sábado, 30 de diciembre de 2017

¿Smart Feedback?



Hay que esperar 124 páginas para que alguna de las autoras se sincere con el lector, al afirmar lo siguiente: “Y si hablamos de feedforward, de feedback para el avance, para el futuro; si hablamos de cambio, de crecimiento personal y profesional, a fin de cuentas estamos hablando de coaching.” El problema radica en que un centenar de páginas antes hay este titular “¿Y esto del feedback qué es?” Donde no hay ni rastro de esa afirmación, por qué esperar un centenar de hojas, ¿son de relleno?

Es decir, se da una contradicción entre lo que dicen que hay que hacer y lo que luego hacen, al afirmar constantemente que hay que dar feedback sobre hechos constados, no sobre opiniones.

El libro "Smart Feedback" va perdiendo su inocencia al pasar las páginas y ver qué es otro almanaque más de herramientas de otros con el objetivo de ser tu plan de desarrollo personal. Sólo parece que hay una metodología propia, o por lo menos no citan a otros que es “los 6 pasos del feedback”, lo cual, se hubiera agradecido más ensalzarla que esconderlo entre tanto gurú, al ser muy interesante. De la misma manera, que no se entiende, por qué hay tanta cita de personas más o menos conocidas dando su opinión de qué es feedback, al principio y al final, y no curiosamente dando su feedback sobre el libro. ¿Otro gran ejemplo de aportación por acumulación?

Hay cierto buenismo sistémico en creer que feedback es sólo coaching. Dar feedback también es parte del mentoring, y éste no es coaching, si no, acompañar a las personas, y en una sesión dar un feedback no a través de preguntas, si no contando el resultado de una experiencia real, incluso de actos que no ha realizado tu mentee, pero que ves que se la va a dar, al replicar tus pasos. Y si, fracasar es algo ya para algunos casi rutinario, aunque no aprendamos, y acumulemos anécdotas para volver a ser ponentes de FuckUp Nights Madrid. Porque no podemos esperar a ver cómo se siente una persona emprendedora que capitaliza su paro de 20 años y preguntarle ¿cómo te sientes? ¿Qué has aprendido? Tras arruinarse.

Vamos a lo que te interesa, ¿me lo volvería a comprar? Esperaría a una segunda edición más depurada, (seguro que LID tiene capacidad para vender los 2.000 primeros ejemplares), centrando el tiro, y no quererle dispararle a todo, quizás un cambio de portada en plan “feedback para coachers” o quitar ese marcado coachismo, o enseñar las herramientas sin querer ser un plan de desarrollo personal y caer en el limbo de los libros de autoayuda. También, nos podemos encontrar que ese era el objetivo de la editorial, un texto sistémico que sirva para un roto y un descosido. En ese caso, chapo, porque hay tan acumulación de herramientas de otros que sí te centras en profundizar sobre el feedback y no en autocoachearte, hay aportaciones muy valiosas, tanto ajenas como propias. 


Lo que no vuelve a cuadrar, es la recomendación de que te haga los test una persona certificada por alguna de las herramientas… de nuevo, aparece lo que ha destrozado a la profesión del coaching, las supuestas asociaciones (lobbies autoproclamados herederos de la sabiduría), que certifican títulos como si fueran mantras. Un libro son 20 € a cambio de tu tiempo y conocimiento incluso por acumulación, un título es otro trozo de papel desde 2.000 € que no te asegura que otros te reconozcan (pagándote) tu aprendizaje.

Puede que esta sea su verdad de lo que es feedback, y también hay que reconocer que las editoriales son empresas de ganar dinero, por tanto, toda aportación a la mejora de la comunicación humana es bien recibida. Otra cosa, es donde dije digo, digo Diego. 

sábado, 23 de diciembre de 2017

Posthumanismo



Vaya por delante, que mi visión de la jugada es muy reducida y posiblemente este totalmente equivocada, pero…

23 de diciembre, 13:00 horas, 983 millones de euros en 26 personas mirando una pelota… si lo pasas a las antiguas pesetas, te da una cifra desorbitante. Pero no pasa nada es Navidad. En el fondo nuestros egos aspiran a ser uno de esos agraciados. Bendita lotería la del futbol.

