Gonzalo Osés

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jueves, 18 de abril de 2019

Feedback libro “Persuasión”

Pocas veces un día como hoy representa tan bien un libro, en este caso el libro “Persuasión, 33 técnicas publicitarias de influencia psicológica”de los autores Andrews, Van Leeuwen & Van Baaren de la editorial GG, y no precisamente porque coincida el número de técnicas expuestas con la edad que tenía Jesús cuando se hizo históricamente famoso.

De hecho,  hoy en España es jueves santo por lo bien que persuadieron a nuestros antepasados, y seguimos haciéndolo en una gran mayoría de escuelas, así como de padres a hijos. Aceptando una convicción social como lo suficientemente verdadera como para que sea un día festivo en un estado laico como es el español. Que anteponemos antes una fiesta que los valores propios. Es decir, si hubiéramos nacido en China, raro es que hoy celebráramos algo, y menos aún que algo tan importante como es el comienzo del año, fuera en enero.

Al parecer la mayoría de nuestras decisiones de compra son incoscientes, en parte debido a que como recoge en este libro una cita de Sigmund Freud “la mente es como un iceberg, flota manteniendo tan solo una séptima parte de su volumen por encima del agua”.

De nuevo, nos encontramos ante un libro bien maquetado y mejor estructurado, donde no solo se explica de forma sencilla cada técnica con concretos ejemplos, sino, que evalúa cada técnica en función de su capacidad de éxito,  cuánto es de innovadora y su dificultad a la hora de aplicarla. Así como, detalla para que público objetivo acepta mejor cada técnica, llevándole a la compra del mensaje, producto o servicio planteado. Y la guinda del pastel, qué necesidades básicas humanas ataca, sistémicas, sociales o propias.

Es un libro altamente recomendable, para todos los que demasiadas veces nos sentimos masa social, y no entendemos cómo las marcas nos la cuelan tan rápido, que vamos todos vestidos igual. A destacar en este sentido las técnicas doblelengua y proyección. De hecho, de ésta última, ninguna marca les ha autorizado a publicar un anuncio y mira que hay cientos de ejemplos en la campaña electoral en la que nos bombardean sin descanso.

Si tienes hijos pequeños, te recomiendo que les leas cada noche antes de acostarse una de las 33 técnicas. Así, su inconsciente podrá estar alerta cuando le intenten dar gato por liebre, ya seas tú, en el cole, los anuncios de YouTube o ese lejano oeste que son para ti sus redes sociales.

jueves, 1 de marzo de 2018

Modelos de negocio #CC2B2S y CC2S



Hoy me he desayunado con la grata noticia de que una de mis fotos ha batido según Google Maps un récord de visitas a un bar malagueño del que ni me acordaba, y viendo la fecha, he empezado a recordar sirven raciones que cumplen la triple B: Buenas, bonitas y baratas.

Bien, aparte de la mini subida del ego, ¿qué más me aporta? ¿Aportar a la comunidad? Eso ya lo hago de por sí, me enseñaron al placer de dar sin recibir nada a cambio. De ahí lo de conectar. Además, paso de ir de foodie influencer y comer por el careto, por mucho que la mayoría de la gente que me sigue en Instagram lo haga por ver donde mis amigos me descubren sus bares, como el caso. 

A su Vez, acabo de leer el artículo de M. Victoria S. Nadal en El País Retina, donde plantea que los datos anonimizados que cedemos a las empresas, gracias al bigdata están siendo compartidos con instituciones como los ayuntamientos para poder conocer mejor escenarios como un atasco y crear una estrategia que lo resuelva, o con la ONU. Mi en línea con el anuncio de una marca de telefonía que va a compartir su big data con las empresas.

Todo ello, me parece muy bien, pero se olvidan de la fuente de todo, los creadores y productores, más que de los datos, de los patrones de comportamiento, que son privados y los crean de forma individual todas las personas que están trabajando en estas compañías e instituciones.

Recuerdo la frase de Peter Norvig en el libro “¿Quién controla el futuro?” de Jaron Lanier “mucha gente aportaría valor a la sociedad de maneras novedosas sino tuviera que preocuparse tanto por llegar a final de mes”. 

Por tanto, planteo a empresas como Telefónica y su cuarta plataforma que cierren el círculo y construyan la casa por los cimientos, gamificando los patrones de comportamiento de sus clientes y de sus empleados.

Es decir, un modelo de negocio CC2B2S donde el cliente y creador le ceda sus patrones de comportamiento a una empresa, de forma consciente y transparente, la cual tras gamificarlos, premia a los que son más útiles y ésta los comparta a su vez a una institución, la cual, puede volver a premiarle a la persona cliente y creadora de la misma, o a la comunidad.

Un dato de por sí, creo que esta en unos 7 céntimos de euro, si en un patrón de comportamiento diario de una persona que se librara de un atasco por ir salir a otra hora a lo largo de un mes tuviera 1.000 datos, estaríamos hablando de 70 €. Si analizas 10 acciones más cotidianas, te pondrías en el salario mínimo interprofesional. Por tanto, sería una forma de no tener que implantar la renta mínima, y no engordar el concepto abstracto de la deuda. Vale, no todo el mundo es un crack en todo, pero me apuesto algo a que en tu hobby eres muy bueno/a, y puede que ese talento se esté desperdiciando porque no se nos ha ocurrido como canalizarlo y premiarlo. 

No soy especialista, pero puede que aparte del big data rudimentario actual, sobre blockchain se podría potenciar este método, y si hacemos una blockchain pública de los habitantes de un país, podríamos pasar a un modelo CC2S, donde el cliente creativo aporta patrones de comportamiento directamente a la sociedad a través de las instituciones.

La clave de blockchain es que es un libro contable entre más de dos personas, oferta y demanda, por lo que si nos vamos de cañas y un amigo se pone ciego a copas, cuando flipemos con la cuenta final, no necesitaremos que el camarero nos diga quien ha sido, en cada ronda nuestros monederos virtuales sabrían qué tiene que pagar cada uno.

Si, planteo una cuestión nueva, ¿es posible aportar valor satisfaciendo necesidades a la sociedad sin que exista las empresas? Pudiera ser, pero somos seres sociales y necesitamos salir de casa y pasar el rato con otros congéneres. ¿Te imaginas que los lunes salieras de casa para hacer una barbacoa con los amigos y te pagaran por ello? 

Aquí, Alastria puede jugar un papel esencial como laboratorio, pero si se respete la primigenia idea de Alex y Andrea. Para hacerlo más atractivo a blockchenianos que viven acá y sabían a primeros de diciembre que el bitcoin iba a caer de forma salvaje. 


 go gO GO!