Gonzalo Osés

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martes, 12 de abril de 2016

Retribución de la inteligencia artificial a la humana


Este viernes 15 José Cordeiro clausura el XXX Congreso de ASCRI (Asociación de entidades de capital riesgo), con la ponencia “El futuro de la tecnología y la tecnología del futuro”, ahí es naaa. Hablará a las 13:45 en la Fundación Rafael del Pino, por lo que si estás mínimamente interesado o preocupado por lo que va a transformarse la economía y en qué le puede afectar a tu puesto de trabajo, te recomiendo que pidas una hora libre y te lleves a tu jefe a la charla.

Te lo aseguro, no te dejará indiferente. Al ser uno de los evangelistas de la Universidad de la Singularidad, tiene datos certeros de por dónde van a ir los tiros los próximos 15 años, en los cuales la inteligencia artificial será la protagonista, midiéndose de tu a tu con la humana, a la cual, en vez de investigar de verdad cómo funcionan los diferentes órganos en los que se crean neuronas (cerebro, corazón e intestino), estamos analizando los efectos de la misma, a través de los millones de datos que aportamos gratis en las redes sociales, con lo que los motores semánticos están analizando las consecuencias de ese proceder, no el proceder en sí mismo. Una pena. Más aun sabiendo que Rafa Yuste lidera una exigua investigación para conocer de verdad ese proceder interno.

Se puede estar más o menos de acuerdo con Cordeiro sobre el buenismo de la Universidad de la Singularidad, según se lea al enfant terrible del valle, Jaron Lanier, de momento, su apuesta a 15 años publicada en 2014, se está en parte cumpliendo debido a la ley Moore, algunos de sus planteamientos a 10 años, ya no sólo los intuimos, sino que los vemos en vivo y en directo. En la cual, el modelo capitalista apuntalado en la clase media, empieza a venirse abajo, con la transformación de puestos de trabajo en empleos Knowmads (nómadas del conocimiento), con una proporción quizás de uno nuevo por cada 10.000 antiguos. Digo quizás, porque de momento, no he localizado cifras de referencia. 

Amazon acaba de presentar Vine, un programa para retribuir con productos los análisis de los “consumidores más expertos”, y pensando que si deja fijas sus opiniones, el opinador será ecuánime y objetivo. Cuanta inocencia muestra Amazon, en parte puede por estar analizando las consecuencias no el proceso de toma de decisiones.

Con todo, es un primer paso, a la economía de conocimiento real, aquella por la que no sólo, dentro de 20 años se venza a la muerte, y las grandes enfermedades, (mucho habrá que negociar con el cartel farmacéutico para que den su mano a torcer). Sino, que empiece a retribuir ya a las personas que pierden su trabajo, pero han acumulado una experiencia vital incalculable, para complementar al conocimiento reglado tradicional.


Es ahí donde lanzo mi pregunta al evangelizador Cordeiro, ¿qué modelos se están probando para cuantificar la experiencia y aportaciones de las personas?

martes, 19 de enero de 2016

FeliX educación



Según la ley de Moore la innovación tecnológica se duplica cada dos años, de tal forma que las profecías a 20 años que escribió Jaron Lanier en  "¿Quién controla el futuro?"  allá por 2014, Silvia Leal en "e-Renovarse o morir" las proyecta a 10 y Javier Sirvent en su charla en Cómo saber cómo casi las deja a 5 años… Poniendo de ejemplo el robot Pepper que en breve atenderá en el Carrefour cerca de tu casa, (ya lo hace en Francia), el cual sólo cuesta 1.500 €. O como Mercedes Benz está pasando de fabricar coches a ser una empresa de movilidad con Mitaxi y CarandGo… Tras su charla, la pregunta más disruptiva fue ¿cómo serán las relaciones personales? Esa es al gran incógnita. Entre los humanos y los androides, ¿quién nos enseñará?

El jueves postearé el libro de José Antonio Marina “Despertad al Diplodocus” (Ariel), sobre las estrategias para dinamizar el sistema educativo español, pero con el nuevo escenario ya real, me pregunto cómo ayudar al medio millón de guías del aprendizaje que están ayudando a comprender una nueva era a los niños españoles, a la vez que la entienden ellos. Se dice, que les forman para trabajos que no existen, pero ¿cuándo la escuela ha estado 100% preparada para todos los cambios? Y ¿cuántos profesores que sólo apuesten por continuar volcando contenidos serán sustituidos por Peppers?

La educación tiene que ser pasional porque si no, no cala. Hasta ahora ha estado feliZmente dormida, pero por los imputs que me llegan, me da la sensación que las maestras, los directores, y sobre todo ¡los padres! No sólo se han despertado, sino que se han cansado de quejarse y están conspirando y trazando nuevas rutas para dar con la X que abra el cofre del tesoro del alumnado, destapando sus esencias, talentos y canalizándolos a un nuevo entorno con pasión, alegría y sobre todo desterrando el miedo que anida en el cerebro reptiliano.