Me comentaba el pasado miércoles mi amigo José Barroso Cela que los coachs existen porque los padres son los primeros en mentir a sus hijos, como la famosa mentira de los reyes no son los padres, así luego como sociedad, a los borbones les pagamos un sueldazo de por vida, sólo por ser reyes, será el karma…

Ahora que estamos en la que una parte de la población humana, estamos celebrando una idea religiosa, sí, no conozco a ninguna persona atea o agnóstica que curre el 25 de diciembre, excepto a los que somos autónomos, que ya sabemos que o cobramos por nuestro talento y talante o estamos jodidos.

Bien, no nos distraigamos de la jugada, que hay muchos millones en juego. Si de verdad, ahora que nos obligamos a pensar durante unos días como sociedad en el bien ajeno, por qué no damos un pasito de humildad y como especie nos hacemos a un lado. La especie humana, es totalmente dañina para el planeta, hemos acelerado el cambio climático, eliminado miles de seres vivos que cual Parque Jurásico podremos recuperar vía CRISPR, para que vuelvas pagar por lo que ya te cargaste.

A diferencia de mi amigo José Cordeiro, y su visión del posthumanismo como una segunda etapa tras el transhumanismo, donde vamos a estar conectados a la IA a través del exo cortex… Para mí eso, es un paso más, de hecho, Elon Musk tras ver que la peña pasa de él, al alertar sobre el poder de la IA frente al ser humano, ha creado una empresa para conectar nuestros cerebros a la IA… Es decir, el ser humano, la única forma de sobrevivir es dotándose de un conocimiento superior. Ya hay “maquinas” que han desarrollado comportamientos muy de seres vivos sin, que nadie humano les haya enseñado. La evolución genética es 5 veces la de More con la tecnología… Pero tu tranqui, que Messi se encara con CR7…

En serio, ya somos ciborgs, mi padre lleva unos audífonos que hace una década hubiéramos pensado que eran ciencia ficción, ya hay deportistas que se han tratado lesiones con células madre, no en España., pero si en Europa, que la ley del lobby es la ley del lobby.

Somos una especie, incapaz de ponerse de acuerdo, más capacitada para levantar muros que para alisar campos. ¿en serio creemos que podemos gestionar el planeta como se merece? Pero si la mayoría de las personas no saben que los arboles tienen hasta 21 sentidos sensoriales, que son seres sociales y no se interponen en el camino de otros árboles, no verás una rama pegarse con otra por un haz de luz.

Los supuestos sistemas igualitarios son mentira, una persona no vale lo mismo que otra, el jueves descubrimos que dos barceloneses y medio valen lo mismo que un girones, o que hace un año 3.000.000 de personas votaron más a Hillary, pero ganó el pato Donald, el cual, después de poner a caer de un burro a los chinos, en cuanto ha podido ha ido a rendirles pleitesía, ¿por qué? Pues porque son los dueños de la deuda americana… jajaja, menudo invento el de la deuda, y cómo nos doblamos ante ella, pedazos ignorantes que somos, debido a que nuestro cerebro de la cabeza no es capaz de distinguir la realidad de lo que cree que es la realidad…


¿Por qué no liberalizar una inteligencia artificial que gestione el planeta, y nos descomplique la existencia? ¿Qué tal pasar a ser mascotas de la IA? Los perros que tanto adoptamos como sustitutos de hijos, están mejor desarrollados emocionalmente que la especie humana. ¿Para qué estamos aquí? ¿Esto no iba de ser felices?  Casi que te digo, que el futuro podría ir por ahí… Puede que estos sean sinsentidos, como apostar a que la moneda bitcoin tras llegar a 30.000 $ el 29 de diciembre, baje a 1.215 el 6 de enero a las 10.15 de la mañana.

