Gonzalo Osés

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viernes, 2 de febrero de 2018

¿Apariencia o esencia?



Esta mañana desayunaba unas interesantes declaraciones a El País de Francisco González (Presidente ejecutivo de BBVA) donde por fin alguien representativo hablaba de lo importante que es no mirar para otro lado, por mucha rentabilidad que te pueda generar el amiguismo con el poder político de turno. Aunque lo haya dicho 14 años después...

En su contra se puede alegar que la rentabilidad del BBVA frente al Santander es ridícula, como puedes leer en el artículo de Pedro Ruiz en Merca2, pero ¿es necesario ganar x miles de millones más? Dándole vueltas a la misma manivela de la máquina de salchichas emocionales. Aquí difiero, el BBVA es pionero en transformación organizacional (mal llamada digital) y ahora para que sea completa Francisco se tiene que hacer a un lado. En cambio, su competidor si bien lo ha ganado todo en analógico, en la transformación del negocio ni está ni se le espera, y van a marchas forzadas adquiriendo talento que desecha el BBVA, al desmontar el neurológico Centro madrileño de Innovación, nuestro añorado CIBBVA. Para convertirlo en un anodino espacio, cuando tras una década, se había convertido en un excelente escuchador de tendencias, (el Open Talent no le suple). La explicación de su finiquito es que el BBVA ya sabe que ahora es una fintech, lo cual, es de una falta de miras absoluta o de necesidad de entrar en una zona de confort, después del traqueteo al que les está sometiendo los GAFA (Google, Amazon, Facebook y Apple), a los que a los tres primeros están en plena transformación del negocio, arponeados por Zhong An Insurance (Alibaba, Tencent y Ping An). ¿Quién moverá a estos de su silla? ¿Te atreves? Venga vamos a ello, go gO GO!

Mientras la mayoría sigamos creyendo que adquirir algo que se nos escapa del presupuesto, nos hará más genuinos, confundiendo tener con ser, su negocio está asegurado, pasando de fintech a finADN y luego a finTime, ¿acaso crees que en dos décadas el valor que soportará los números de tu aportación de tu talento a la sociedad será el dinero?

Por cierto, espero que Francisco cumpla su palabra y salga en marzo del 2019, por mucho que se haya levantado una tramontana digna del Cabo de Hornos en octubre de este año, esa travesía les toca llevarla a buen fin a otros.

PD: foto Gonzalo Osés

sábado, 9 de septiembre de 2017

¿Felicidad humana = utilidad + autoconocimiento+ CRISPR?


Desde que leí el libro "Piensa en ti" de Joaquina, me asalta una controversia, Joaquina en varias ocasiones, hace hincapié que una de las claves de la felicidad es ser o sentirse útil.

Una utilidad ligada a aportar valor a los demás, por la cual, experimentas el subidón de aportar, y a veces, una compensación social o económica. Porque seamos sinceros, el dinero no da la felicidad, pero ayuda mucho a acercarse a ella…

Ahora que se derrumba el mercado laboral, y las cifras de la nueva economía son de risa, sigo afirmando que se destruyen 10.000 puestos de trabajo, por cada puesto freelance knowmad que se crea. Es importante empezar a plantearse, qué metodologías tenemos para conseguir ser felices sin ligarlo a la utilidad, ni mucho menos al trabajo.

La otra forma que está muy de moda es el autoconocimiento, la aceptación personal amarse a uno mismo, para cambiar la energía negativa por la positiva, y ser como escribe Alex Preukschat en el libro "Blockchain: la revolución de internet" , para ser un buen nodo del sistema descentralizado. Porque cada vez tengo más claro que lo que te pasa, (excepto causa mayor), es porque queremos, tanto lo bueno porque lo buscas, como lo malo porque para evitarlo lo dejamos para mañana. Es decir, la tecnología nos está abocando a que maduremos como nodos.

