Gonzalo Osés

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viernes, 13 de abril de 2018

Reemprender: tiempo sin espacio




Últimamente me he encontrado con diferentes casos de personas en los coworkings de la EOI donde mentorizo, que, a la hora de reemprender la marcha laboral, tras unos años en paro, deciden montar un negocio tradicional, de toda la vida, haciendo caso a los que vamos evangelizando diciendo aquello de trabaja en lo que te apasione que les vas a echar muchas horas.

Da igual que sea una papelería o una tienda gourmet, el caso, es que de primeras y con toda su buena intención, se centran en el espacio físico, en el local, en cómo lo van a decorar, qué productos bonitos deberán acariciar sus paredes… Como si el espacio en sí mismo fuera la piedra filosofal sobre la que montar su negocio, cual EL Dorado que atrajera a los clientes deseosos de dejarse el sueldo en las cosas que ese lugar mágico contenga.

¿Cuándo les cuestiono cómo van a traer clientes? Te responden casi al unísono, que programando actividades como talleres y charlas que los den otros profesionales, cual flautistas de Amelin.

Su forma de proceder es muy loable, debido a la educación que hemos creado, porque desde pequeñitos vimos que era en locales donde se desarrollaba cualquier negocio. Para más inri, en la supuesta salida de la crisis, lo primero que se ha puesto en marcha de nuevo es la industrial del ladrillo… ¡ni que fuéramos apasionados del queso Gruyere!

La realidad, de que los embudos de conversión de ventas y clientes satisfechos que pagan, repiten y recomiendan, es que, tener un local físico para solventar una necesidad no es ya imprescindible, e incluso, se vuelve una carga difícil de amortizar, previa ampliación de la hipoteca, por mucho interés actual a valor cero. 

Lo que realmente queremos en una gran mayoría, es tener una experiencia satisfactoria, que nos resuelvan nuestro problema, y sin en vez de tener que ir a la tienda me lo mandan a casa, o se realiza la compra a través de una demostración experencial que nos saque de la rutina, pues mejor. De hecho, ¿Cuántas Termomix se venden en locales?


En definitiva, el espacio ya no asegura una venta, si no, que es el tiempo que nos dedican de forma que creemos personalizada, o en grupos reducidos, por lo que pagamos. También lo era antes, pero ahora nos estamos librando de ese costumbrismo. Por ello, a mis mentees, les invito a que validen la posibilidad de que se pongan en valor y sean ellos los profesionales que impartan esos talleres o catas introductorias, porque están desarrollando su pasión, y al ser su hobby saben un montón, mucho más que la media. Ya se sabe, que no hay mejor asesor que alguien que ama por igual todas las soluciones que puede crear para que florezca una sonrisa en tu ser.

jueves, 1 de marzo de 2018

Modelos de negocio #CC2B2S y CC2S



Hoy me he desayunado con la grata noticia de que una de mis fotos ha batido según Google Maps un récord de visitas a un bar malagueño del que ni me acordaba, y viendo la fecha, he empezado a recordar sirven raciones que cumplen la triple B: Buenas, bonitas y baratas.

Bien, aparte de la mini subida del ego, ¿qué más me aporta? ¿Aportar a la comunidad? Eso ya lo hago de por sí, me enseñaron al placer de dar sin recibir nada a cambio. De ahí lo de conectar. Además, paso de ir de foodie influencer y comer por el careto, por mucho que la mayoría de la gente que me sigue en Instagram lo haga por ver donde mis amigos me descubren sus bares, como el caso. 

A su Vez, acabo de leer el artículo de M. Victoria S. Nadal en El País Retina, donde plantea que los datos anonimizados que cedemos a las empresas, gracias al bigdata están siendo compartidos con instituciones como los ayuntamientos para poder conocer mejor escenarios como un atasco y crear una estrategia que lo resuelva, o con la ONU. Mi en línea con el anuncio de una marca de telefonía que va a compartir su big data con las empresas.

Todo ello, me parece muy bien, pero se olvidan de la fuente de todo, los creadores y productores, más que de los datos, de los patrones de comportamiento, que son privados y los crean de forma individual todas las personas que están trabajando en estas compañías e instituciones.

Recuerdo la frase de Peter Norvig en el libro “¿Quién controla el futuro?” de Jaron Lanier “mucha gente aportaría valor a la sociedad de maneras novedosas sino tuviera que preocuparse tanto por llegar a final de mes”. 

Por tanto, planteo a empresas como Telefónica y su cuarta plataforma que cierren el círculo y construyan la casa por los cimientos, gamificando los patrones de comportamiento de sus clientes y de sus empleados.

