Gonzalo Osés

Gonzalo Osés

lunes, 2 de abril de 2018

Reemprender
















Reemprender la marcha no es fácil, más aún si es la vida laboral de cada persona lo que está entre manos, y no te quiero decir nada, si lo haces pasados los 45 años, es una tarea titánica que si sigues leyendo verás cómo las mujeres son capaces de reinventarse adentrándose en terrenos desconocidos, a diferencia del hombre que no se atreve a pivotar. 

El martes 20 de marzo, a estas horas, estaba la ciudad de los rascacielos medievales, velando sonrisas para el demoday de la segunda edición del coworking de la EOI (Escuela de Organización Industrial), y la Junta de Comunidades en Cuenca, y tan solo en calidad de profe, de admirador de un grupo de emprendedores, que me habían conquistado el alma, por su humildad, honestidad, humanidad y con sus dosis de humor, y mira que he conocido grupos de coworkers, pero en este no hay decimoquinto malo, se nota el buen ojo y la gestión de María José Cano en el tentadero hace unos meses, a la par que se agradece la gran disposición de las personas de la CEOE de Cuenca para que cada clase o mentoria fuera sobre raíles.

Al día siguiente tenía el lujo de desayunar con las magdalenas esponjosas de Artesanas Cuenca, liderado por África Aparicio, experimentando la degustación de las magdalenas en seco, a las que no hace falta darse un chapuzón en leche para ser esbeltas. Quizá la clave de su éxito, radique aparte de los materiales de primera, en venir de otro sector laboral y realizar una consultoría para fabricar las mejor bollería artesanal castellana, a la par que sacar lo mejor de sí misma.


Te cuento, hace cuatro años, tras 29 trabajando de administrativa, la despidieron y durante un año no encontró trabajo de ningún tipo, ni a cualquier precio, con 48 años, divorciada, una hipoteca y dos hijos estudiando, no la quedo otra que reinventarse. Fue una idea de su hermana, hacer la bollería natural que comían de pequeñas en casa de su madre… Dicho, y hasta el hecho, hubo muchas pruebas de su madre y su tía para dar con la clave de algo que hacía décadas que no hacían, y tan solo de forma casera… Para más inri, África jamás había abierto un horno industrial. Hoy cuatros después, tiene un negocio que paga cuatro nóminas y tiene 30 puntos de venta en Cuenca donde sus manjares vuelan. Al coworking vinieron para ver cómo construir más sonrisas fuera de la comarca de la felicidad, puede que estas magdalenas tengan gran parte de culpa de esa esencia.




Más tarde, cual catador de #Nosolopapas aprendí a dos carrillos comiendo en Tomates Verdes Fritos (que bien podría destacar en el barrio más cool de Madrid), de las hermanas de AZBags design, Pilar y Rocío, donde un deceso familiar, las hizo replantease la vida, la primera divorciándose y la segunda dándose cuenta que de lo que curraba no la llenaba. Las encantaban los bolsos, y Pilar que no había cosido en su vida, se lanzó a ello. Al igual, que África se puso el mundo por montera, y tras tener su tienda conquense y clientas en Madrid ahora se abren al mundo ofreciendo el bolso en el que caben todas las experiencias que puedas acumular en un día.




El café fue con Sandra, una fisioterapeuta que vuela alto camino del infinito y más allá con su residencia para ictus, paliativos y cuarta edad.

Al día siguiente iba a aportar mi testimonio sobre emprendimiento, en un taller de innovación social para mujeres desempleadas de más de 45 años, que organizaba impartía Esmeralda Giraldo de Fundación Cideal en Puente de Vallecas, en el Valle del kas, mi barrio de nacimiento, así que, en vez de soltar mis reducidos conocimientos, le pedí a África y a Pilar que me dijeran las frases que las llevaron a cambiar,
-       África Aparicio “nadie mejora su destino si no cambia su camino”; y
-       Pilar “a cierta edad ya no hay que fingir, de aparentar la persona que no eres, se tú misma, y conecta tu vida con tu corazón, con tus emociones”.

Aparte Pilar, hizo un interesante inciso, (germen de este post), las mujeres al haber realizado muchas labores en su casa a lo largo de su vida, aceptan más fácilmente reemprender su vida en un sector que nunca han trabajado, pero que tienen cierta conexión. Aquí, la doy la razón, a los hombres nos cuesta mucho más reinventarnos de nuevo en algo que no hemos tocado. Y lo corroboro, de todos los emprendedores de más de 45 años que conozco, diría que ninguno se ha lanzado a algo que no tuviera nada que ver con su anterior trabajo. De hecho, creo que hay un programa de reinserción laboral específico para hombres que se llama “hombre tenías que ser”.

