Gonzalo Osés

Gonzalo Osés

miércoles, 13 de noviembre de 2019

De un iphone a un realme


Tras la muerte de Steve Jobs la escalada tecnológica de Apple dejó de tener sentido, más allá del iphone 6 las únicas mejoras han sido más calidad de cámara, más chip y más memoria, pero nada de nada de magia. ¿Merecía la pena pagar de nuevo 30 € al mes durante tres años a la operadora de turno? No. 

Mi iphone 6 palmó por obscelencia programada hace un año tras haberle cambiado un par de veces la batería tras 4 años a saco paco, y como convencido de Apple, me compré un Iphone 6S de 32 GB por 350 €, el cual, te das cuenta que no hace falta pagar mucho más por más memoria, como mucho 64. La semana anterior a Halloween se pasó apagándose y bajando la batería de 100% a 10% y el 1 de noviembre ya solo se quedaba en modo cargando la batería. Vamos, obsolencia programada, pura y dura, justo cuando se empieza a comercializar los Iphone 11… 

Esta vez, me planteé seguir siendo fiel a la manzana y salirme del paraíso, ¿merecía la pena comprar un iphone 7 por 500 € que luego en un año seguramente lo apaguen? Mire los reacondicionados del iphone 8, pero a diferencia de hace un año, Xiaomi ya se había dejado de ser cenicienta, y a reina del baile. Aparte, tengo varios colegas que tienen Xiaomi, le pregunté a uno por un máximo de 300 €, porque es lo que vale un Iphone nuevo tras 5 años en el mercado, es decir, reconocen que pagar lo que se paga ahora es vacilar a los consumidores, es decir, es ser Apple, pero sin magia, y lo digo escribiendo esto desde un Macbook pro 13 con pantalla en el teclado, y hasta las trancas para editar videos. 

Me recomendaron el Xiaomi redmi noté 8 pro por 250 €, y empecé a buscar en google, al final que si tenía un chip que como se calentaba estaba refrigerado por agua, flipando ando. Y lo raro, era que se vendía en Amazon, y al mirar en PC Componentes,  descubro la marca realme, la marca blanca de Oppo y One Plu, que viene a hacer daño a Xiaomi. Mira que interesante, tienen un modelo estrella el realme x2 pro por 450 € que le saca según las comparativas los colores al Xiaomi T9 pro, al tener el realme hasta 12GB de RAM y a quizás al iphone 11. 



Me fijo en el X2 por 299 €, al ser mi tope, y dudo por el realme pro 5 más barato, pero sin NFC que ya se empieza a aceptar en las tiendas físicas. Además, que en las comparativas le ponen un poco mejor que al redmi note 8 pro que en versión de 128 gb se acerca mucho en precio. Quizás, el miedo radica en la capa de personalización del sistema al ser la de Miui  más evolucionada que la de Colors que tiene el Realme.

Al final, el puntito de early adopter lo sigo teniendo y me aventuro a apostar por una marca con solo un año de vida, y tener algo diferente por unos meses que el resto de mis conocidos con Xiaomi, Iphone y Samsung, One Plus, aparte que me viene que ni a huevo lo de realme.




Y aquí le hago una sugerencia a la gente de realme para que cree una experiencia que recoja de verdad a los usuarios de Iphones naufragados en la obsolescencia programada y que no lo hemos actualizado, y que seguramente no haya copia de seguridad. Es decir, no tenemos el iphone para hablarle, como mucho tenemos la icolud del portátil. Así que, por fa programadores de realme, cuando deis la opción de “clonar iphone”, separar la opción de contacto y la de fotos, porque sinceramente los 1.815 contactos que tengo de los últimos 7 años, me parecen más interesante que fotos que ya no sé ni por qué las hice. Como las fotos no se copian bien, pues no hay manera, y la única forma que tengo es ponerlo como teléfono nuevo. Con lo que adiós los 1.815 contactos profesionales, que como abre puertas comerciales que soy, pues me lo tomo con filosofía, sabedor que puedo volver a crearlos. Además, que más de 30 no utilizo ahora. Reconozco que tras unos días, me di cuenta que el macbook tenía un icono de contactos y ahí andaban todos. Lo que si he perdido es el historial de chats de WhatsApp, lo cual me ayudara a pasar página y vivir más el momento. 

Lo que flipo un poco es el tamaño gigante de la pantalla, que se me hace demasiado. Entiendo que los jugones les encantará pero a mime sobra. Para los que lo utilizamos para leer información, crearla y compartirla sobra pantalla y peso, por mucho que roce los 200 gramos, un cuarto menos de pantalla, cámaras, chip, memoria y peso serí muy interesante. 

