Gonzalo Osés

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jueves, 5 de marzo de 2020

Coronavirus 1 – Cambio Climático 0


Llevo una semana blogueando un ejercicio de micro a macro consecuencias por el Coronavirus:
-       La crisis personal sí fallecieran mis allegados en grupo de riesgo o yo (enlace al post).
-       La oportunidad para las empresas y los gobiernos para justificar la desaceleración (enlace al post).

¿A quién beneficia el corona virus?

Como se puede ver en las fotos que la NASA público hace unos días, el coronavirus le sienta muy bien al planeta Tierra. Al apagar las máquinas de la fábrica del mundo que es China, y dejar en los parkings todo tipo de transporte basado en la economía del petróleo, cancerígena para nuestro planeta, nuestra casa.  

Lo que no ha podido hacer ni la ONU, ni al Unión Europea, ni las amables COP, lo ha hecho en un mes, el miedo. 

¿Ha empeorado tu vida este mes que hemos parado la fábrica del planeta? 

¿Creamos un modelo económico de sociedad que no esté basado en la posesión de bienes materiales creyendo que así somos más felices? ¿Más plenos?

¿Se revertiría el cambio climático antes de la fecha límite de no retorno del 2030, si China y USA lideraran ya una economía SOStenible?

¡Plena creación!

jueves, 1 de marzo de 2018

Modelos de negocio #CC2B2S y CC2S



Hoy me he desayunado con la grata noticia de que una de mis fotos ha batido según Google Maps un récord de visitas a un bar malagueño del que ni me acordaba, y viendo la fecha, he empezado a recordar sirven raciones que cumplen la triple B: Buenas, bonitas y baratas.

Bien, aparte de la mini subida del ego, ¿qué más me aporta? ¿Aportar a la comunidad? Eso ya lo hago de por sí, me enseñaron al placer de dar sin recibir nada a cambio. De ahí lo de conectar. Además, paso de ir de foodie influencer y comer por el careto, por mucho que la mayoría de la gente que me sigue en Instagram lo haga por ver donde mis amigos me descubren sus bares, como el caso. 

A su Vez, acabo de leer el artículo de M. Victoria S. Nadal en El País Retina, donde plantea que los datos anonimizados que cedemos a las empresas, gracias al bigdata están siendo compartidos con instituciones como los ayuntamientos para poder conocer mejor escenarios como un atasco y crear una estrategia que lo resuelva, o con la ONU. Mi en línea con el anuncio de una marca de telefonía que va a compartir su big data con las empresas.

Todo ello, me parece muy bien, pero se olvidan de la fuente de todo, los creadores y productores, más que de los datos, de los patrones de comportamiento, que son privados y los crean de forma individual todas las personas que están trabajando en estas compañías e instituciones.

Recuerdo la frase de Peter Norvig en el libro “¿Quién controla el futuro?” de Jaron Lanier “mucha gente aportaría valor a la sociedad de maneras novedosas sino tuviera que preocuparse tanto por llegar a final de mes”. 

Por tanto, planteo a empresas como Telefónica y su cuarta plataforma que cierren el círculo y construyan la casa por los cimientos, gamificando los patrones de comportamiento de sus clientes y de sus empleados.

Es decir, un modelo de negocio CC2B2S donde el cliente y creador le ceda sus patrones de comportamiento a una empresa, de forma consciente y transparente, la cual tras gamificarlos, premia a los que son más útiles y ésta los comparta a su vez a una institución, la cual, puede volver a premiarle a la persona cliente y creadora de la misma, o a la comunidad.

Un dato de por sí, creo que esta en unos 7 céntimos de euro, si en un patrón de comportamiento diario de una persona que se librara de un atasco por ir salir a otra hora a lo largo de un mes tuviera 1.000 datos, estaríamos hablando de 70 €. Si analizas 10 acciones más cotidianas, te pondrías en el salario mínimo interprofesional. Por tanto, sería una forma de no tener que implantar la renta mínima, y no engordar el concepto abstracto de la deuda. Vale, no todo el mundo es un crack en todo, pero me apuesto algo a que en tu hobby eres muy bueno/a, y puede que ese talento se esté desperdiciando porque no se nos ha ocurrido como canalizarlo y premiarlo. 