Esa mañana descubría de nuevo a personas como Erika Manghiert con una actitud digna de enmarcar, cambiando su vida para ayudar a los demás, o a Isabel con una frase que me encantó al hablar de pacto de socios y los bienes como dice ella, separados…


El jueves mientras comía en el restaurante Tobogán en el pabellón del reposo donde Camilo José Cela de la Universidad que lleva su nombre en el campus de Villafranca, donde te dan la bienvenida estas palabras “jamás nos acostumbramos a entender como habitual y cierto lo extraordinario y raro… hago votos porque estas aulas formen a sus alumnos en el mejor servicio del bien y hagan cierta la idea de Lope de Vega cuando llamó a la Universidad la naturaleza del alma”. Teníamos la mentoria  del la aceleradora de edu acción SEKlab con la emprendedora María Eugenia de Mentelista, la cual, dejo una multinacional para conseguir que otra generación de españoles no fueran analfabetos lingüísticos. La primera parte de la mentoria la hice con el financiero de momentos vitales David Moreno, donde al hacer las mentorias con él, aprendo un montón de como construir relaciones. La segunda parte de la mentoria transcurrió durante el café mientras David daba clase, María Eugenia se permitió el lujo de parar y regalarse dos horas para sí misma, dándose cuenta que momentos como ese construyen una vida plena. Currar, siempre hay que currar, pero no hace falta que estés en horario de oficina, cuando estás cambiando la educación.

El viernes tenía mentoría con Raquel Ramos del coworking de la EOI y del Ayuntamiento de Guadalajara, donde me ha permitido aplicar la metodolgia Lean Startup paso a paso, respondiendo con creces a cada reto semanal, y aprendiendo una metodología esta metodología para tomar decisiones validadas. Como fue deshacerse de la utópica idea de hipotecarse con una papelería a darle rienda a su pasión el scrap, al reinventarse como profesora de ese noble género, al encontrar una clave en sus validaciones que le genera un nuevo nicho de mercado gigante y que es secreto de mentorización.

Para más inri, comía con Rosa Garcia, excoworker de la tercera edición del coworking de Guadalajara, y me dejaba alucinado con las 8.000 visitas que había recibido su web Ayudadiabetes en pocos meses. Otro caso, de reinvención al aterrizar en el mundo de la diabetes.

Puede que tan sólo sea un testeo limitado, pero me da que hay una tendencia, de la que se debería aprender, para recuperar a un sector de la población que se queda está quedando varado tras haber liderado su ecosistema. Por otra parte, para los que se enroquen con su ego masculino, decir que, en mi anterior curro del año pasado, a mí me sustituyo una mujer, posiblemente por tener mucha más mano izquierda que yo. 

Es decir, el mercado laboral se enfrenta a dos agujeros negros que absorben la energía de las personas, por un lado, los desempleados de más de 45 años que se han convertido en un tercio del mismo, pero que puede que se reduzca en breve al sector masculino. Lo cual, me da para seguir buscando y ver qué se está haciendo con los NINIS que ni les da la gana estudiar, ni por supuesto pasan de ponerse a intercambiar conocimiento por dinero. Ese es un camino que tengo curiosidad por explorar. 

Como esos arboles del campus de Villfranca demuestran, por mucho que les hayan cortado  todas sus ramas, éstas vuelven a brotar y en la primavera entrante volverán a generar sombra en la que reencontrarse en el estio. Espero que nos empezamos a acostumbrarnos a entender como habitual y cierto lo extraordinario, que en este post he intentado relatar, por mi profunda admiración a estas mujeres y su capacidad de superación y seguir creando bienestar a su vera.

go gO GO!



jueves, 15 de marzo de 2018

Pon un payaso en tu vida


La semana pasada puede asistir a un ensayo del payaso Alfonso Jiménez de la obra  
"Mestre Fufo Circoncherto" que estará tan sólo en el Teatro Circo Price los próximo 24 y 25 de marzo. Y para mi sorpresa más que un espectáculo para niños, que lo es, me sorprendió, por su capacidad de reconectarme con mi esencia, con el niño que llevo dentro, con mis emociones. 

Por un lado, es una metáfora de las dos décadas que lleva actuando Alfonso, desde que decidió colgar su vida asegurada y lanzarse a su pasión, y por otro, al proceso en que estamos miles de personas, emprender, aportando soluciones en algo que nos apasione, pero primero tenemos que detectar qué nos apasiona a la par que podemos aportar.

Como el mismo dice “Como payaso, mi labor es emocionar. Crear fantasía e ilusión a través de la creatividad con el teatro y el circo como herramientas, y la música como elemento alquímico que le abre la puerta a la magia donde todo es posible…” Porque un payaso conecta con tus emociones, mientras un bufón tan sólo satiriza la realidad.


