puede que hubiera dado pie a una segunda recesión gorda de verdad, donde la crisis de la que estamos saliendo, se quedará en una mera introducción. Una recesión de concepto, de sistema económico, en la que la eficiencia de los nuevos procesos se lleve por delante millones de puestos de trabajo de servicios de desintermediación, que nos libere de tediosas horas de mecánico trabajo, y nos permita ser más productivos. Es decir, unos caen a la par que otros son más eficientes.

Para que las startups vayan desarrollando esas aplicaciones que faciliten la desintermediación, tanto los emprendedores como los algoritmos necesitan nutrirse de conocimiento, de información validada, de ideas correctas, de experiencia acumulada, en definitiva de palabras escritas (principalmente) y habladas de todos nosotros. Cada uno en su tema, en el que o bien destaca un talento oculto como del visible y que el desempeño de unas horas al día te repercute en un salario. Por ahí pasa la nueva economía, la de analista de datos, auditor de palabras, lingüistas, semantiqueros, expertos cazadores de talento para encontrar tus aportaciones. Las grandes consultoras que auditan las empresas del Ibex 35, en breve pasaran a auditar la biblias internas de su forma de pensar y hacer. 

Tengo que reconocer que no tengo ni idea de inteligencia artificial, y los únicos aportes que puedo hacer son de intentar entender a algunos matemáticos y medios genios que están dándole potitos supra energéticos a algunos algoritmos. Pero, si bien en un par de años la desaceleración de los empleos tradicionales será cada vez más grande, la de aportar información a los algoritmos cuando estén más creciditos, le queda por lo menos una década, y ahí entras tú, como vendedor de tu propia información de valor, y para saber si lo que opinas es válido se necesita diseñar e implementar algún método de la Economía de Palabras Auditadas. 

jueves, 12 de enero de 2017

Laborando


Año nuevo, blog nuevo. Más que nuevo, lo retomo después de unos meses de pellas en noviembre y diciembre, en los cuales las cuestiones derivadas de los diferentes entornos laborales en los que me muevo me llevaron por delante, mis tan necesario tiempos de reflexión.

Este blog empezó sin pena ni gloria en 2014, pero fue en el trepidante 2015 donde la lectura semanal de 42 innovadores libros me posiciono, en una mini referencia en un nicho del mercado. Tenía más tiempo libre del que deseaba tener y decidí dar rienda suelta a mi eterna curiosidad. Tanto mis progenitores como el que escribe alucinamos de mi atracón lector de lomos de 220 hojas, cuando desde pequeño me había declarado un insumiso de la lectura de las tapas duras.  Mientras caían libros, decidí que el boca a boca que me llevaba de un tipo de cliente a otro, no era rentable, mucha pyme en circunstancias extremas, mucha tensión por salvar negocios. Así que, paré las máquinas de seguir la corriente, y paré a escribir mi currículo práctico, mi libro Abre Puertas, cómo vender a empresas.

A primeros de enero me juntaba a comer con mi editor angel Alvaro Sobrino y me dijo que si apretaba todo para el 29 de febrero podría auto presentar mi libro… Por esas fechas, también empezaba a mentorizar a la startup Homologation Students en la aceleradora de edutech del Sek Lab, donde las vueltas que da la vida, en las aulas del sek pasé mi adolescencia.

Desde entonces ha sido un no parar. El 3 de marzo en la presentación el explorador de innovación Nacho Villoch, me dijo “este libro te abrirá puertas”, cual oráculo su pronóstico se cumplió… Nadie ha venido a buscarme, he tenido que aplicarme el cuento que le cuento a las micro pymes que asesoraba. Tener claro, quién soy, qué soluciono, a quién y cómo. ¡Ah! Y contarlo, hoy en día no basta con que hagas las cosas, también tienes que contarlas. Y la oportunidad surgió, como mentor residente de la primera edición del coworking GO2work de la EOI y el Ayuntamiento de Guadalajara. O poder ver de cerca el algoritmo de inteligencia colectiva cocinado en la península y que está llamado a provocar disruptivos cambios.

Empiezo un año, dinamizando el equipo de profesores, mentores y emprendedores de la segunda edición con el objetivo de superar ese 70% de emprendedores de la primera edición que tienen clientes reales a los que cobrarles. Lo de salir con un plan de empresa no es suficiente para sentirse realizado, útil, con dinero en el bolsillo que pague las facturas. Aparte de seguir con la aceleradora del SEK y empezar a gatear en otras como Zarpamos o The Heroes Club.