Y ¿no hay otra forma? Para ser feliz o eres útil o te aceptas…

El pasado miércoles asistí a la presentación de Dictum Futurae en CIBBVA y su propuesta de cómo será la sociedad inteligente en 2025. Donde posiblemente sea la culminación de la maduración descentralizada en la que estamos empezando a caminar y muchos de los actuales dramas de la sociedad se hayan domesticado. Donde la internet del valor (la de blockchain) haya sustituido a la de información (actual).

Aproveché la vuelta al cole de los evangelizadores de innovación madrileños Javier Sirvent y José Cordeiro (si el mundo es su casa, cómo no lo va a ser Madrid), lo siguiente: Utilizando CRISPR, ¿en cuánto tiempo se podrá eliminar de la célula el 80% del cerebro reptiliano? La respuesta contundente: ¡2 años!!!!!

Y me dieras a qué viene esto, pues sencillo, el cerebro reptiliano es el primitivo el primero en reaccionar bloqueándote porque piensa que te viene un mamut a cornearte, pero no, tan sólo es un coche parado en un semáforo… Es decir, perdemos demasiados años de nuestra vida por no atrevernos a hacer lo que realmente nos apasiona y nos hace feliz. Pues bien, si sólo dejamos la proporción de preocupación para que no te tires desde un decimoquinto, y eliminamos el 80% del miedo, puede que no tengamos ni que ser útiles, ni conocernos para sentirnos bien con nosotros mismos.

Para rizar el rizo, ayer dialogando con el facilitador de autoconocimiento para emprender José Barroso, me daba cuenta, que la felicidad para ser validada necesita encadenar alegrías, al no existir un consenso en la medición de la felicidad.

Por tanto, si la felicidad sólo es un concepto, inalcanzable cual zanahoria delante del burro, es muy complicado que algún día nos sentamos realmente plenos. Por lo que creo, que la especie humana tiene un hardware excepcional, pero tiene el un sistema operativo mal configurado. ¿hasta cuándo lo vamos a permitir? Quizás, es necesario que reajustemos el mismo, como aquella carta de ajuste que aparecía al final de la emisión de la televisión hace unas décadas.

FOTO: Alejandro Sacristan de Aviador Dro y Empática VR en la presentación  de Dictum Futurae, en CIBBVA con chaqueta "carta de ajuste" del uniforme del grupo de música LKAN.  

lunes, 1 de febrero de 2016

#BlackIsTheNewBlack


Ayer por la tarde, asistí a una clase magistral de Guy Kawasaki sobre las claves para comunicar. Con el doctor Kawasaki se aprende hasta a respirar, sin caer en el mindfulness, como la primera lección del comunicador, la sonrisa permanente, como dijo un compañero al salir de clase, “a morder el lápiz”. ¡Qué maravilla! Tras once horas de avión no paraba de sonreír desde lo más profundo de su ikigai.

A las clases en el aula magna de Fundación Rafael del Pino cada vez me siento más adelante y viví en propia carnes el concepto de #TheBlackIsNewBlack al explicar el profe por qué ponía las diapositivas con fondo negro en vez de blanco, por pura empatía con los receptores de su mensaje, la vista lo agradece de forma infinita, entre otras cosas.

Otra de las gozadas de ayer fue desvirtualizar al Mago More, tras meses aprendiendo con sus frases en el mejor MOOC del mundo… Twitter, con el apoyo offline de su libro, del cual reforcé un aprendizaje de sus "SúperPoderes para el éxito", el poder del ahora, go gO GO…

La crisis es caída y oportunidad. Tras caer, desconcertarme, cabrearme, ¿?,  mirar alrededor, curarme las heridas del ego, tocó reaprender de nuevo a ser el que me divierte ser, y para ello, tenemos las mejores escuelas de negocios del mundo, pero cuestan una pasta, así que decidí aprender en la universidad virtual que es Twitter, leyendo libros de empresa y asistiendo a las presentaciones de los autores para aprender sobre todo a escuchar. Si libros, la innovación y las ayudas a la transformación personal, están viniendo en tiempo real por aquí, cada knowmad está reescribiendo su portfolio.