Mis dudas, sobre la personalización de Xiaomi, han quedado despejadas ya que el Samsung de mi padre también ha palmado, así que le acabo de pillar un redmi note 7 64 GB por 185 € también en PC componentes (tienda física que la tengo cerca y reconozco que aunque soy comprador compulsivo de Amazon, para las cosas de cierta chicha económica todavía prefiero ver a un intermediario humano). 

Adivina, adivinanza, mi gozo en un pozo en la configuración del Xiaomi Redmi note 7. Al pasar de que pasar de un Android a otro parece más fácil, pero mira por donde, tras configurarlo te ofrece una cosa más, pero sin la magia de Steve Jobs, así que tras ofrecerte el el match voice, no te deja seguir, ¿para esto sirve la capa de personalización de Miui? Pues vaya full de Estambul… Al final, en google encuentro un chat de ayer mismo, donde hay un montón  de clientes de Xiaomi pegándose con sus móviles. 





La solución pasa por configurarlo en otro idioma y luego cambiarlo, elijo el español de América y la cosa fluye, paso esa pantalla, y sigo jugando con la configuración hasta que me topo con crear cuenta en “Mi cuenta”, que no le vale ninguna de las variantes que le propongo, hasta que en cierto momento, hasta dudo de si la SIM esta puesta, y tras comprobarlo, consigo que me deje empezar a jugar con el móvil, compruebo que llama y recibe llamadas, mi padre me pide el WhatsApp y tras ponerle al huella dactilar para desbloquear, empieza el juego. Quizás tenga la sensación que, aunque el readmi tiene dos cámaras menos, da la sensación de ser más ligero, quízas es por la carcasa, como le pasaba al iphone 6 frente al iphone 6S, que este último pesaba 20 gramos más por tener un aluminio menos endeble. 

Es decir, me sobra móvil, me sobra capacidad de cámaras de móvil, y quizás para la siguiente vez me buscare uno más pequeño de pantalla, con NFC y con menos cámaras, que paso de hacerle el trabajo gratis a los algoritmos de Instagram sobre mis modelos de comportamiento. 

Decir, que me sorprendió que a cada paso que das, cuida la privacidad, y lo que mira cada app de ti. Y sabiendo que la mayoría de las apps corra en el sistema que corra, te activan el micrófono para conocernos mejor u otras cosillas como demuestra Instagram, pues me parece un poco que no acaban de acotar las cosas de verdad. Me sorprende para qué quiera la app del tiempo de tanto en el realme como en el readme poder mirar los contactos y llamar… Me recuerda a las apps de linterna del iphone.

La coña es que no me acuerdo de las contraseñas de mis correos, ya que las tengo por huella dactilar en el macbook. Así que no he metido las dos cuentas de curro más allá del Gmail. Lo cual, donde otros años hubiera tenido una crisis, ahora es una oportunidad para desconectar un poco de todos esos mails que recibo y no sé para qué los mandan, por mucho que quien lo envía crea que sea para justificar su salario. 

En definitiva, deje de morder la manzana y me auto expulse de paraíso que tan bien me vendió Apple. 

sábado, 9 de noviembre de 2019

Feedback libro "piñón de ataque"



Gracias Manolo por contarnos tu verdad, tu historia, tus reflexiones, tu vida y sobre todo tu método para obtener no solo el éxito profesional, si no el vital en tu libro "Piñón de ataque".

Agradecerte que lo hayas escrito y editado tú mismo, aunque se te haya escapado alguna errata, por otra parte, normal en los libros auto editados. Sin intermediarios que te metan miedo por conveniencia económica al hablar abiertamente de la empresa española administradora del campeonato del mundo de motos. Ojalá cada persona se atreviera a contar las alcantarillas de su negocio, puede que ya no tengas nada que perder, y sí mucho que ganar, como es mi eterno agradecimiento, al quitarme la venda de los ojos construida por la prensa, donde pensaba que Joan Garriga era un rival encarnizado, cuando por tus páginas descubro que le ayudaste. 

Clavas las 500 páginas, siendo todas ellas una clase magistral de gestión de talento y de la consensuación de equipos para conseguir objetivos. Por ello, recomiendo fervientemente a todas las direcciones de pymes y de startups, a desarrolladores y promotores de negocio que se lean tu biblia. Ahora que muchos profesionales son conscientes que no sabemos trabajar en equipo, tu método es un gran aliciente, al estar contado a lo largo de 30 años de éxitos en el campeonato del mundo de Motoclismo, y cómo superar el fuego amigo entre bastidores. 