Mestre Fufo Circoncherto no es una sesión de coach, pero si es una forma de abrir la puerta a tus emociones positivas, a tus reflexiones, a darte una posibilidad de ser, de poder creer ganarse la vida alineado con tu hobby con tu pasión es posible. 

A la par, que poner en valor la ayuda estratégica en la que se está convirtiendo el mentoring, donde cada persona puede ayudar a otra a dar otro paso en su vida, para recuperar su esencia. Porque ya no hay maestros y alumnos, si no que todos somos enseñadores y aprendedores a la vez. 

¿Te atreves a que la música catalice tu esencia? Si es así, pon un payaso en tu vida. Nos vemos en el Price. 

jueves, 1 de marzo de 2018

Modelos de negocio #CC2B2S y CC2S



Hoy me he desayunado con la grata noticia de que una de mis fotos ha batido según Google Maps un récord de visitas a un bar malagueño del que ni me acordaba, y viendo la fecha, he empezado a recordar sirven raciones que cumplen la triple B: Buenas, bonitas y baratas.

Bien, aparte de la mini subida del ego, ¿qué más me aporta? ¿Aportar a la comunidad? Eso ya lo hago de por sí, me enseñaron al placer de dar sin recibir nada a cambio. De ahí lo de conectar. Además, paso de ir de foodie influencer y comer por el careto, por mucho que la mayoría de la gente que me sigue en Instagram lo haga por ver donde mis amigos me descubren sus bares, como el caso. 

A su Vez, acabo de leer el artículo de M. Victoria S. Nadal en El País Retina, donde plantea que los datos anonimizados que cedemos a las empresas, gracias al bigdata están siendo compartidos con instituciones como los ayuntamientos para poder conocer mejor escenarios como un atasco y crear una estrategia que lo resuelva, o con la ONU. Mi en línea con el anuncio de una marca de telefonía que va a compartir su big data con las empresas.

Todo ello, me parece muy bien, pero se olvidan de la fuente de todo, los creadores y productores, más que de los datos, de los patrones de comportamiento, que son privados y los crean de forma individual todas las personas que están trabajando en estas compañías e instituciones.

Recuerdo la frase de Peter Norvig en el libro “¿Quién controla el futuro?” de Jaron Lanier “mucha gente aportaría valor a la sociedad de maneras novedosas sino tuviera que preocuparse tanto por llegar a final de mes”. 

Por tanto, planteo a empresas como Telefónica y su cuarta plataforma que cierren el círculo y construyan la casa por los cimientos, gamificando los patrones de comportamiento de sus clientes y de sus empleados.

Es decir, un modelo de negocio CC2B2S donde el cliente y creador le ceda sus patrones de comportamiento a una empresa, de forma consciente y transparente, la cual tras gamificarlos, premia a los que son más útiles y ésta los comparta a su vez a una institución, la cual, puede volver a premiarle a la persona cliente y creadora de la misma, o a la comunidad.

Un dato de por sí, creo que esta en unos 7 céntimos de euro, si en un patrón de comportamiento diario de una persona que se librara de un atasco por ir salir a otra hora a lo largo de un mes tuviera 1.000 datos, estaríamos hablando de 70 €. Si analizas 10 acciones más cotidianas, te pondrías en el salario mínimo interprofesional. Por tanto, sería una forma de no tener que implantar la renta mínima, y no engordar el concepto abstracto de la deuda. Vale, no todo el mundo es un crack en todo, pero me apuesto algo a que en tu hobby eres muy bueno/a, y puede que ese talento se esté desperdiciando porque no se nos ha ocurrido como canalizarlo y premiarlo. 

No soy especialista, pero puede que aparte del big data rudimentario actual, sobre blockchain se podría potenciar este método, y si hacemos una blockchain pública de los habitantes de un país, podríamos pasar a un modelo CC2S, donde el cliente creativo aporta patrones de comportamiento directamente a la sociedad a través de las instituciones.

La clave de blockchain es que es un libro contable entre más de dos personas, oferta y demanda, por lo que si nos vamos de cañas y un amigo se pone ciego a copas, cuando flipemos con la cuenta final, no necesitaremos que el camarero nos diga quien ha sido, en cada ronda nuestros monederos virtuales sabrían qué tiene que pagar cada uno.

Si, planteo una cuestión nueva, ¿es posible aportar valor satisfaciendo necesidades a la sociedad sin que exista las empresas? Pudiera ser, pero somos seres sociales y necesitamos salir de casa y pasar el rato con otros congéneres. ¿Te imaginas que los lunes salieras de casa para hacer una barbacoa con los amigos y te pagaran por ello? 

Aquí, Alastria puede jugar un papel esencial como laboratorio, pero si se respete la primigenia idea de Alex y Andrea. Para hacerlo más atractivo a blockchenianos que viven acá y sabían a primeros de diciembre que el bitcoin iba a caer de forma salvaje. 


 go gO GO!