Gonzalo Osés

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sábado, 13 de abril de 2019

#FeedbackLibro "Cambia tu futuro por las aperturas temporales"



¿Cuántas veces has estado en un mar de dudas para tomar una decisión y te dices “lo consultare con la almohada?” Curiosamente, al día siguiente, en la ducha, por arte de magia se te ocurre una posible solución, que tiene mucho sentido y te sorprende por su idoneidad. De camino al curro te dices que bien me ha sentado dormir esta noche. 

Si has leído ya el libro “"La vía del creativo"”, al hablar de ciertos hábitos que hacen referentes de la creatividad, te invita varias veces a confiar en tu inconsciente. Pues bien, esta semana me he encaminado a buscar algo de luz en ese túnel. 

El libro “Cambia tu futuro por las perturas temporales” de  Lucile y Jean-Pierre Garnier Malet, me lo compré hace dos años cuando estaba en plena espiral de híper curiosidad sobre el más allá, pero fui incapaz ni tan siquiera leer las primeras páginas. Se me escapaba mucho lo que ponía ahí. Ahora, con mis pasos más conscientes, empiezo a comprender parte de este libro, pero todavía no lo tengo del todo por la mano, por lo que me falta seguir estudiándolo, y por ello, mi feedback seguramente no sea todo lo fino, concreto y encapsulado que sueles estar acostumbrado. 

El aprendizaje más práctico es que podemos ser más felices en nuestro futuro inmediato individual y colectivo. Para ello, te invito a que hagas una prueba hoy mismo, al acostarte esta noche reflexiona sobre lo que has construido hoy, lo que has ayudado a otros, lo que has aportado, lo positivo que has hecho hoy. Y no sigas leyendo estas líneas hasta pasado mañana. 

¿Qué te ha ocurrió ayer? Seguramente fue un día lleno de acciones alegres que te sorprendieron, y ese sumatorio de alegrías se convirtió en un estado de felicidad, momentáneo, pero feliz. 

Sigue leyendo.

Te preguntaras ¿dónde está el truco? Pues bien, el autor del libro, científico y físico rescata la ciencia del desdoblamiento del yo, que muy bien recoge la lengua griega, entre el alfa y el omega, y que fue ciencia antes de entrar en siglos de oscurantismo. Es decir, durante el sueño paradójico tu doble viaja a toda velocidad por las puertas temporales del tiempo, pudiendo llegar a vuestro futuro, conocerlo y en caso de que sea negativo al ser concebido con angustias, puede plantearte diferentes soluciones en forma de intuiciones o premociones para que dirijan tus acciones hacia un futuro más equilibrado con tu ser, lo que se viene a llamar inteligencia del instinto o psicoquinesia. 

Para argumentar esto, explica la teoría del desdoblamiento del tiempo a través de diferentes puertas, que no son las del Ministerio, si no, las del universo. Poniendo diferentes ejemplos a lo largo del libro, pero que me atrevo a destacar uno, por su importancia la próxima semana. 

Entre el nacimiento de Buda en el año 630 antes de Jesús y el de Mahoma, en el 632 después de Cristo hubo una exclusa de tiempo, abriéndose al ir envejeciendo Buda, por lo que fue en esa etapa de su vida, cuando percibió más fácilmente a su doble, permitiéndole aportar intuiciones muy reveladoras, y Mahoma percibió a su doble en su juventud, en su vejez sus intuiciones fueron cada vez más escasas, al irse cerrando la exclusa del tiempo. Siendo solo Jesús, al que su doble acompañaba de forma continua, permitiéndole decir “el padre está en mí, y yo estoy en el padre”. 

En la época de Buda también vivieron otros profetas como Zoroastro, Pitágoras, Brama y Lao-Tse… ¿Qué hubiera pasado si no hubiera habido tanto oscurantismo, convirtiendo una ciencia milenaria en fe religiosa, hasta el redespertar en el Renacimiento? Posiblemente nos regiríamos como sociedad y planeta bajo el principio universal de los profetas que nombro...

“No hagáis a los demás lo que no queráis que ellos os hagan a vosotros”. 

sábado, 28 de julio de 2018

Feliz año


Da igual la religión que rija el estado en el que vives, por muy aconfesional que sea, cuando llega el final de un año, y el comienzo de otro, entramos en un estado de bondad infinita, deseando el bien a las personas con las que interactuamos, y viendo como dibujamos una sonrisa en su rostro, cual espejo del nuestro. 