Es decir, un modelo de negocio CC2B2S donde el cliente y creador le ceda sus patrones de comportamiento a una empresa, de forma consciente y transparente, la cual tras gamificarlos, premia a los que son más útiles y ésta los comparta a su vez a una institución, la cual, puede volver a premiarle a la persona cliente y creadora de la misma, o a la comunidad.

Un dato de por sí, creo que esta en unos 7 céntimos de euro, si en un patrón de comportamiento diario de una persona que se librara de un atasco por ir salir a otra hora a lo largo de un mes tuviera 1.000 datos, estaríamos hablando de 70 €. Si analizas 10 acciones más cotidianas, te pondrías en el salario mínimo interprofesional. Por tanto, sería una forma de no tener que implantar la renta mínima, y no engordar el concepto abstracto de la deuda. Vale, no todo el mundo es un crack en todo, pero me apuesto algo a que en tu hobby eres muy bueno/a, y puede que ese talento se esté desperdiciando porque no se nos ha ocurrido como canalizarlo y premiarlo. 

No soy especialista, pero puede que aparte del big data rudimentario actual, sobre blockchain se podría potenciar este método, y si hacemos una blockchain pública de los habitantes de un país, podríamos pasar a un modelo CC2S, donde el cliente creativo aporta patrones de comportamiento directamente a la sociedad a través de las instituciones.

La clave de blockchain es que es un libro contable entre más de dos personas, oferta y demanda, por lo que si nos vamos de cañas y un amigo se pone ciego a copas, cuando flipemos con la cuenta final, no necesitaremos que el camarero nos diga quien ha sido, en cada ronda nuestros monederos virtuales sabrían qué tiene que pagar cada uno.

Si, planteo una cuestión nueva, ¿es posible aportar valor satisfaciendo necesidades a la sociedad sin que exista las empresas? Pudiera ser, pero somos seres sociales y necesitamos salir de casa y pasar el rato con otros congéneres. ¿Te imaginas que los lunes salieras de casa para hacer una barbacoa con los amigos y te pagaran por ello? 

Aquí, Alastria puede jugar un papel esencial como laboratorio, pero si se respete la primigenia idea de Alex y Andrea. Para hacerlo más atractivo a blockchenianos que viven acá y sabían a primeros de diciembre que el bitcoin iba a caer de forma salvaje. 


 go gO GO!

jueves, 30 de noviembre de 2017

Lo valiente, no quita lo cortés



El miércoles pasado, estaba con Yago Uribe celebrando nuestro primer vuelo al lado en Cervezas La Virgen, cuando me encontré con una persona que quedó en el podio de una selección de startups en la que participe como jurado, como iba a cervezas Ipas el nivel de alcohol liberó sus sentimientos, diciéndome desde que era un mierda a un hijo de puta, por haber hecho aquella pregunta, que sólo supieron dos personas las cuales estaban en el podio ganador. Por mi parte, silencio, me recordó a hace un par de años cuando estaba cabreado hasta con el mundo…

El jueves después de un workshop sobre el mentoring, un amigo me dijo “qué huevos, poner ese tuit, ¿sabes que me ha llamado una mujer quejándose del mism? o lo borras o ya estás vetado en una del Ibex?”. Hacía referencia a reflejar las palabras para mi machistas de un director de recursos humanos de otra Ibex en un encuentro que coincidimos, y del que hago referencia en el post de "Ciudadana emprendedora". Lo sorprendente del asunto es que esta directiva debe ser de ese porcentaje porcentaje de europeos que piensan que el papel principal de la mujer es cuidad a los hijos. El caso es que mi amigo, al ver que no me enrocaba, me dijo que con mi idea le echaron de un trabajo, no por lo que decía, si no por cómo lo decía. Hoy es un excelente profesional, sonrisa en mano, y facilitador del cambio, del que se aprende cada vez que se comparte.

El viernes por la mañana, tuve el honor de participar de jurado en la selección final de startups para ser aceleradas en el SEKlab, de mi ex instituto, compartiendo debate con el mítico Sandopen o también llamado José de la Peña y David Moreno, manteniendo un animado dialogo con otra mentora y jurada Diana Pottecher, diciendo Felix López a un acelerado, los son muy buenos y directos.

Durante el maratón de 54 horas celebrado este finde me empecé a coger fama de Risto o de poli malo, hasta el punto, que el domingo por la mañana la mentora coach me decía, “por qué vas de duro si luego eres un trozo de pan”. En los feedbacks era quizás demasiado directo, dando caña sobre todo en los que su actitud delataba a su ego, sin dejar avanzarles, por el contrario, los grupos que desde el principio fluyeron y aceptaron de buen grado las sugerencias, aunque eran auténticos retos, coparon el podio.

