Gonzalo Osés

Gonzalo Osés

miércoles, 18 de septiembre de 2019

¿Evolución sin confrontación?


Innovación, disrupción, revolución, estar fuera de la zona de confort, son palabras que llevan a lo mismo, a pegar un puñetazo en la mesa y romper el equilibrio establecido entrando nuevos lobbies en la ecuación, como han hecho las plataformas digitales, o hizo el pueblo en la Revolución Francesa. 

Muchos nos movemos a base de superar retos, y si convertimos molinos de viento en gigantes opresores, ya la motivación es máxima. Superado el reto, ésta decae, cual adictos a la seducción, a la consecución de objetivos. Lo que viene después, se convierte en rutina, que en fondo es de dónde salen los réditos del negocio. El chascarrillo de hoy, es que pone más ganar elecciones que llegar a acuerdos sostenibles de gestión. Por eso, ahora, lo innovador en las escuelas es enseñar a trabajar en equipo.

Puede que la confrontación sea necesaria para mejorar nuestra existencia en este planeta. ¿Conoces evoluciones de la sociedad creadas sin la premisa de solucionar un problema? Si es así, por favor, coméntamelo, gracias. 

Podríamos cambiar la segunda acepción de la definición de inteligencia de la RAE “capacidad de resolver problemas”. 

PD: El lugar de la foto, está a tan solo tres kilómetros de la puerta del Sol de Madrid... A lo mejor, la realidad no es cómo hemos querido creer. 

sábado, 14 de septiembre de 2019

El poder invisible en acción

























¿Puede sanar una lectura? 

Lo que si puede es ayudar a comprender a nuestra mente, ciertos patrones de comportamiento energéticos que realizamos de forma inconsciente e intuitiva. En mi caso, en parte así ha sido con mi última lectura “el poder invisible en acción” de Caroline Myss (RBA). 

Este libro me lo dejo la última persona a la cual hice daño de forma gratuita, por no saber ser asertivo de forma empática, convirtiéndome en un devastador huracán emocional. Lo siento, y gracias por este aprendizaje.

Tras la tempestad viene la calma, y en las acogedoras bahías de sus páginas he podido fondear mis energías y comprender el poder de mi vibración. A través de frases con tanto calado como:

-       “…estamos unidos por un campo energético común, podemos sintonizar con los campos energéticos de otras personas amigas, familiares o desconocidos… las fronteras físicas o temporales son meras ilusiones” de la página 75

-       “somos espiritualmente responsables los unos de los otros”, página 71

-      “Amarnos adecuadamente…desear vivir, aceptar la vida como un don, no por lo que nos da, si no, por lo que nos capacita para dar” de la 165

-      “todo el mundo nace con algo que crear” de la 138
-       
-      El acto de bondad más simple puede tener más efecto sobre el bienestar de una persona que meses de terapia. Tal vez se deba a que es en las interacciones con otras personas donde reside el poder” página 169

Cientos de frases dignas de enmarcar y que te hacen reflexionar a la hora de desgranar el quid de la cuestión de este libro, el campo energético que tenemos, y como procesamos nuestros sentimientos e intuiciones a través de los 7 centros energéticos llamados chakras. Los cuales, desgrana uno a uno ensañándonos a comprender cómo gestiona tu energía cada chakra. A lo que añade varios ejemplos de lectores que les ocurrieron esas experiencias, con lo que se hace una lectura amena.  

De todas, me quedo con una reflexión, “no puedes ayudar a todo el mundo”, lo cual, a mí, a día de hoy, me libera enormemente de medir mi felicidad a ayudar a todas las personas que se me cruzan por mi camino. Y, por tanto, me siento agradecido a la lectura de este libro de sabiduría, el cual, me ha ayudado a escucharme más a mi interior. 

Al final, otro libro que viene a enmarcar la importancia del amor altruista, sin ego, sin juzgar, donde la diferencia radica en la gestión de tu energía y la sintonización con otras personas para vibrar en armonía.

Muchas gracias por el aprendizaje 

Feliz lectura

martes, 10 de septiembre de 2019

Inteligencia energética


La semana pasada reflexionaba sobre unas de las ideas del libro “el acompañamiento de almas”, sobre la existencia de tres corazones: uno físico, otro emocional y uno más energético. Lo cual, me llevó a conectarla con otra idea, si hay inteligencia racional, y emocional, quizás haya una inteligencia energética. En el post anterior “huir para vivir” ya di cabida a esa intuición. 

La contastación de que era una idea que aportaba valor, fue el rápido feedbacks de varios maestros a los que sigo como líderes en sus campos profesionales. Uno de ellos, el innovador arquitecto Javier Alonso Madrid, que nada más leerlo me envió el esquema que anticipa este texto, y que me parece muy interesante la conjunción de las tres inteligencias. 