Tras un año de aprendizaje he conseguido mi primera meta volante, al tener el honor de asistir el pasado viernes a escuchar los breves discursos en la final de los SEK Lab Awards, en el Centro de Innovación del BBVA, otra de las ágoras donde aprender innovación a manos llenas. Me quedé alucinado del plantel del jurado que consiguió reunir Félix López, ni más ni menos que los directores de las aceleradoras de aceleradoras del país: Conector, Lanzadera, StartupXplore, Zarpamos… Convirtiéndose en un premio para las startups no elegidas, al ser escuchados, conocidos y quizás acelerados en otro momento…Me da que el año que viene va a ver cientos de startups tecnológicas en educación. 

Por último, no puedo despedirme por hoy, sin pedir públicamente el premio nacional de cultura para Roger Domingo, gran catalizador de knowmads. Como representante de los editores de libros de empresa, están dinamizando la lluvia fina de la innovación en procesos. Sí, es su trabajo, pero lo cortés no quita lo valiente. 

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Jóvenes formando a jóvenes


Quien conozca a mis padres sabrá que atesoran más Juventud que el resto de personas que conozcan, porque la JUVENTUD es una actitud, una forma vitalista de entender la vida, como demuestran el millar de tuiteros que leen a mi madre. Bien pero, ya tienen una edad, pueden seguir cambiando las cosas, pero hace mucho que cedieron el relevo en la carrera del progreso social.

Luego estamos los que parecemos jóvenes, pero hace unos lustros que dejamos de utilizar las bondades del abono joven…

Después los famosos Millenials, (los que cumplieron 18 años en el año 2000) conocidos por los desesperados departamentos comerciales y marketinianos al no comprender por qué no siguen las instrucciones que tan bien aprendimos nosotros: fórmate, experimenta, trabaja, enamora, hipotécate y paga con la mejor de tus sonrisas.  Muchos de los cuales estarían encantados de explicarles sus gustos a los gurús del marketing, antes de se lo vendan otros bigdatizados, mientras ellos curran de camareros con sus dos licenciaturas…

Y luego están los jóvenes entre los jóvenes, los de 25 años o menos, como decía Bernardo Hernández, jóvenes, ambiciosos y globales. Que están creando startups para ayudar a formar a otros jóvenes como Fernando Alamillo y Alejandro Pacheco de Kainve con su liga de clubs financieros universitarios, o Manuel Rivas que a sus 21 años echará un cable en la nueva incubadora de startups educativas del SEK y es miembro de la plataforma Pangea para despertar, conectar y potenciar el talento joven. 

Volviendo a Bernardo, al cual habría que nombrarle ministro emérito de industria o educación, agradecerle instigar el proyecto Jóvenes con Futuro liderado ahora por Carlos Barrabes desde StepOne y la Fundación Rafael del Pino y Banco Sabadell, para insertar jóvenes programadores españoles como Belén Cruz (Belen_cz), César (@Vegaro) en empresas de Silicon Valley. Porque como decía Bernardo, él no había llegado más alto en Google porque no era ingeniero (el logo de Google maps es de su equipo), y en España faltaban desarrolladores de producto al frente de las startups, (Google Campus Madrid empieza a atacar el problema), y por eso la necesidad de estar en Silicon Valley donde se crean soluciones para miles de millones de personas. Si hablamos de Bernardo, uno no se puede a otro agente del cambio que ha posibilitado crear este nuevo germen, como es  el explorador de innovación Nacho Villoch al timón del Centro de Innovación BBVA 

En definitiva jóvenes de edad o de actitud ayudando a otros jóvenes, como destaca la metología de clase de César Bona y su Nueva Educación, donde los niños que más sabían explicaban a los buscadores de materias de la misma clase. 



martes, 20 de octubre de 2015

Sin el sudor de tu frente II



El feedback mayoritario de "Sin el sudor de tu frente I" ha sido que talento y esfuerzo son casi complementarios, el primero es clave, pero el segundo se hará si estás motivado y te apasiona lo que haces.