Por lo que echo de menos, una segunda parte profundizando sobre tu método, que me parece muy interesante y mira que como motero la trastienda del mundial ya me parece golosa. Porque lidiaste con los pilotos de mayor talento españoles que se atrevieron a salir de la zona de confort que eran las categorías pequeñas, como fueron Sito, Criville, Puig y Checa, O como pasaste de crear un equipo familiar a uno gigante mega profesional, pero sin alma, o cómo pudiste de nuevo validar tu método una y otra vez con Terol y Barros, Capirossi, Kocinski...

Una gran ayuda para los que trabajamos desde el muro de boxes de cada empresa, y los que mentorizamos a otros que compiten por su éxito profesional y personal. Que va mucho más allá de la biografía de Manolo en el campeonato del mundo de motociclismo. Este no es sólo un libro para moteros, es una biblia que todo empresario debería leer. 

Gracias Manolo, por tus enseñanzas y por ser como eres, siempre LIBRE. 

viernes, 1 de noviembre de 2019

Un toque de despertar



Creé la suerte para que Javier me enseñara la portada de su libro “la vida te está esperando” a finales de julio. La portada me pareció muy interesante y yo seguí a lo mío, como quien mira los toros desde la barrera.

El mes de agosto fue complicado en lo emocional, repetía un patrón de comportamiento, que me llevó a reflexionar con una canalizadora de energía y el 17 de septiembre con una psicóloga. Tenía que ponerme en valor, atreverme a ser yo, ser asertivo y vivir el ahora. Dos días después La Vida me daba un toque de despertar. 

Si me leíste con anterioridad, sabrás que Javier me envió el primer capítulo de su libro justo cuando volvía en ambulancia del hospital de Toledo a mi casa. Y me dijo dos frases en las que están el título de este post y tras saber lo que me había pasado “el libro va de eso”.

Y tanto que va de eso, ¡brutal! Me he visto tan reflejado en la protagonista que había momentos que me preguntaba si mi destino ya estuviera escrito y Javier lo leyó en mis registros akáshicos. Lamentablemente, para mi ego, soy parte de una gran parte de la población que no somos conscientes de vivir ni nuestra vida. 

Al principio, me costaba leer con rapidez tanto dialogo, así que me tuve que leer el libro como leéis la mayoría, a huecos durante un mes. 

Puedo comprender el giro literario de la trama, hubiera preferido continuar como iba, sobre todo por respeto a unos grandes profesionales españoles que son referencia mundial.

Así mismo, le hago una sugerencia a Javier, podría editar la “voz de maya” en un audiolibro, al ser excelentes sus enseñanzas vitales que he aprendido, como es aceptar una situación para cambiarla, o como la cercanía de la muerte te hace despertar la vida, o la diferencia abismal entre plenitud y felicidad, o las cosas de las que huyes te persiguen y las cosas a las que te enfrentas huyen de ti, o dejar de preocuparme de los problemas del futuro, que, de momento, solo han existido en mi mente. ¿Sigo? Descubre sus respuestas a las preguntas que resuenen en ti.

Escribo esta carta, en plena noche de Samhain, donde está entreabierta la puerta para que pasen las energías de la vida y de la muerte de un lado a otro. Siendo consciente que esta vez miro la puerta desde este lado, sabedor que hasta el 19 de septiembre estaba viviendo mi vida en automático disfrazándome cuando me lo decía la publicidad, preparándome para un futuro que nunca llega, porque la vida es aquí y ahora, y tengo una oportunidad para comprender mi comportamiento atávico, y trasmutar mi conocimiento a la sociedad. 

¡Feliz ahora!

martes, 29 de octubre de 2019

¿Cuál es tu nombre?



Tras el accidente, mis gafas se debieron quedar por la autopista, así que llevo las de repuesto. Las cuales, deben tener algo especial, porque me han enseñado a ver la vida de otra manera, sobre todo a interactuar con los demás. 

Desde entonces, he conocido a medio centenar de profesionales de la atención sanitaria, dispuestas a ayudarme en mi recuperación: auxiliares de enfermería, conductores de transporte sanitario, médicos, enfermeros, recepcionistas, fisioterapeutas, administrativas. Todas son trabajadoras, y por las cuales les pagan.