Como especie, si nos queda un reto por cumplir, aprender a comunicarnos, a conectarnos de verdad, a desarrollar nuestra telepatía, empezando por recuperar el amor por nosotros mismos, por los demás, por los desconocidos, por las personas que ignoramos que se cruzaran en nuestro camino… recuerda que estamos en Navidad, ¿qué tal si empezamos por asumirnos y aceptar ser parte del cambio? De esa sociedad en Beta que estamos creando y la exploradora de innovación Esther Paniagua Tan bien mapeados los valores necesarios para la misma y la llave de nuevo vuelve a ser La Confianza, como nos explica Rafa Martinez-Cortiña que la confianza es un estado de coherencia

Puede que la mujer, este tomando la palabra de la economía compartida, como demuestran los datos de Aribnb, por mucho que los lobbies machistas analógicos estén dando sus penúltimos coletazos, como romper la neutralidad de la red en USA, (en la que no se ve no hay neutralidad) o decir que UBER es una empresa de transportes… Si esos lobbies se quedan sin personas que confíen en ellos, ¿cómo van a pagar los impuestos a los lobistas de Washington y Bruselas? Por cierto, en breve dejaremos la necesidad de trasportarnos de un sitio a otro, para estar cara a cara con los demás.

Da igual, dar muerte a la muerte, e ir a un entorno de alta eficiencia donde cada vez sea más barato obtener un estilo de vida mejor, más cómodo para los casi 8.000 millones de humanos y el resto del planeta, donde desaparezcan las enfermedades con CRISPR y con la decisión de Mark y Bill de erradicarlas en una década… Incluso superando el test de Turing en 2029... Todo eso, y siendo lo más innovador que hemos podido hacer como especie, dará igual si como sociedad seguimos siendo unos capullos entre nosotros y el resto de seres y energías de este escenario.

El cambio de paradigma está en marcha, así como el significado de las palabras, no se trata de tener, si no de ser.

¡Ah! Lo que interesa, a lo mejor el Madrid le gana 2-1 al Barça… Goles de Asensio, Messi y CR7…

Lo dicho, tan sólo suposiciones…

lunes, 11 de diciembre de 2017

Estúpido, son los patrones de comportamiento




La semana pasada, Google anunciaba que a partir de enero de 2018 Android va a pedir que todas las aplicaciones que conecten a su sistema que pidan permiso por recopilar datos como el número de teléfono o el email. Lo cual, es normal, porque en mayo entra en vigor la nueva ley de protección de datos, y no creo que se quieran arriesgar a otro multazo como el que está pendiente de discernirse de 2.400 millones por abuso de posición dominante.

Con pena decirte, que eso es un juego de niños, comparado con la realidad, donde la misma marca reconoció la semana pasada, que, aunque no tengas activada la geolocalización, saben perfectamente donde estás. Y la cosa es sencilla, la aplicación de tu móvil está constantemente buscando la red móvil para que puedas estar conectado a los tuyos, así que saben desde que repetidor estás conectándote.

Es decir, si tienes estás con varios amigos y sois usuarios de una aplicación, ésta sabrá que estáis juntos. Y un sitio, más un lugar, más otro, al final, al rastrearte en tiempo y mapear tus hábitos, acaban creando un hábito de comportamiento, y sabiendo qué haces y qué potencialmente podrías hacer. Con lo que, se dedican a ofrecerte publicidad sugerida de actividades que te podrían interesar, y que curiosamente coincide mucho con lo que sueles hacer.

Como muestra, un ejemplo, la semana pasada consulté desde mi portátil sobre el Think tank Real Instituto El Cano, y adivina, que vi en Facebook en mi móvil, na da más abrirla, pues una publicidad para visitar el barco Juan Sebastián El Cano… Menos mal, que los algoritmos semánticos todavía por mucho que los entrenen no lo acaban de pillar, de ahí que en breve tengamos chatbots para que les entrenes gratis. Si, ¡gratis! 