No soy especialista, pero puede que aparte del big data rudimentario actual, sobre blockchain se podría potenciar este método, y si hacemos una blockchain pública de los habitantes de un país, podríamos pasar a un modelo CC2S, donde el cliente creativo aporta patrones de comportamiento directamente a la sociedad a través de las instituciones.

La clave de blockchain es que es un libro contable entre más de dos personas, oferta y demanda, por lo que si nos vamos de cañas y un amigo se pone ciego a copas, cuando flipemos con la cuenta final, no necesitaremos que el camarero nos diga quien ha sido, en cada ronda nuestros monederos virtuales sabrían qué tiene que pagar cada uno.

Si, planteo una cuestión nueva, ¿es posible aportar valor satisfaciendo necesidades a la sociedad sin que exista las empresas? Pudiera ser, pero somos seres sociales y necesitamos salir de casa y pasar el rato con otros congéneres. ¿Te imaginas que los lunes salieras de casa para hacer una barbacoa con los amigos y te pagaran por ello? 

Aquí, Alastria puede jugar un papel esencial como laboratorio, pero si se respete la primigenia idea de Alex y Andrea. Para hacerlo más atractivo a blockchenianos que viven acá y sabían a primeros de diciembre que el bitcoin iba a caer de forma salvaje. 


 go gO GO!

miércoles, 14 de septiembre de 2016

CRISPR = Pharmatech


Desde hace unos meses voy hablando con quien quiera dialogar lo guapo que sería hacer un Pharmatech. Es decir, de la misma forma que la tecnología permitió crear las empresas fintech, que están canibalizando a los inútiles bancos (el Banco Central Europeo se planteó en julio darnos a cada europeo 60.000 € para dinamizar el consumo interno), porque a través de ellos no llega al cobrarnos comisiones por fingir que hacen alquimia. De la misma forma que las aseguradoras ya han puesto sus barbas a remojar al ver las del vecino cortar, y están “pivotando” hacia las insurtech.

El siguiente sillón de Davos es el de las farmacéuticas, sí, las responsables de miles de patentes sobre medicamentos que guerrean a diario con el gobierno de la ONU para no erradicar cientos de enfermedades cómo una fiebre que se llevan a diario por delante a miles de pobres del cuarto mundo, los que no tienen la posibilidad de coser nuestra ropa a cambio de un salario, que por aquí la gente prefiere seguir en el paro.

En un principio, y quizás con tecnología de inteligencia artificial se podría leer todas las recetas de medicamentos para ver cuál puede ser la adecuada para generar medicamentos genéricos a mitad o incluso una décima del precio que marca el cártel.

Pero, la clave me la dio como no, si exacto, el súper curioso  Javier Sirvent, al cual, por higiene mental intento escucharle una vez al mes, liándole un rato para algo. El caso es que, CRISPR se va a cargar el mercado de las farmacéuticas, al poder modificar el ADN de forma sencilla y poder extraer los genes que potencialmente pueden desarrollar cáncer y otras enfermedades, o modificar mosquitos que no transmitan la malaria, el virus zika... Es decir, si no hay enfermedades ¿para qué quieres un medicamento?

Una pista de que se están revolviendo es su asiento, es la reciente compra por parte de Bayer del grupo agroquímico Monsanto por 60.000 millones de euros, y para mí, que están literalmente pivotando de sector, para afianzarse en el verdadero poder fáctico mundial, y presidente de ese estratégico consejo de Davos,  el de la industria de la alimentación procesada. El primer causante, no sólo de la abrumadora obesidad de cientos de millones de niños del primer mundo, si no, y ojo al dato, es la principal causa del cambio climático… Pero eso te lo contaré con datos en otro post.