Con esas, el sábado asistí al facilitador foro La Educación del Ser  organizado por la Fundación Promete. Donde Luis Cacho nos invitaba a responder una pregunta ¿Qué puedo hacer yo para ser el cambio educativo?

El plato fuerte lo abría J.A. Marina (transmite más por escrito que hablando), y luego Xavir Aragay de los jesuitas catalanes, con su disruptiva acción de reinventar su sistema educativo. Tras él, otros artistas tomaban el escenario del Price, el mago Jorge Luengo, nos aclaraba la diferencia entre una persona de poca edad y otras más viejas, “los primeros no ven el miedo que los mayores nos auto imponemos con las piedras del camino”, mientras pisaba un camino de cristales rotos. O la charla de Richard Gerver “los contenidos de hoy no servirán mañana, hay que enseñar habilidades”, o la aparición de Daniel Rodríguez remarcando la importancia de conseguir transmitir hablando mejor que por escrito.

A las charlas de los gurús, les siguieron la participación de equipos de aprendedores, mostrando sus exitosos resultados, como los chicos de Colegio Brains, el dire del Colegio Alameda, certificando que si se escucha al alumno, le conocen, se le da herramientas no cognitivas, les potenciaran su talento,  su capacidad de trabajar en equipo y otra serie de claves con la cual nos abrían más las pupilas y nos calentaban las palmas de las manos, pues al final el alumno de poca edad, se auto motivaba para esforzarse en aprender sin que se dé cuenta.

Todo ello, tras la embriagadora agitación de nuestras almas por parte de Alex Rovira.  Hasta a un servidor se le alinearon los chakras para motivarse, pegarme con la procastinación y acabar un auto encargo pendiente y entregarlo hoy.

A la charla industrial de la mañana se hicieron talleres para provocar el cambio, cuyas conclusiones habrá que leerlas en su web. En definitiva, una gran jornada en la que un millar de profesores transitaron por el túnel iluminado de la innovación educativa y social para el desarrollo del talento.

La fundación Promete hace de portaviones para que cada explorador de la innovación educativa pueda repostar en ella, y coger ánimos para transformar el yermo desierto educativo en un vergel de alumnos talentosos.

Respondiendo a Luis, me va a permitir dirigir mis pasos a otra dimensión más idealista. Creo fervientemente, en las metodologías que están desarrollando, fui al colegio Arcángel de la colonia del Retiro (casi Montessori), en el cual he visto recuperar niños varados de la niniedad, tanto hace 30 años como ahora, así como hice BUP en el SEK. Pero no quiero entrar a debatir, que proporción de talento y cuánto de esfuerzo hay que cocinar, eso ya lo están implantando con éxito muchos aprendedores motivados… Como rugió desde sus entrañas el logopeda Jorge Ruiz y cantante de Maldita Nerea, “¡tachemos la cultura del esfuerzo!”

Recupero el feedback al anterior post de Nacho Villoch (explorador y traductor de innovación en el Centro de innovación del BBVA), “Son dos vías distintas… la de la búsqueda de la excelencia (talento), y la de la exigencia (esfuerzo). Lo veo como las dos orillas de un rio. Puedes remontar el rio por ambas orillas… pero no es lo mismo. La ruta de la excelencia es positiva, la de la exigencia conduce a sinsabores y frustraciones”.


Es decir, elijo remontar el rio por la orilla del talento, prescindiendo de todas las máscaras del esfuerzo que nos ponemos para no sentir los cristales del camino como perseverancia, voluntad, motivación, auto realización, etc… ¿Qué pasa si como decía Jorge Luengo no hay cristales en el camino? ¿Serán invenciones de nuestro cerebro reptiliano? ¿Qué pasa si desterramos el miedo? Miedo a ser diferente, ¿conoces a alguien con tu mismo talento?