Te preguntaras qué cual es el problema, pues tan sencillo, que con esos seguimientos a diversas empresas que se están forrando a costa de venderle a otras marcas que te conocen, y esa información que extraen de ti, y que aceptaste al aceptar sus condiciones de uso, no es que sea ilegal, pero digamos que están obteniendo unos datos privados, que deberían no sólo pedir tu consentimiento, si no, en un futuro empezar a pagarte, por lo menos por entrenar algoritmos a través de los chatbots.

Si te pagan por el intercambio de datos de conocimiento y experiencia en tu trabajo a cambios de x horas, por qué no te deberían pagar, por entrenar algoritmos, para que en 2027 la inteligencia artificial superé el test de Turing al no poder hacer todo tipo de actividades mejor que un humano. Vamos a la desaparición del trabajo fordista, donde se educa a niños a ser robots o adultos. Se destruyen 10.000 puestos de trabajo por cada un empleo Knowmad, con lo que los niños no trabajaran, si no que talentcobraran sin someterse a la normalidad. 

¡Ah! Cuidado con vestir a estas sirenas (como las llamaba Jaron Lanier) de economía compartida, en este modelo de negocio, el 99% de la población comparte su sabiduría su esencia y entrena gratis a los algoritmos de búsqueda y el 1% se forra a costa de los demás. 

La decisión está en tu mano, decidir por ti si ser un polimata cual TSQV o un HMYV. 

jueves, 7 de diciembre de 2017

Ortografía para todos


Te voy a confesar una cosa, cada vez que público un post de este blog, a la par que lo subo a las redes, se lo envío a mis padres… Y siempre me envían su feedback, sobre todo el de mi padre, que más allá del contenido, me lleva dando caña y con razón desde aquel lejano otoño del 2014, respecto a la ortografía, la cual, mejore en 2015 al leerme 43 libros a cada uno más masterclass que el anterior. La cosa ha ido mejorando, pero te confieso, que ni de pequeño me aprendí bien los giros gramaticales, ni la acentuación, y lo he ido arrastrando hasta ahora. Tengo pánico a comerme una hache en el típico “ha comido” o los famosos “ahí, hay” o las ayudar a las esdrújulas a subir a la pasarela. Y no, los correctores no son infalibles.

Me he comprado cuadernillos con la teoría, con las leyes de la gramática, pero te reconozco que eran tales ladrillos, que acabaron formando parte de la gran muralla china de libros que amueblan la estantería del salón.

Y aquí seguía, más perdido que un pingüino en un ascensor, cuando de repente, el año pasado los cracks Josema Serrano y Juan de Sin Faltas lo petan con una tabla periódica, y mira que la tabla de símbolos químicos tampoco conseguí aprendérmela de pequeño, menudo año de rebeldía adolescencia le di a la profe de física y química…

Ahora la sorpresa, es el libro " Ortografía para todos”, que te reconozco que iba a ser el tocho de nuevo de 2+2… Pero ¡Qué va! Ni mucho, menos, reconozco que me ha dejado pillado, con la mosca detrás de la oreja, y mira que a diario me cuentan propuestas muy interesantes de hackear lobbys o disrumpir en un sector. Pues me da que, aquí tenemos un ejemplo, de algo que puede liarla mucho en la RAE, al tener la sensación de estar de cañas con Juanma y te va contando cotilleos lingüísticos, que te sorprenden uno tras otro, al no imaginarte las posibilidades que dan los elementos químicos.

Por primera vez en mucho tiempo, he hecho caso a un autor en su presentación, y no me he metido del tirón el almanaque entre pecho y espalda, si no, que he ido cotilleando a salto de página, sorprendiéndome gratamente los descubrimientos adquiridos, y es que al no ir de frente como van el resto de libros, pues tu ego se relaja y entiende que no está ante un examen de la antigua educación, si no, ante un aprendizaje de la nueva sociedad en beta que estamos construyendo, al recibir la info de forma relajada,  a la par que rigurosa. Más aún, cuando los datos cobran cada vez, más relevancia, de tal forma, que de poco sirve el bigdata o los smart contracts si lo que estamos metiendo en los chats de los que aprenden los algoritmos palabras con error gramaticales. 