De entre esos exploradores, sobresalen dos Felix, aceptando el reto de abrir nuevas sendas al aprendizaje. Uno es Felix Lozano construyendo cada día su aldea de aprendizaje universitaria Team Labs , a al que acaba de llegar la alcaldesa María Acaso con sus innovadoras propuestas. Y por otro lado, está Felix López, (ex garAJE) con la recomendación de llegar a Las Indias por el Oeste, creando la aceleradora de startups  y proyectos innovadores en educación SEK Lab, a la cual me han invitado a enrolarme como guardia marina (mentor) para ayudar a las tripulaciones a aprovechar los vientos alisios e hinchar las velas de las startups,  para navegar a todo trapo al nuevo mercado.


A medio plazo tengo la curiosidad de ir más allá, y llegar al cabo de Hornos de la educación secundaria, allá donde muchos navíos adolescentes, se parten el espinazo y sucumben a los vientos del sur, hundiéndose en el saturado océanos rojo laboral. De alguna forma tendremos que crear el canal que les lleve a un nuevo océano azul de la educación superior y del mercado laboral sin pasar por una ruta tan expuesta. 

jueves, 29 de enero de 2015

#BigData = feudalismo 3.0


Jaron Lanier es el autor de “¿Quién controla el futuro?” (Debate), el libro más importante del año según The New York Times. Jaron es uno de los padres de la realidad virtual, desarrollador de Kinect y entre las 100 personas más influyentes según la revista Times en el 2010. No le busques en la redes "sociales", no está. Si quieres saber el por qué, sigue leyendo.

Cuando una aplicación monitoriza las calorías que pierdes, compartes esa información en las redes sociales o utilizas cualquier servicio digital “gratuito”, estás regalando tu alma al Big Data, ¿a cambio de qué? De nada, ¡ah sí! Del bien de la humanidad... Los que de verdad se están forrando son empresas privadas, a costa de espiarnos y manipularnos para que les compremos lo que nos digan, como hace Google al espiar tu gmail y luego en tus busquedas, anteponer sus servicios como Google Maps antes que el resto del mercado. 

La clave son los servidores sirena de cada aplicación, buscador o red social, los cuales son los ordenadores más potentes, que aprenden nutriendose con de todos tus datos. Con el objetivo de monopolizar un sector de forma disruptiva, es decir una ruptura brusca que provoca un cambio para las empresas no digitales de ese sector, vamos que se ven obligadas la mayoría a cerrar. De momento, necesitan a las personas para solventar los fallos, como la reciente crisis bancaria que han causado los servidores, por pensar sus directivos, que los servidores eran más listos que los humanos. 

El problema es que cuando Kodak acabó en bancarrota echó a 140.000 personas, en cambio cuando Facebook compró Instangram  tan sólo eran 13 empleados. Es decir, la economía digital no genera tantos empleos como destruye, con lo que está expulsando a la clase media del mercado. 

Tras la música y los periódicos, vendrán otras muchas industrias, en 15 años puede que los coches se conduzcan solos, nos imprimamos los móviles y la ropa, gratis por código libre en casa.  ¿Qué fabricante no digital querrá anunciarse en Facebook o Google si todo es gratis?¿Cuánto falta para que Dubai haga una fábrica robotizada para ensamblar iphones más barata que la mano de obra china? ¿Qué riesgo y coste asume You Tube por los millones de videos que se producen y no son virales? ¿Tendrán sentido El Corte Inglés o los centros comerciales?

Jaron plantea varios posibilidades de la economía digital humanista, donde las empresas ponen la tecnología y las personas aportamos nuestras experiencias vitales, obteniendo una recompensa económica por ello, no sólo un subidón de ego:

1) Pagarte por cada dato que aportes, y que contribuya a por ejemplo la mejora de un programa que cure una enfermedad. Así los abogados lucharían por tus derechos comerciales. La monetirización de tus datos podría ser con un índice de influecia como Klout 

2) La WebWorld Wide Web recupere la bidireccionalidad de los enlaces, que propuso Ted Nelson  en vez de la unicidad de HTML. Ahora tu cuelgas información, pero no sabes quien la está espiando, recolectando y a quienes se la revende. Si la web fuera bidireccional sabrías a quién se la ha vendido y reclamar tu autoría. Según Jaron no sería caro, hacer el cambio.

3) Aportar una renta básica universal por el hecho de estar vivos como plantea Peter Norvig director de investigación de Google “mucha gente aportaría valor a la sociedad de maneras novedosas sino tuviera que preocuparse tanto por llegar a final de mes”.

4) Que cada persona sea dueña de sus datos y pueda cambiar de red en red a diario con todos ellos, hasta encontrar la que cuadre mças con ella. ¿Qué opinaran de esto las telefónicas?

Leer ¿Quien controla el futuro?  es escuchar las verdades del Snowden de Silicon Valley. Te sorprenderá el abismo entre lo que nos venden y lo que piensan, como su idea de la inmortalidad a través de la integilencia artificial. En definitiva, ¿vas a seguir creyéndote que te están haciendo un favor? O ¿vas a tomar las riendas de tú vida?