Por eso y sin que sirva de precedente coincido con la primera encuesta del CIS, donde para la mayoría de españoles la principal preocupación es la ausencia de trabajo. Por lo que, las siguientes entradas tendrán como eje el trabajo, o mejor dicho la ecuación en un par de décadas en las que se lleven bien la ausencia del mismo, con sentirse útil, auto realizado y llegar sobrados a final de mes. 

jueves, 13 de octubre de 2016

Espíritu de remontada

Conozco a pocas personas que la crisis no les haya afectado, tan sólo las personas jubiladas de mi entorno las que no han visto su suelo desaparecer bajo sus pies, y caer de golpe a un pozo profundo y oscuro sin poder agarrarte a las resbaladizas paredes. Una caída que en algunos casos fue de un año, pero otras personas han caído durante un lustro entero, tornando su carácter, y borrando aquella sonrisa que bordaba su cara por entradas alopécicas galopantes.

Otras personas siguen cayendo, pero las muchas nos hemos visto a remontar, después de romperse en mil pedazos aquel espejo al que nos mirábamos, con el que nos educaron, con aquellas respuestas que nos daba de estudia, “aprende idiomas, ten títulos al peso, que eso te asegurara un salario para pagar una hipoteca y disfrutar de la vida cuando te jubiles…” Lo más curioso del asunto, es que el espejo a pesar de estar roto, antes de ir al cubo de la basura, todavía lanzo un último mantra, “tranquilos, en vez de asalariados podéis perseguir tu sueño y ser emprendedores”… ¿Emprende qué? ¿Montar una empresa? ¿Ser empresario? Pero si los de los cuarenta y tantos queríamos ser funcionarios, cajeros de banca o trabajar en Telefónica… Y allá que nos lanzamos muchos a emprender…  Donde aprendes a esquivar las tortas que le da el mercado a tu genial idea escrita en un plan de negocio de 100 folios…

Al frío de la crisis han surgido decenas de libros de autoayuda, de los que llevo unos cuantos leídos, y de los cuales, el primero de Anxo Pérez puedo decir que es la referencia, para reflotar personas. En esas anda el mercado literario cuando desembarca Joe Llorente, creando una categoría propia, la del banquillo, porque los libros anteriores te susurran las técnicas de sus autores para relanzar tu vida, volver a entrar en la rueda del empleo cual hámster, pero José Luis, con "Espíritu de remontada" describe de forma deliciosa con ese punto de humor tan suyo, lo mal que uno se siente cuando está chupando banquillo. Y ahí, es el primer libro que recuerde que lo hace.

Para gustos los colorees, pero te diría que empieces la lectura por ahí, por el capítulo X (exacto, el de que marca donde está el tesoro), porque como  dice Rafa Zaragozá “si tienes un problema tienes un tesoro”, porque la mayoría de las personas quieren solucionar, proactivarse, poner a hacer, pero sin saber de verdad cual es el problema, o la causa de que ellos estén chupando banquillo. Mientras, se depura esa causa, Joe con un magnífico ejemplo personal da con la tecla, que nos es otra que… La cual es el aceite para ligar la mayonesa de la remontada, donde me ha sorprendido otro de los ingredientes de chef Joe, ¡los valores! Lo cual, lo entiendes conforme vas leyendo el libro.

Sí, en tu partido vital no necesitas remontar porque ya vas ganando de 10, quizá quieras saber decenas de anécdotas de aquellos humanos que compartieron final con los extraterrestres en Atlanta´84. Porque Joel no da punta sin hilo y ejemplifica cada jugada con una anécdota que ya les hubiera gustado contar en la revista Gigantes. Porque de eso va Espíritu de Remontada, de demostrarte que este partido lo vamos a ganar, por mucho que los de enfrente parezcan gigantes, cuando son tan humanos como tú. Para ejemplo, la sencillez con la que respira un dios que parece humano, Don Paco Gento, al cual tuve el honor de verlo en directo en la presentación. Con Espíritu de remontada, puede que te conviertas en el Paco Gento de tu vida.


PD: es significativo como el baloncesto reporta libros claves para la empresa y emprendimiento frente a otros deportes de equipo opio del pueblo.