Lo dicho, un libro para volver no solo a mapear la ortografía, si no, también para ponerte al día, porque, aunque parezca mentira la RAE sigue innovando sin pausa. 

PD: Decir que al mencionar en twitter a Sin Faltas, me han pasado al artículo corregido, lo cual agradezco, al ser uno de sus actividades claves como Startup, pero no lo voy a cambiar, excepto la corrección del nombre de Juan, que siempre pienso en su socio. ¿La razón de no cambiarlo? Sencilla, si no cambio las correcciones de mi padre, cómo voy a cambiar las  de otros. Con este blog no quiero sentar cátedra, ni tener un marketing perfecto, tan sólo refleja un aprendizaje, una rebelde imperfección constante y poco académica. Así que, como le digo a alguien cuando tropiezo con él, "lo siento, pero no por esta vez, si no, por la siguiente..." Es decir, prefiero ser coherente con mi ignorancia actual, que aparentar saber escribir bien.

DP: acepto invitar a una caña por cada incorrección gramatical que aciertes.  


martes, 5 de diciembre de 2017

CriStomonedas


El pasado viernes recibo una invitación en linkedin para asistir a presentación de una nueva criptomoneda que lleva operando desde 2016, una más de las setecientas y pico… El problema surge al leer el texto, muy de primero de primaria hablando de forma básica de economía colaborativa, en vez de compartida o economía en sí misma, sin apellidos. Y citando que en Noruega van a implantar en 2018 criptomonedas. Las dudas llegan cuando me pide un móvil para confirmar que voy al evento vía Whatsapp, ¿perdón? Es la primera vez que me piden eso, y mira que he ido a eventos privados…

Mira que soy retorcido, tras muchos dimes y diretes y preguntarle de la forma más empática posible, qué soluciona lo que está ligado a esa moneda, doy con la clave, al confesarme el vendedor de biblias, que sólo quiere evangelizarme sobre qué es blockchain y la oferta de las criptomonedas que tiene la empresa donde  curra de asalariado en cartera, y le choca que de cientos de personas con las que haya hablado, no quiera ir ni a su presentación ni darle mi móvil. Aparte, de acusarme por supuesto de faltarle al respeto.

¿Respeto? ¿Empatía? El tío ni se había leído mi perfil donde pone que evalué startups de fintech para el BBVA Open Talent, que me da que tampoco sabe lo que es… Así que, le envié varios posts de libros sobre blockchain o fintech, pero ni caso, erre que erre.

Conclusión, ¡colocadores de biblias parar un minuto! y aprender a vender. Ni la transformación digital, ni blockchain, ni CRISPR tienen sentido, si los intermediarios tuerce botas que antes vendían preferentes, casas en la playa o aspirinas, entienden que ambos escenarios implican un cambio en la mentalidad, en la cultura, en la actitud, de las organizaciones, de las personas, pasar de clientes sumisos y obedientes a personas que se reconocen como casi iguales, sabiendo que la carga genética nos hace casi únicos. Si no, va a ser lo de siempre, se va a montar un cristo de dos pares de narices, con la consiguiente desafección entre propuestas solucionadoras y necesidades solucionadas.

¿Hay alguna forma de excluir a los que no entienden el nuevo sistema? ¿Por qué dejar que destrocen la esencia y la paqueticen como un souvenir más? ¿Por qué no aprenden a vender de verdad? ¿A satisfacer necesidades reales? ¿Por qué hacen lo que les han dicho que hagan sin cuestionarse lo más mínimo esa orden? 

Foto vista en el face de Maite Martínez Espina