Lo que ha cambiado, es mi forma de verles, de observarles como ejecutan su trabajo diligente y eficazmente. Para darme cuenta, que son humanos. Es decir, no son robots, por mucho que nos hayamos dejado educar como tales, donde te pagan por ser útil, sin más. En cambio, son personas con una actitud tan positiva que te llenan de alegría, a pesar de que su empleo sea tan solo un eslabón de la recuperación sanitaria. 

Desde entonces, tras un primer dialogo donde te indican como actuar, he preguntado tanto a la persona que me lavaron en el hospital, hasta el que me traslada de mi casa a la rehabilitación, pasando por quienes me han curado las heridas o pedido el transporte, ¿Cuál es su nombre? En ese momento, se paran un segundo, sonríen, sobre todo con la mirada, espejo de su alma y se crea un momento mágico, lleno de luz y conexión, porque seguimos siendo seres sociales, que podemos vibrar en la misma frecuencia, resonando en el universo. 

¡Feliz pregunta!
  

miércoles, 23 de octubre de 2019

Sonríe


Desde hace un mes, me muevo (temporalmente) en silla de ruedas, y comprendo los baños adaptados para acceder con ellas, que cuando estudie diseño de producto lo veía más como un añadido…

Ayer fue un día largo, tocaba revisiones médicas y la cosa, se fue alargando entre consulta y consulta hasta la tarde, para que me pudieran hacer una prueba para ver que todo está en su sitio. El caso, es que me recomendaron un restaurante de los 3B (Bueno, bonito y barato) a 200 metros, que no degusté porque tenía una escalera de 10 peldaños como acceso… Eche una mirada rápida alrededor y vi que en el local de al lado, tenía una rampa de acceso, y haya que fui, olé, a comer pizza.

Dentro, me encontré con la interesante oferta que preside este texto, y allá que fui, a hacerme una foto partido de risa, riéndome de mí mismo, y ¡que bien sienta!. Porque en tu mano está tomarte la vida con una sonrisa, y de buen humor, y hacerla más agradable a los que conviven contigo que, estar en plan víctima enfadado con el mundo.

Al final, ni somos perfectos, ni falta que hace, y entre el blanco y el negro hay muchos grises. Cuando decides no tomarte cada bocanada de aire por la tremenda, pues la vida es mucho más divertida. 

¡Feliz sonrisa!

jueves, 17 de octubre de 2019

Desenroque del ego


Esta tarde hacia las tres de la tarde más o menos, hace cuatro semanas que la vida me respondió a mis preguntas vitales, de cómo ser asertivo, ponerme en valor, y dejar de querer agradar a todo el mundo. o cómo dejar de vivir en automático, mirando para otro lado cada vez que mi alma me cuestionaba, si ese era mi propósito vital.

Desde entonces, sonrío para brindar a la vida mi gratitud por estar vivo. 

He aprendido a ser asertivo, a que no me valga cualquier reacción de mis interlocutores, a que no todas las personas tienen algo que aportarme en mi camino. A respetar y tener paciencia con las que sí me aportan, y mucho. 

A no dudar de mí mismo, en vez de contaros lo que voy a hacer, o a quejarme sobre h o b por las redes sociales de captación de datos, me pongo a ello, paso a paso. Empiezo a respetarme, a amarme. 

Y sí, tuve un toque de atención de la vida, que en modo de vivir materialista y denso que respiramos, puede llevar a muchos a preguntarme en bucle que tal mi recuperación física, cuando lo importante es mi sanación de conciencia. Así que hazme un favor, no me llames para preguntarme qué tal estoy, si no qué aprendo cada día, o lo que se te ocurra que mire a la vida de frente y podamos aportarla. 

El gran aprendizaje ha sido, a desenrocar mi ego, de mi castillo, dejar de encastillarme en ideas tan identitarias como llevar mi casa, frente a la forma que tiene mis padres de hacerlo, que dejaron todo por venir a cuidarme. O Antes de ayer, con un amigo que quería empujarme la silla de ruedas en el centro sanitario, mientras yo quería autopropulsarme para sentirme autónomo. Menos mal que él tiene menos ego que yo. 

Resulta curioso cómo en este denso planeta nos asimos a ideas artificiales que tienen muy poco que ver con la esencia de la vida. ¿Por qué nos hemos educado sin saber respetar a una persona que piensa lo contrario que nosotros? ¿Por qué no puede haber infinitos puntos de vista diferentes de la misma situación? ¿En qué invalida a una persona que actúa de forma distinta?

Buscando un post mío antiguo me encontré con este “plegar egos” que escribí hace casi un año, donde decía “Para 2019, me bajo de la confrontación, aunque no tengo claro cómo lo voy a hacer”. Menuda lección me está dando la vida, sin tanto enroque de mi ego. Curiosamente la vida es mucho más fácil, llena y plena. 