Llega un momento en tu caminar vital, que te preguntas qué haces en esta vida, para qué has venido aquí, por qué tú, ahora y rodeado de tu familia, amigos… Habrá miles de respuestas, pero una de ellas viable, es que estás aquí para sumar momentos alegres que te lleven a ser feliz.

La siguiente cuestión que nos asalta, es como ser feliz. De nuevo, hay para elegir, más aún, cuando nos hemos dejado educar en la satisfacción inmediata del deseo, y si no, nos frustraremos, creyendo que el mejor bálsamo es adquirir experiencias de otros… 

Pues bien, una posible solución a ambas preguntas, es que, a partir de hoy mismo, cada vez, que te despidas de alguna persona con las que has interactuado, la digas un “feliz año”, a lo que por automatismo la otra persona te responderá "feliz año". Con ello, habrás creado dos sonrisas no sólo en vuestros rostros, si no, en vuestras almas. 

La satisfacción real, no llega por hacer méritos para recibir, ni mucho menos dar para recibir… la vida es dar por el placer de crear, de transformar felicidad en quien te rodea, y la forma más rápida, sencilla y barata es ésta, desear feliz año un 28 de julio, en adelante. 

Sólo, si has experimentado el poder de transformación en otras personas al ayudarlas a florecer sonrisas desde lo más hondo, entenderás que en ese momento eres divino, porque la energía que fluye por ti te revitalizará. Cualquier DJ del conocimiento te lo podrá narrar con sus propias palabras. Por eso, es tan grato enseñar. Por ello, si de de verdad quieres aprender una materia, busca la forma de poder transmitirla y formar a otros, sus necesidades te llevarán por el camino de la excelencia. 

Por cierto, la sonrisa verdadera es la de la mirada, cual espejo del alma. 

PD: ojalá tu interlocutor no te responda con un "lo mismo", porque te tocará felicitarle muchas veces el año, para que conecte con el centro de su ser, y pueda fluir. 

Feliz año 

martes, 29 de marzo de 2016

Felicidad el mantra de la revolución industrial


Ayer Esther Mucientes publicaba un artículo en el periódico El mundo sobre por qué somos tan felices en las redes sociales. Cuando todos sabemos que no estamos en ese estado de alegría y sonrientes todo el día.

En la cultura occidental el termino felicidad se acuño en el siglo XIX, ¿eso quiere decir que antes no eran felices? ¿Tantos millones de personas que vivieron con total intensidad y no fueron felices? ¿Cómo puede ser? Pobrecillos que insensatos…

Puede que fuera porque en la cultura occidental dominada por la religión cristiana, recordemos que al rey lo nombraba el Papa, el objetivo vital era ser bueno para no ir al infierno y salvar nuestra alma… Vale que es un reduccionismo, pero son divagaciones de bloguero.

Para algunos la felicidad existe de la misma forma que existe la cordura, y las persona son felices y/o cuerdas… Ok lo compro, pero me atrevo a dudar de la mayor, es muy curioso que la aparición de la palabra felicidad, coincide con la revolución industria, y se eleva a mantra con el fordismo, al trabajar los empleados fabricando coches, que pudieran comprar asequibles, para que pudieran comprar cosas para ser felices; y si tenían problemas de liquidez podían hipotecar su coche, no vaya a ser que no pudieran ser felices.

Es decir, creo que la felicidad es la zanahoria que nunca alcanzamos, pero ansiamos desde que vamos a la escuela y nos forman para ser felices… Acepto, la alegría como un estado reconocible, pero me declaro oficialmente agnóstico de la felicidad, los datos no dicen que exista, es más tener fe en ella, un sentimiento interno que a veces experimentamos, pero a veces, no siempre.

Ahora en plena revolución de la nueva economía digital, del golpe de estado de la tecnología, los europeos asistimos desnortados ante tal cambio, y al sacarnos de la zona de confort, recurrimos a los coach para que nos ayuden a entender cómo ser mejores trabajadores, líderes, compañeros… Y la solución que nos plantean es el mindfulness o la atención plena, el ser plenamente conscientes del aquí y el ahora… Si profundizas la cortina de humo marketiniana, llegas a la práctica, a la meditación, al yoga, en definitiva al budismo. Práctica que hacia el gran gurú Steve Jobs…


El mundo está cambiando, y nosotros también estamos cambiando, es el momento, de desechar el mantra de la revolución industrial y elaborar o adoptar otros mantras, porque la felicidad y su búsqueda activa nos agotan en un nuevo mundo donde se nos va a exigir ser la mejor versión del hombre renacentista