Fue en la celebración donde personas a las que sus egos sobresalían luego me dieron las gracias, por la sinceridad y hacerles ver cosas que no se habían planteado… El caso extremo fue uno que me espero casi a que apagaran las luces, y ya a solas, me dijo que tenía razón, y que había aprendido la lección. Y tanto, tan sólo le dije que no era bueno que él expusiera porque al ser la idea suya y de su sector, no conseguía empatizar con su cliente, al ser visiones antagónicas… Se quedó bloqueado en el escenario 7 horas después. O un mentor que me pidió feedback profesional diciéndome “tú, que eres sincero” …

Reflexionando sobre todo ello, me doy cuenta que como en MadridFly se demostró a 8 metros de altura estoy relajado y conectando rápidamente todo, el problema es a ras de suelo, que no consigo transmitirlo de la forma más empática posible a los que se enrocan. Además, puede que lo de no sonreír sea porque sé que la mayoría de las personas que están emprendiendo no lo hacen por gusto, si no porque se juegan pagar las facturas con ello, y la cosa es seria, por eso, quizás me lo tomo en serio, y quizás y justo por eso, haya que meter una marcha más e ir menos revolucionado, para conseguir que la otra persona fluya antes, y no se active su ego, ni su miedo reptiliano.

Así que, me he dedicado esta semana a pedir consejo a personas que lidian a diario con egos de altos directivos del antiguo modelo económico de la oferta industrializada, y las técnicas van desde hacer preguntas cerradas sabiendo la respuesta a crear un storytelling de cosas conocidas para que no se asuste ante lo que viene, pasando por la sonrisa permanente. A todo esto, hay que añadir un estado en que vi de Juan Luis Polo sobre un libro “comunicación emocional”, que me llevó a otro, que me pienso leer ya.

Lo dicho, el objetivo es ofrecerte una de las soluciones lo más rápidamente y empáticamente posible, siempre que pidas consejo, lo de darlos gratuitamente, sabe a cuerno quemado.

En el fondo es aplicarme mi propia medicina, no sólo prepararle a mi interlocutor para abrir la puerta de sus clientes, si no, ser lo más ser lo más empático que pueda yo con él. Justo lo que releo en mi propio libro de abre puertas que recojo en la foto. ¡Tela! No pensaba que fuera capaz de aprender de mí mismo. 

jueves, 19 de octubre de 2017

BBVA Open Talent 2027: cuando el Data encontró al Diseño



Quién me iba a decir que una década después volvería de nuevo a Dimad, la caja de Pandora del diseño madrileño, de la que sigo siendo socio... Recordando aquellos dinámicos años que organizaba Casa Pasarela en Ifema y hacía de head hunter de nuevos diseñadores desde la plataforma Abecedarios Designer’s Market... Y la semana que viene llega el enésimo encuentro bienal de diseño iberoamericano. 

Ahora vuelvo en condición de lo mismo, pero para el sector fintechero como evaluador del BBVA Open Talent 2017 con la capacidad de sorprenderme a flor de piel, porque os puedo garantizar que se han presentado startups que le van a dar la vuelta al calcetín, ya no del fintech si no al presente continuo en el que vivimos. 

El placer es aprender y escuchar de muchxs profe(sionales)sorxs de su sector, pero en especial al tío que tiene que tomar las decisiones que afectan a los demás, al Escuchador de egos, don Francisco González. 

El encuentro entre el banco mutante (itera por fuera, pero mantiene la esencia del crédito por dentro), y el diseño, es estratégico, porque de aquí a una década los procesos que diseñemos lo van a cambiar todo menos tu sonrisa. Ya sean servicios para entrenar algoritmos para conducir despachos con alas o conexiones entre cosas que estén dentro y fuera de nuestro organismo. Acercándonos al umbral de la sociedad inteligente, donde quedará como un recuerdo el banco de crédito de criptomonedas, pudiendo ser más un banco de células madre y de años de vida en plenitud creativa y feliz. 



PD: Que haya ganado Change, una startup que entrena algoritmos como asesor financiero virtual no ha pillado a nadie por sorpresa. Entre tú y yo, mi apuesta era Clarity, porque en un par de años invertiremos con activos tokenizados, y ahí tendrá mucha más importancia invertir conforme a nuestros valores personales en el continente anestesiado, África. ¡Vamos! ¿Qué te apuestas a que los algoritmos de Change acaban tirando de los filtros de Clarity para personalizar su asesoría?

go gO GO!