¡Feliz desenroque!

PD: si lo que digo te parece una chorrada, perfecto, ningún problema, tan solo es mi reflexión, no una bandera que hay que defender contra hermanos y amigos. 


sábado, 12 de octubre de 2019

Dejarse ayudar

¡Joder!  

Como ayudador que soy, ¡Qué difícil es dejarse ayudar! 

Porque de forma natural creo puentes que acercan personas que están a ambas orillas de un río intentando dialogar. Tan solo por el placer de hacerlo, sin esperar nada a cambio, sin el marketiniano gesto de dar para recibir, con el que el vetusto sistema educativo social intenta reinventarse, tras siglos de promocionar la competencia entre personas recién nacidas, sin hacer caso ni de sus dones ni sus talentos. 

Vale que seamos seres sociales, porque se nos ha olvidado curarnos y educarnos a nosotros mismos. Y tengamos que ceder para que otras personas nos ayuden. E incluso cuando tenemos un grave accidente, como me pasó a mí hace tres semanas, el equipo médico de la UCI del hospital Virgen de la Salud de Toledo, no solo me salvó la vida, si no que evitaron que tuviera graves secuelas físicas de por vida. Gracias.

De la misma manera, estoy recibiendo la energía en forma de reiki a distancia, de personas de luz, que me están ayudando mucho en la recuperación de mi cuerpo a una velocidad que me asombra hasta a mí, comparando con otras lesiones que tuve por caídas en carretera en otras décadas. Quizás, la clave de su ayuda es que me la han dado sin esperar nada a cambio.

Y tienes que entender, que no se trata de recuperarme para estar cómo antes del accidente, si no, comprender qué mentalidad y actitud me llevaron a esa situación, a vivir mi vida en automático. Toca sanarme y encarar esta oportunidad vital de forma plena y consecuente con quién soy, y lo que he venido a aprender, transmutar y qué conocimiento aportar a la sociedad. 

Lo difícil, llega cuando decenas de personas quieren ayudarte con su presencia física. Así que hace dos semanas, aprendí a ser asertivo y bajar del pedestal a las personas que más que ayudar, querían limpiar su energía con la mía, poniendo en valor lo que creían que me ayudaba cuando lo único que hacían era inflar su ego. 

Lo realmente complicado, viene de mi círculo más cercano, sobre todo de mis padres y amigos, que por fin, los cuento con los dedos de las dos manos, y no con el Facebook, los cuales han dejado lo que estaban haciendo y se han venido, a cuidarme, todo el día (mis padres) o a ratos (mis amigos). Al principio, cuando estás sin energías y sin casi fuerzas, se agradece todo. 

El problema comienza cuando empiezas a recuperarte, cuando tus genes te recuerdan que has nacido para estar de pie, para andar, para valerte por ti mismo para aportar a los demás, para poner en valor a cada persona.

Aquí es donde te cortocircuitas, por ejemplo, con los enfermeros que piensan que tu cuerpo es como un saco de patatas, porque pueden pensar que la mayoría de personas al nacer delegan todas sus decisiones y deciden ser ovejas, para que otros decidan por ellos qué, cómo y cuándo. Pero los que hemos nacido lobos, intentamos valernos por nosotros mismos. ¿Por qué les cuesta tanto preguntar si puedes hacer una cosa? Es la forma más sencilla de aceptar que todavía necesitas su vital ayuda para moverte o trasladarte.

Lo realmente jodido de gestionar, es cuando el karma se venga de mí por la cantidad de personas que he subido a las mesas para que desfilen su talento, y sean conscientes de que son la referencia en lo que les apasiona, en vez de sentarse tras las mesas de forma sumisa para aprenderse de memoria lo que diga el docente de turno. 

Pues el karma me está dando con toda la mano abierta. Porque al final, en las personas que más confío, las que lo dan todo por mí, desde mi vida, a su tiempo lineal actual, utilizan una estrategia que para mi asombro también obtienes iguales o mejores resultados que los planificados por mí, en mi día a día actual, donde la acción más nimia es digna de un gabinete de estrategia. 

Moraleja, la lección de esta semana, es aprender a tener paciencia, y a dejarme ayudar, por las personas que realmente son mi círculo cercano, y por los profesionales sanitarios que me están ayudando a estar cada día más sano. Me da que debe ser el colmo de un ayudador, dejarse ayudar. 

¡Feliz paciencia!