Otro profe de innovación, Nacho Villoch me comentó, “Muy interesante lo de la inteligencia energética y que de una forma poco racional todos reconocemos, o no sentimos la necesidad de “recargar pilas” y por eso nos vamos de vacaciones, o en el feedback del mentoring, en el que a menudo el mentor sale ganando y acaba la sesión con más energía que cuando empezó…”. Y le puso la guinda al pastel con “la energía no se crea ni se destruye. Sólo se transforma”

Puede que además de aprender las herramientas blandas para ser más diligentes en nuestro trabajo y relación con los demás, debamos recordar otras herramientas, en este caso, invisibles, energéticas, que, bajo otro prisma, se conectan a través de siete centros que tenemos en nuestro campo energético personal. 

Me brotan varias ideas que me gustaría debatir contigo, pero creo que es mejor hacerlo la próxima semana.

Si tienes unos minutos más, ¿podrías decirme para ti, qué es la inteligencia energética? Muchas gracias.  

Feliz gestión de tu energía

Continuará…

jueves, 5 de septiembre de 2019

#FeedbackLibro Silencio


Puede que sea el filtro de la editorial, lo cual, si es cierto, se agradece. Tanto el libro “Silencio, el poder de la quietud en un mundo ruidoso” de Thich Nhat Hanh como “La maestría del ser “de Miguel Ruiz junior, son dos libros que te invitan a dar sorbos de sabiduría, sin querer convencerte de nada. Se nota que ambos autores están en paz consigo mismo, y no dependen de estos libros para reinventarse profesionalmente. 

Como consecuencia de lo anterior, el libro del Silencio, es un canto a la escucha activa de uno mismo, un ejercicio que te abre las puertas al conocimiento sobre ti que se escondió al nacer, y pocas personas de la educación reglada se percataron, por lo que las invitaciones que hace el autor a dejarse llevar, al principio, por muy amena que sea la lectura, cuesta, hasta que vas cayendo rendido tras lanzar obuses a la línea de flotación que te ata a una rutina, la cual te cuestionas cada 1 de septiembre. 

Con todo, he preferido no acabarme el libro deprisa y corriendo para esta cita, en este caso, me parecía perder una oportunidad para aprender de verdad a escuchar mi alma, vía ejercicios de reNspiración muy sencillos y aplicando la coherencia de tu consciencia que vuelves a escuchar. 

En definitiva, un ameno almanaque de sabiduría que su sola lectura ya te garantiza una reentre en septiembre sin síndrome post vacacional que valga. Porque la vida son las vacaciones profundas, y disfrutarla cada día desde el respeto a los demás es la esencia de la misma.

Feliz silencio

Feliz escucha

Feliz coherencia

Feliz vida 

martes, 3 de septiembre de 2019

¿Huir para vivir?


“Ojos que no ven, corazón que no siente”, “el tiempo (y la distancia) todo lo cura”, son frases muy socorridas, cuando la circunstancia en la que estés se tuerce, sobre todo en la emocional. Al final, cuando las herramientas que has aprendido para gestionar situaciones de crisis naufragan, se suele poner tierra de por medio, para mirar para otro lado y seguir andando tu camino. Desfocalizar, y ser consciente que hay más versiones de ti por desarrollar. 

Lo cual, no deja de ser un mero espejismo, un trampantojo, porque al cabo de un lustro o de una década, algo dentro de ti se reactiva, volviendo a reproducir un patrón de comportamiento que te lleva de nuevo tropezar en esa piedra, a la que tanto "cariño" y odio has cogido. 

Si cabe, del fracaso, más que aprender de la estadística del prueba y error, se aprende cuando se entiende el origen de la causa, el por qué y el para qué. Para ello, es clave ser capaces de analizar la información buena, sin amaños. 

Ya es aceptado que la inteligencia emocional está a la par de la racional. Ahora planteo, la necesidad de cerrar el triángulo con la inteligencia energética. Esa que justifica la electricidad que da vida a las otras dos, a la par que sigue existiendo más allá de esta vida. E incluso, te conecta a otras seres o situaciones sin saber ni racionalmente ni emocionalmente por qué.

En mi caso, me cansé de huir, en el fondo, de mí mismo. Lo bueno de perderse es reencontrarse, aunque sea para afrontar los patrones de comportamiento duros de uno mismo. 

Ahora, analizo mi información desde las tres inteligencias, empiezo a parar, a filtrar la información del exterior, a escucharme, con el fin de comprender, para qué reproduzco un patrón que me lleva a mi bloqueo existencial, que me lleva a querer agradar a los demás, sin saber ser asertivo, lo cual, me lleva a hacer daño a personas que estimo. Me da que, toca aprender a transmutar este comportamiento para aportar mi aprendizaje en forma de conocimiento. 

Y seguir mi camino...